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Peripatetismos
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Estatut
Con el estatut de Cataluña creo que la política ha entrado de lleno en el juego de la ficción. Algún día tenía que pasar. Hay circunstancias (históricas y sociales) que lo propician. Imaginad que chateamos con un/a desconocido/a, alguien perfectamente anodino y de gustos convencionales que se nos presenta como un sumum de belleza y sofisticación, verbigracia:

C: ¿Has leído lo último de Kawabata?

E: Creía que estaba muerto.

C: Ah, vale, me refiero a lo último que han publicado.

E: ¿Qué tal te pareces?

C: Junta todo lo que deseas, añádele una sonrisa bañada de carmín, y se aproximará bastante.

Entonces es cuando viene el momento importante. Atentos.

E: Y tú... ¿quién eres?

C: Bueno, ehem... Me da vergüenza decirlo. Pero vale. Soy... ¡una nación!

Y "E" va y se lo cree (o no).

Antiguamente para ser una nación uno hacía una guerra o se casaba con quien tenía que casarse. Después era cuestión de dejar pasar el tiempo y que la lengua y las costumbres calasen en los autóctonos. Ahora somos civilizados y basta con escribirlo en la cabecera de un papel y esperar que la mayoría lo vote. Tiene razón Arcadi Espada cuando habla del concepto de nación como de una pescadilla que se muerde la cola. Es imposible dar una definición conveniente de ciertos conceptos: nación, razón, hombre, etcétera. Por eso son presa fácil de los mitos. Pasa lo mismo en matemáticas. Al fin y al cabo un estatuto y una axiomática conjuntista guardan analogías sorprendentes. Una propone un modelo de convivencia y la otra un modelo de pensamiento. Para que se vea claramente cuanto digo basta recordar que toda axiomática se basa en la existencia del conjunto vacío, algo que escapa a toda definición. Con el término "nación" pasa lo mismo. Por algún sitio hay que empezar. Eso sí, según el teorema de incompletitud de Gödel en toda lógica de segundo orden (la del estatuto lo es) hay enunciados verdaderos no demostrables, es decir, podemos seguir añadiendo artículos al estatuto que no contradicen a los anteriores en un juego constructivamente infinito. Por ejemplo, podríamos añadir: "Las aguas catalanas son inalienables e intransferibles por cualquier sistema que no sea el de embotellado". ¿Qué les parece?

Se aceptan sugerencias.
 
 
 
 
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