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henry and june
Be careful Anais, abnormal pleasures kill the taste for normal ones
Acerca de
We write to taste life twice, in the moment, and in retrospection.
Sindicación
 
Pensándote con las manos
Mis noches terminan igual
una suma de pares
con resultados nones
tu boca que tortura
mientras te resto
mis manos te suman
y yo espero
espero
y desespero
clavo las uñas en tu lado vacío
y me muerdo un pensamiento
tanta agua de por medio
tanto silencio desde lejos
aveces no sé qué pensar
y dejo que mis manos me enseñen
un largo recorrido
entre tu piel
y mi deseo

ven

moja con agua mis desvelos

june
 
Cada noche...
...me acuerdo de ti.
Recuerdo tu tacto y tu piel.
Recuerdo tu boca, tus besos.
Recuerdo mi deseo de ti, mi hambre de ti, mi necesidad de recorrerte y saborearte. Mi obsesión por tu cuerpo, por tu sexo, por tu placer.
Recuerdo los mil veces imaginados orgasmos compartidos, disfrutados, anhelados, realizados.
Recuerdo. Te recuerdo y me excito. Te recuerdo y me acaricio. Y en cada caricia deseo tenerte aquí, viéndome, viéndote, tocándome, tocándote.
 
La partida (June)
Esa noche cenamos en la playa... nuestra isla preferida... la orilla del mar. Al terminar de cenar, quisimos caminar un poco por la playa. Paramos a tomar una copa en un bar retirado a la orilla del mar. En el bar, había una mesa de billar.
Siempre me ha parecido erótico el billar... no sé, la suavidad y dureza a la vez de la mesa.... la posición del juego... sé que a Henry le excita ver mi culo en pompa, por eso, cuando me coloqué en posición, le miré pícaramente... no tenía que mirar su entrepierna para saber que estaba excitándose... empezamos a jugar pero ya teníamos otras cosas en la mente.
Henry no pudo más y se colocó detrás de mí... pegando nuestros sexos, aferrándose a mis caderas, subiendo mi falda.... cuando pellizcó suavemente mis pezones hice ademán de girarme pero no me dejó.... se arrodilló entre mis piernas y empezó a recorrerme con su lengua... pronto no pudo más y me desnudó completamente.... me poseyó así, sin mucho preámbulo, empujándose dentro de mí mientras apretaba mis caderas.
Luego me giró colocándome frente a él y siguió la faena.... yo lo abracé con mis piernas mientras recibía una a una sus fieras embestidas... quise colocarme encima.... quería llevar el control.... ahora era yo quien quería follarle fieramente... con un deseo primitivo... lo follé intensa.... placenteramente hasta que nos corrimos los dos casi juntos....
Cuando estuve a punto de correrme, noté que cerca de nosotros, un turista nos miraba mientras su pareja arrodillada ante él le hacía una mamada.... me gustó sentirme observada.... saber que despertamos el placer en otra pareja... y me corrí ruidosamente....
Acallé mis gemidos en el pecho de Henry y, cuando calmé un poco le dije: te apetece jugar? y le hice señas al turista para que se acercasen.
Cuando lo hicieron, empecé a besar a Henry para que ellos entrasen en confianza y en calor.... ya nosotros estábamos desnudos y ellos empezaron a desnudarse del todo.... le hice señas a ella de que me acompañase en la mesa.... allí nos arrodillamos en el centro una frente a la otra y lentamente acerqué mi boca a la suya.... la suavidad de la mesa y la de su boca eran una sensación muy agradable... Henry y el turista estaban tiesos mirando la escena, lo que nos provocó más morbo aún....la tumbé sobre la mesa y tomé uno de los tacos de billar pasándolo lentamente por su clítoris... esto le provocó largos gemidos de placer... luego coloqué el palo entre mis piernas masturbando suavemente mi clítoris con él.... luego acaricié sus pechos.... eran morenos y firmes.... y se endurecieron al contacto de mis manos en su piel.... pasé mis dedos por todo su pecho, bajé por su vientre hasta su pubis, sin tocar aún su raja.... me humedecí un dedo con mi lengua y le acaricié los muslos, los glúteos, todo menos su sexo.... ella se inclinaba hacia mí pidiéndome hacer....
- pídeme lo que quieras, le dije
- cómeme toda, me pidió anhelante
Me coloqué entre sus piernas, con el culo en pompa invitando al turista a acercarse por detrás... empecé a lamer todo su sexo de arriba hacia abajo una y otra vez.... llegaba desde la entrada de su ano, hasta justo antes de su anhelante botón.... introduje mi lengua en su vagina lo más profundo que pude.... mientras, sentí como el turista se me acercaba por detrás agarrando mis pechos y metiendo su capullo dentro de mi sexo.... pero sin penetrarme por completo.... tenía un sexo enorme por lo que me estimulaba bastante con la punta en la entrada de mi raja.... Henry quiso ocupar mi lugar en el sexo de ella, por lo que me tumbé también con mi espalda sobre la mesa.... ambas en la misma posición siendo embestidas cada una por la pareja de la otra....
Mientras, Henry y yo no nos quitábamos los ojos de encima.... la situación nos tenía cardíacos a todos.... la chica se corrió ruidosamente pero en su mirada supe que Henry quería más....
la chica se quedó allí tendida.... jadeos recorriendo todo su cuerpo.... le indiqué a Henry que se sentara en la mesa y me coloqué de manera que el turista me la metía por detrás mientras yo se la chupaba a Henry...
Aún tenía en la polla el sabor del sexo de la otra chica y empecé a comérsela entera..... era una grandiosa sensación sentirme la boca llena de su verga mientras el otro me llenaba el sexo....

sigues?
 
