Fin
Ya está todo prácticamente hecho.
Decidimos empezar de cero, y todo parecía normal. Dormimos abrazados, nos prometimos no cometer los mismos errores. Esa mañana antes de despertar me llega un mensaje: " Muy buenos días mi nena!! Te amo muchísimo". Luego el viene a desayunar y todo parece normal, besos, buen rollo...
Por la tarde cuando el termina de currar y yo tengo el turno de tarde me suele enviar un mensaje: "Cariño ya estoy en casa, voy a hacerme algo de comer, qué tal tu tarde?" Esa tarde nada. "Se habrá quedado dormido..." pienso yo. Cuando ya son las siete decido llamarlo para despertarlo y que vaya a devolver las pelis al videoclub y que traiga otra. No hay contestación.
Yo soy una persona muy negativa con tendencia a pensar siempre en catástrofes. Él lo sabe. Cómo no es normal que aún no sepa nada de él sabe que yo estaré preocupada. Mi pensamiento va así: " ¿Y si se ha caido de la ducha y se ha hecho daño? Y yo no llego hasta las once... Podría necesitar ayuda... " Cosas por el estilo. Y mi nerviosismo va en aumento, mi imaginación no cesa. Sigo llamando. ¿Cuántas veces le llamé?, ¿cien? Sin respuesta. Mensajes de preocupación. Llamo a mi hermano: "Por favor llama a mi puerta a ver si es que J no oye el móvil o algo..." Nadie en casa.
Me tengo que ir del curro presa del pánico.
Llego a casa. Llega a casa. "¿Pero joder no oías que no he parado de llamarte?" "Sí". "¿Y porqué coño no cogías el teléfono? Me he tenido que ir del curro por lo preocupada que estaba, me ha dado un ataque de ansiedad..." Yo llorando a mares. "Porqué pasaba de cogerlo. Estaba meditando".
Pues medita tío. Ahora tendrás todo el tiempo del mundo para hacerlo.
No comprendo como alguien que está bien y agusto contigo por la mañana, le puede cambiar el chip así. Y no entiendo como puedes oir el móvil una y otra vez y pasar de cogerlo cuando se supone que amas a esa persona. Cuando la conoces y sabes que va a preocuparse, ¿para qué hacerme sufrir sin venir a cuento? Si no estás bien, si te pasa algo me lo cuentas y punto, pero no me dejes ahí plantada fríamente en la total indiferencia e indolencia.
Yo no sé vosotros, pero yo soy incapaz cuando quiero a alguien de oir el móvil en un grito continuo y desesperado y no cogerlo.
Odio a la gente que es capaz de hacer sufrir a otra a propósito.
Odio que no me cojan el teléfono, oir el timbre frío y monótono burlándose de tí.
Decidimos empezar de cero, y todo parecía normal. Dormimos abrazados, nos prometimos no cometer los mismos errores. Esa mañana antes de despertar me llega un mensaje: " Muy buenos días mi nena!! Te amo muchísimo". Luego el viene a desayunar y todo parece normal, besos, buen rollo...
Por la tarde cuando el termina de currar y yo tengo el turno de tarde me suele enviar un mensaje: "Cariño ya estoy en casa, voy a hacerme algo de comer, qué tal tu tarde?" Esa tarde nada. "Se habrá quedado dormido..." pienso yo. Cuando ya son las siete decido llamarlo para despertarlo y que vaya a devolver las pelis al videoclub y que traiga otra. No hay contestación.
Yo soy una persona muy negativa con tendencia a pensar siempre en catástrofes. Él lo sabe. Cómo no es normal que aún no sepa nada de él sabe que yo estaré preocupada. Mi pensamiento va así: " ¿Y si se ha caido de la ducha y se ha hecho daño? Y yo no llego hasta las once... Podría necesitar ayuda... " Cosas por el estilo. Y mi nerviosismo va en aumento, mi imaginación no cesa. Sigo llamando. ¿Cuántas veces le llamé?, ¿cien? Sin respuesta. Mensajes de preocupación. Llamo a mi hermano: "Por favor llama a mi puerta a ver si es que J no oye el móvil o algo..." Nadie en casa.
Me tengo que ir del curro presa del pánico.
Llego a casa. Llega a casa. "¿Pero joder no oías que no he parado de llamarte?" "Sí". "¿Y porqué coño no cogías el teléfono? Me he tenido que ir del curro por lo preocupada que estaba, me ha dado un ataque de ansiedad..." Yo llorando a mares. "Porqué pasaba de cogerlo. Estaba meditando".
Pues medita tío. Ahora tendrás todo el tiempo del mundo para hacerlo.
No comprendo como alguien que está bien y agusto contigo por la mañana, le puede cambiar el chip así. Y no entiendo como puedes oir el móvil una y otra vez y pasar de cogerlo cuando se supone que amas a esa persona. Cuando la conoces y sabes que va a preocuparse, ¿para qué hacerme sufrir sin venir a cuento? Si no estás bien, si te pasa algo me lo cuentas y punto, pero no me dejes ahí plantada fríamente en la total indiferencia e indolencia.
Yo no sé vosotros, pero yo soy incapaz cuando quiero a alguien de oir el móvil en un grito continuo y desesperado y no cogerlo.
Odio a la gente que es capaz de hacer sufrir a otra a propósito.
Odio que no me cojan el teléfono, oir el timbre frío y monótono burlándose de tí.
La muerte del amor...
Sacado de un suplemento dominical de un periódico:
Todo se vuelve amargamente significativo para el celoso, porque cada gesto, cada olvido, cada palabra, se convierte en prueba, corroboración, demostración de sus sospechas y de su desdicha.
Cuando alguien es testigo inmune de tu dolor. Cuando alguien de quién esperas que te ame, de quié creías que te amaba, sólo recibes indiferencia, pasotismo. Cuando no ves ninguna intención de arreglar las cosas por su parte, y no siente la menor preocupación por tí y por como estás y sólo piensa en que ojalá se calle y pare de llorar esta puta pesada que me tiene agobiado y harto, dios que harto estoy de ella, pero con todo y con eso no se va, aumentando así la crueldad de la situación. Yo sólo me pregunto qué hace todavía en mi casa si no puede más conmigo, si no me aguanta...
Todo se vuelve amargamente significativo para el celoso, porque cada gesto, cada olvido, cada palabra, se convierte en prueba, corroboración, demostración de sus sospechas y de su desdicha.
Cuando alguien es testigo inmune de tu dolor. Cuando alguien de quién esperas que te ame, de quié creías que te amaba, sólo recibes indiferencia, pasotismo. Cuando no ves ninguna intención de arreglar las cosas por su parte, y no siente la menor preocupación por tí y por como estás y sólo piensa en que ojalá se calle y pare de llorar esta puta pesada que me tiene agobiado y harto, dios que harto estoy de ella, pero con todo y con eso no se va, aumentando así la crueldad de la situación. Yo sólo me pregunto qué hace todavía en mi casa si no puede más conmigo, si no me aguanta...