Giordano Bruno, el desfragmentador
Giordano Bruno concibió un complejo sistema mnemotécnico que permitía guardar toda la información, una especie de esquema simbólico (algo parecido a un conjunto de cajones ordenados en un escritorio) que servía para la clasificación de los conocimientos. En su obra "De imaginum, signorum et idearum compositione" Bruno expone las 32 reglas que permiten efectuar traducciones de contenidos conceptuales a imágenes. 32=2^5. Bruno era un fan de las potencias de dos, como le ocurre a la mayoría de los hackers (un campo de almacenamiento de 32 bits permite 2^32 combinaciones posibles. Por este motivo el rango de valores naturales que pueden ser almacenados en 32 bits es de 0 hasta 4294967295. Este rango delimita los sistemas de numeración comunes que utilizan 32 bits, por ejemplo las direcciones IP). Los procesadores actuales son de 32 bits, capaces de controlar 4 GB de memoria (Bruno no podía predecir las posibilidades casi infinitas de la técnica). Pero es que además de estas reglas ideó una compleja sintaxis de esas imágenes. Un ser humano que tuviese el conocimiento de esa sintaxis podría almacenar toda su memoria, toda la información recibida en esas imágenes-cajón. Lo más parecido a la desfragmentación. Bruno inventó un sistema para desfragmentar las conciencias enloquecidas de su tiempo. Imaginemos una sesión magistral de Giordano Bruno teniendo como alumno a Savonarola. Nos habríamos ahorrado la quema de algunos libros y obras de arte en las famosas hogueras de la vanidad de la Piazza di la Signoria. Los historiadores afirman que Savonarola era epiléptico. No es cierto. Savonarola necesitaba ser desfragmentado.





