Literatura contra ficción
Contemplo un vídeo dentro de la exposición arte, sátira, subversión. 5 visiones iberoamericanas. En él, un transformista venezolano (Patty, creo recordar, era su nombre artístico) perora cabalmente sobre su papel de chivo expiatorio a través del cual el espectador puede purgar sus miedos o sus fantasías. Patty (llamémosle así) termina diciendo que en el momento en que la sociedad acabe asumiendo que los pares masculino/femenino y hombre/mujer no son siempre asimilables, entonces el movimiento queer probablemente acabe disolviéndose, normalizado por la propia sociedad. Inmediatamente proyecto las palabras de Patty al terreno de la literatura. En verdad, como se encargó de demostrar Starobinski en su obra Retrato del artista como saltimbanqui, el escritor ha desempeñado muchas veces el rol social de chivo expiatorio (en su doble acepción, de exclusión en primer lugar y posterior veneración). Lo que me pregunto es si una vez que la sociedad ha aceptado la ficción como una de sus componentes e incluso ella misma se reconoce como ficción o, yendo todavía más allá, y suponiendo que la realidad misma se ha convertido ella misma en ficción, ¿qué papel le queda entonces a la literatura dentro de esa sociedad? ¿La simple disolución? ¿Una ficción más dentro de la ficción? Quizás la literatura deba representar de aquí en adelante el papel de "realidad" frente a la ficción del mundo, con todo lo que ello implica de incierto y de paradójico.





