logotipo

img_google
Peripatetismos
día a día (es un decir) de una neurona de la web
Quién es quién
Sindicación
 
Arte entrópico


He aquí la foto -pensante- de Pinoncelli, artista amante del happening que tuvo la ocurrencia de orinarse allá por 1993 en el famoso orinal duchampiano. Juzgado y absuelto por los tribunales, admitió haber cometido su acto artístico con el fin de devolver la obra de arte de Duchamp a su uso cotidiano. Más allá de la gamberrada, la acción de Pinoncelli revela a mi parecer algo de enorme importancia, esto es, que ciertas obras de arte pueden dejar de serlo a través de un acto tan sencillo como puede ser una micción controlada. Pinoncelli deshizo el encanto aurático con el que Duchamp había dotado a au orinal, lo devolvió a su condición ontológica original, es decir, la de objeto que sirve para aliviar la vejiga. Así de sencillo. Lo cual nos lleva a una acuciante pregunta: ¿puede en realidad negarse a una obra de arte su existencia como tal? En ese caso, ¿se trataba en realidad de una obra de arte? Quizás lo más lógico sea pensar que el "aura" del orinal de Duchamp era fácilmente deconstruible, mucho más que el Partenón de Atenas o que -incluso- un búcaro etrusco.
No