Poética y terrorismo
Este título no es un ejercicio de patafísica ni mucho menos una broma o un ejercicio despiadado de ingenio. Es simplemente algo que ya encontramos en la primera poética occidental, la de Aristóteles. Recordemos que el fin de la tragedia según el filósofo es producir la así llamada catarsis a través del terror y de la compasión (eléou kaì phóbu). La compasión se produce cuando aquél que sufre el revés del destino no es merecedor del castigo, el terror cuando comprobamos que esto podría ocurrirnos a cualquiera de nosotros, que un giro de la fortuna podría colocarnos a nosotros en el papel del "héroe". Llevemos esto al caso de los actos terroristas que abastecen día a día a los noticiarios. En particular los grandes atentandos de Nueva York, Madrid y Londres. ¿Qué ocurrió realmente en los atentados del 11-S contra las Twin Towers? Pues que pudimos asistir a un acontecimiento terrorífico, pudimos sentir terror y compasión por aquellos miles de personas que perecieron aplastados, quemados o decidieron lanzarse a través de las ventanas. Todo "casi" como si fuese un espectáculo. No puede hablarse en puridad de tragedia en referencia a ningún atentado puesto que carece del elemento de "imitación" implícito en toda obra artística. Digamos que en el fondo en la mente del espectador que atendía a aquellas imágenes se solapaban dos estructuras que antes habían estado casi siempre diferenciadas: el mundo del arte y el mundo de la realidad. Aquello, efectivamente, era "casi" un espectáculo, con la diferencia de que se era consciente de que bajo aquellos edificios que se derruían morían personas de verdad, semejantes a nosotros. Antes del 11-S se le había hurtado al espectador el momento de la deflagración. Digamos que el ápex de la catástrofe se había mantenido como un elemento obsceno (así recomendaba Horacio mantener los crímenes cruentos fuera de la escena). Ya no es el caso. Asistimos, si no en directo, a través de grabaciones, a las torturas de Abu-Graib, a las explosiones de coches-bomba, a las decapitaciones de rehenes, etc. Y atención, saltan últimamente a las noticias cada vez más casos de personas que ejercen la violencia sobre otras al tiempo que recogen la escena en sus teléfonos móviles. El filósofo polaco Tatarkiewicz afirmaba que el siglo XX había recuperado el concepto original de "mímesis", entendido como la expresión (no imitación) de una fuerza divina, del más allá o simplemente humana. Creo que ambos fenómenos, el terrorista-religioso y el gamberrismo-laico de nuestras sociedades occidentales acaban siendo dos "especies" de una misma poética. Stockhausen pudo verlo cuando, tras contemplar a los atentados de las Torres Gemelas, afirmó que habíamos asistido a la ejecución de una grandiosa obra de arte.
Comentario:
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Great work!
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Comentario:
Perdona Tropovski, pero para una vez que cito de memoria y acierto... Las palabras literales son:
"es la obra de arte más grandiosa que ha sucedido jamás"
en inglés:
"the greatest work of art ever"
o, en alemán, su idioma original:
"das größte Kunstwerk, das man sich vorstellen kann"
Literalmente: "La más grandiosa obra de arte que pueda imaginarse"
"es la obra de arte más grandiosa que ha sucedido jamás"
en inglés:
"the greatest work of art ever"
o, en alemán, su idioma original:
"das größte Kunstwerk, das man sich vorstellen kann"
Literalmente: "La más grandiosa obra de arte que pueda imaginarse"
Comentario:
Creo que no utilizó las palabras "grandiosa" ni "arte", dijo simplemente "una obra maestra".
Usó bastantes más palabras para desfacer despúes la polémica que se montó...
Usó bastantes más palabras para desfacer despúes la polémica que se montó...





