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El derecho a la pereza
Vida, desengaños, mentiras y boleros
Sindicación
 
TODO EL MUNDO CONTRA EL
Sufre de ansiedad, enfado permanente y se cree que todo el mundo está y actúa contra él. Síntomas habituales de adolescente que le llevan a pensar que no ha madurado. Y si de repente en un momento determinado cae en la cuenta de que se está sintiendo bien no se preocupa porque sabe que se le pasará. Una doctora de su centro de trabajo le recetó pastillas para dormir cuando le explicó sus desfases horarios y disfunciones del sueño. Si leyera este párrafo la doctora le hubiera diagnosticado paranoia a estas alturas del post.

Igual que una partícula que se desplaza en día de viento busca el ojo más próximo él persigue una salida al círculo nada vicioso que vincula su trabajo, sus horarios, su físico, su ánimo y sus juicios. A todo esto pone la radio en Madrid y descubre un tema interpretado por Miguel Bosé. Enseguida desvela que esa canción no puede ser obra del Dominguín por razones obvias. Navega en google para encontrar al autor y se choca de bruces con Carlos Varela. El tema se titula El Muro. Y sueña con cambiarse por el protagonista. Quiere para sí la falta de interés de esa televisión, la ausencia de proteína en las comidas, un himno nacional con letra, libertad para no afeitarse, soledad consentida y un resto del mundo lejano y extraño. Salir a diario a la calle para irse al muro donde siempre hay alguien, donde empieza el mar.



Una vez transportado al muro en brazos del sueño que tanta falta le hace choca contra el ramalazo de qué hacer con lo que tenía. En ese momento pasa un Chevrolet Impala a su lado con marcha lenta y con la radio alta, sonando Francisco Céspedes ronqueando:

Olvidarte será fácil ya lo sé,
tengo apenas que dejar de ver el mar
y segarme ante la luz de las estrellas,
no ver llegar la luna detrás de un cristal.

Y se asusta. Mira al horizonte de agua y recuerda la novela Santuario de sombras, de Amir Valle. Teme que el deseo de lo que no se tiene lo realimente de un lado al otro del inconformismo y acabe devorado como cadaver de balsero. Un Chevy también sonorizado lo salva para siempre. Suena Buena Fe, el tema Contragolpe. El coche se para a su altura para darle tiempo a sacar conclusiones:

Y ven ayúdame a no romper juramentos
presa de la resaca de los enamoramientos,
la libertad no trae escrita
qué hacer con los remordimientos.

Según la tradición
por instantes, ser feliz,
alguien tiene que pagar
como un círculo sin fin.
Más allá de la intención
clava o sufre la canallada,
rompe el dedo de la razón
pa que se suene la nariz
la paz de tu alma.

 
ALMA NEGRA DE CAFÉ CON CREMA (BLANCO POR ARRIBA)





Dice Pavel Urkiza: "El negro cubano es muy español. El inglés no se mezcló con sus esclavos, pero el español sí. Cuando descubres Andalucía y toda la influencia musulmana, ves que la guapería y la chulería son ibéricas."

Yo asiento e insisto en que el sincretismo está por encima del color y de la raza genética. El negro es rebelde y cimarrón si corta la cadena. Y si no, aprieta los dientes y carga de ira los párpados, mirando fijo al descarado. Llevo 15 años practicando mezcla. De eso vivo y muero y no estoy para nada ni para nadie más. Mi espiritualidad es sincrética y no soporto al blanco capataz, ofensivo, déspota y poca cosa más de lengua para arriba. Abusador, señorito de despacho, comisionista de mentiras. Todo tiene un límite, Atleti incluido. Uno perdona hasta lo que le permite el orgullo y el corazón.

"Te perdono el montón de palabras
que has soplado en mi oído
desde que te conozco.
Te perdono tus fotos y tus gatos,
tus comidas afuera,
cervezas y cigarros, es más,
te perdono andar como tú andas,
tus zapatos de nube,
tus dientes y tu pelo.
Te perdono los cientos de razones,
los miles de problemas,
en fin, te perdono no amarme.
Lo que no te perdono
es haberme besado con tanta alevosía.
Tengo testigos: un perro, la madrugada, el frío,
y eso sí que no te lo perdono,
pues si te lo perdono seguro que lo olvido."

(Noel Nicola)

 
ANDY TAMBIÉN SE PERDIÓ





La ciudad perdida (2005) fue la primera película de Andy García como director. Director y actor principal. García no es un intérprete de primera línea (como se puede comprobar en Cosas que hacer en Denver cuando estás muerto) pero estuvo mucho mejor en El Padrino III. Cabrera Infante también estuvo mucho mejor en Tres tristres tigres que en el guión original de este largometraje. Bill Murray no puede hacer milagros con lo absurdo de sus diálogos y su personaje e Inés Sastre queda más natural en los anuncios de Lancôme. La película, pese a su título y a la importancia de sus localizaciones y exteriores, está rodada en República Dominicana.

La película fue castigada por la crítica especializada estadounidense al no reflejar la realidad de la clases sometidas que provocaron la Revolución Cubana en los años 58 y 59. Sin embargo La ciudad perdida contiene errores que sobrepasan cualquier planteamiento político.

- Casi todos los saludos con mujeres de por medio se resuelven con dos besos, a la española. El personaje que representa al Che Guevara reparte besos a pares cuando es tradición en la cultura cubana del saludo sólo ofrecer un beso.

- No todos los propietarios de tierras fueron intervenidos por la Revolución, como se da a entender con el caso del veguero grueso, tío del protagonista. Un ejemplo todavía vivo es el del tabaquero Alejandro Robaina.

- Hay una escena en la que Andy García e Inés Sastre entran en un lujoso salón de un edificio histórico y observan a decenas de negros festejando, cantando y bailando rumba. En aquella época la gente de raza negra ni se reunía ni se podía permitir el lujo de reunirse en lugares así. Si se reunían lo hacían en solares de la periferia de La Habana, especialmente en edificios de Regla o Guanabacoa.

- Andy García pone especial interés en describir al Che Guevara. Lo que no es lógico es que su Che vaya rematando con tiros de gracia a militares heridos por los campos de Cuba y luego se coma y se trague sin mover un dedo que un burgués de la época, dueño de un cabaret, le tire una copa a la cara.

En suma que Andy perdió su ciudad y se perdió en el deseo de saldar cuentas con sus raíces y de canalizar el rencor. Andy quiere, como su amiga Gloria Estefan, su Cuba libre. No sé cómo no cayó en representar en su película al padre de Gloria, José Fajardo, miembro de la seguridad de Fulgencio Batista.
 
EL BÁRBARO Y LOS LEONES





Una manada de leones y una alameda. Una avenida que en el momento de crearla ya se le pone un teatro en medio nunca más puede defraudar. Fachadas ajadas de neoclásico colonial. Capiteles, laureles y columnas. Ribetes barrocos con moho. Carruajes y carnaval. Portales altos peatonales que derivan en piso de mármol manchado de óxido. Una butaca que vuela desde un segundo piso hasta el paso de peatones. Esquina de Prado y Refugio, al lado del Hotel Caribbean, donde radicaba una de las emisoras de radio desde las que Benny Moré enamoraba y provocaba lágrimas y ternuras temblorosas. "¡Oh Vida!" podía ser suficiente para resolverte el corazón por una temporada. "Te quedarás" para la crisis de los celos y el tedio. Hoy en día puedes encontrarte a Carlos Tena cenando en el Centro Asturiano o a niñas vestidas de faralaes camino del Centro Andaluz. Pero si te sientas en un banco y cierras los ojos aún puede escuchar al Benny. Sin apagón.