logotipo

img_google
Peripatetismos
día a día (es un decir) de una neurona de la web
Quién es quién
Sindicación
 
Epifanía


No sospechamos hasta qué punto la Navidad ha ritualizado aquello que viene al mundo por sorpresa, aquello inesperado y por ello mismo portador del doble rostro de lo destructor y lo salvífico, es decir, de lo epifánico. Naturalmente la Navidad ha sido desprovista de cualquier connotación negativa. En Navidad se alumbra al Dios cristiano, se nos adelantan los sueldos (al que se añade una epifánica y bendita paga extraordinaria ), se nos colma de regalos... Es como si por un breve tiempo el mundo encarnase ese "objeto a" de deseo del que hablaba Lacan, metáfora del pecho materno que se nos ofrece sin haberlo siquiera solicitado, de los deseos satisfechos antes de que surja la necesidad. Fanes es el dios de la luz, instalado en el origen de la cosmogonía órfica. Jesucristo aparece bajo la señal de una estrella. En navidades niños y mayores hacen cola como oficiantes de un incomprensible misterio ante las tiendas de venta de petardos y otros artilugios pirotécnicos. Yo mismo, al traerme el portátil a la cama, he descubierto que dispongo de una conexión wireless generosamente ofrecida por el ADSL de mi vecino. Las epifanías, desde luego, existen.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Comentario:
Mientras renazcamos después del turrón, las copas, la orgía ornamental hiper-kitsch y los villancicos atronando en las calles... ¡con el talón y/o el falo en nuestro sitio, por Osiris!
No