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Peripatetismos
día a día (es un decir) de una neurona de la web
Quién es quién
Sindicación
 
Algunos fragmentos
Traduzco un par de fragmentos del libro "Las sombras erranes" (Les ombres errantes), de Pascal Quignard:

No busco sino pensamientos que tiemblen. Hay un enrojecer que pertenece al interior del alma. En el libro sexto de Jin Ping Mei apareció de golpe el letrado Wen Bigu. No tiene todavía cuarenta años. Está vestido y peinado como un letrado, dientes blancos, mejillas favorecidas, favorecido de mentón, labios favorecidos. Xen Qing le saluda. Le hace subir a la sala de recepción. Le hace sentar. Le ofrece de beber, se inclina finalmente:
-¿Cuál es vuestro nombre?
Weng Bigu le responde:
-Mi humilde apellido es Bigu (Necesitado-de-imitar-a-los-ancianos). Mi nombre personal es Rixin (Renovarse-día-a-día).
Beben el té a la luz de una antorcha.


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Los actos queman. Los sexos queman. Todo arde, todo es deseo. Todo es sed de ersatz y de la muerte a la que atrae. Todo es servidumbre y sueño. La conciencia de los hombres puede ser comparada a la llama de una lámpara iluminada en la noche. Esta llama puede ser avivada.
La palabra sánscrita nirvana designa esos instrumentos de dos brazos que sirven para apagar la mecha o impedir que humee.
Es el sueño que sabe que nadie lo sueña.
Entre las imágenes y la nada hay un precipicio. No hay más que una pasarela que permite franquearlo. El caballero silencioso Lancelot avanza sobre el puente de la espada. Es tan peligrosa que pocos se arriesgan y nadie puede decir si alguien lo ha franqueado (ya que ningún soñador está tras este sueño, es decir, ya que ningún dios guarda la pasarela que se balancea sobre el abismo).
Desnuda sus manos y la ase por el filo.
Es el arte.
 
 
 
 
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