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Peripatetismos
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Eros

Interesante obra la que firman los tres directores de esta película: Michelangelo Antonioni, Steven Soderbergh y Wong Kar-Wai. Cada uno de ellos (con mayor o menor acierto) intenta indagar cinematográficamente acerca de qué sea eso del rapto amoroso. Tres experiencias y tres maneras distintas de narrarla. El fragmento de Antonioni, titulado El peligroso encadenamiento de las cosas aborda el tema del hastío matrimonial con aventura de por medio. Nos gustaría decir que el filme deja traslucir la poesía aposentada por el paso y el poso de los años del cineasta italiano. Lamentablemente no es el caso. El caso de Soderbergh es bien distinto. Con un ritmo preciso el autor de Equilibrium nos introduce de lleno en la ambigüedad sueño-vigilia. La difusa alegoría de Antonioni se concreta aquí en unos certeros avioncitos de papel como transmisores del deseo oculto. Completa la trilogía el maestro del estilismo cinematográfico que es Wong Kar-Wai. En La mano vuelve al recurso suficientemente explotado en Deseando amar y 2046, el deseo nunca cumplido que dota de melancólica tensión a la trama de la película. A la vista de este fragmento (por otra parte delicioso) me atenaza la idea de que el autor hongkonés pueda caer como otros tantos cineastas en el siempre peligroso (artísticamente, me refiero) manierismo, que en su caso vendría dado por un exceso de afectación rayano en el patetismo. Confiemos en que en su próxima obra el genial director que es Wong Kar-Wai nos deleite con nuevos y estimulantes aires.
 
 
 
 
 
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