La partida (Henry)
Aquella noche June se presentó preciosa, como siempre. Su vestido ceñido, con una falda muy corta, atraía las miradas de casi todos lo hombres del restaurante en el que nos citamos.

Cenamos junto al mediterráneo, en nuestra isla preferida. La noche era deliciosa: estrellada, una suave pero refrescante brisa, June...

Terminamos de cenar y dimos un paseo por la enorme y desértica playa. Era junio y todavía había pocos turistas. Algunos chiringuitos seguían abiertos aquí y allá, y algunos parroquianos apuraban la noche mientras la música chill out se fundía con el ruido de las olas.

Paramos en uno a tomar una copa. Un poco apartado, bajo unos árboles, sobre unas tablas en la arena de la playa, había una mesa de billar. El dueño del chiringuito nos dijo que cerraba enseguida, pero que si queríamos jugar, que por el nos podíamos quedar hasta el amanecer.

Allá fuimos. Cogimos entre risas cada uno un palo de billar, colocamos las bolas, y comenzamos a jugar.

Jamás le había encontrado la erótica a ese juego hasta esa noche. En el primer lanzamiento de June, se inclinó sobre el tapete y me quedé embelesado por la figura y su posición, así, inclinada, un pie ligeramente adelantado, su culo en pompa, sus pechos casi rozando el tapete.

Algo parecido pensó ella cuando lancé yo: me miró con esa cara lasciva que tan bien conozco.

A mi cuarto lanzamiento, ella se colocó frente a mi. La miré y vi como el palo estaba entre sus piernas, levantando la falda de su vestido, sus muslos casi completamente espuestos. Fallé, por supuesto, y ella rio.

Me vengué. Cuando le tocó a ella hice algo parecido: coloqué el palo entre mis piernas y comencé a pasar mi mano como si me estuviera masturbando. Falló.

En mi turno fue ella la que se inclinó frente a mi, exponiendo sus pechos a través de dos botones desabrochados para el efecto. Fallé.

Ahora le tocaba a ella. Se inclinó sobre el tapete y no pude resistirme a coger sus caderas por detrás y apretarme a su culo. Se quedó quieta. Retiró su palo, lo cogí, y lo coloqué entre sus piernas, subiéndolo, levantando con el su falda, hasta alcanzar el tope.

Ella seguía inclinada sobre la mesa. Me recliné sobre ella y besé su espalda y su cuello. Mis manos buscaron sus tetas, sus pezones ya duros, y los pellizqué levemente.

Ella se quiso dar la vuelta pero no le dejé. Se quedó inclinada sobre la mesa mientras yo me agaché, levanté su vestido hasta la cintura y mordisqueé sus gluteos mientras mi mano buscaba debajo de la tela de su tanga. Estaba húmeda, y yo sediento de ella.

Retiré la tela y busqué su deliciosa raja. Comencé a lamerla y a sentir sus jedeos. Mis manos y mi lengua recorrieron su sexo, aprovecharon la posición para humedecer su culo. Me excitaba terriblemente tenerla así.

Me levanté, me bajé mis pantalones y saqué mi verga totalmente erecta. Deseaba poseerla allí sobre el billar. Primero así, desde atrás, se la clavé casi con urgencia. Noté un gemido cuando la penetré. Un gemido medio de sorpresa, medio de placer.

Tenía ganas de follarme a June, muchos deseos, y quería follérmela allí. Quería que nuestra noche fuera de billar y playa.

Empujé un buen rato agarrando a June por las caderas, cuando vi por el rabillo del ojo a la única pareja que quedaba en la playa, sentados en una hamaca, mirándonos sorprendidos.

Me separé de June, me terminñe de despojar de mi ropa, hice lo mismo con june,le di la vuelta, retiré las bolas de la mesa y la tumbé. Volví a saborear unos instantes su sexo y me coloqué sobre ella penetrándola. Ella me apretó con fuerza con sus piernas hacia ella, casi impidiéndome moverme, mientras gemía y me arañaba ligeramente la espalda. Yo estaba a punto de correrme.

Dimos la vuelta y se puso sobre mi. Me comenzó a follar con fuerza, desplomándose cobre mi pelvis en cada movimiento, y arrancándome jadeos con cada caida.

Tardamos poco en corrernos los dos. Nos soltamos en nuestros jadeos, en nuestros gemidos, en nuestros gritos, en nuestros orgasmos. Nos corrimos juntos sobre la mesa, con hambre de más sexo, cuando June se dio cuenta de la pareja de la hamaca: el nos miraba mientras ella le hacía una mamada.

Por la mirada de June intuí que a ella le apetecía jugar...
 
Me enfermas (Henry)
A pesar de los pocos años de ejercicio, pensaba que había visto casi todo en mi profesión... hasta aquel día.

La mujer que entró en la consulta apenas había cumplido los 18 años, pero era una auténtica mujer: esbelta, preciosa, sensual, exótica, excitante. Algo en ella me inquietó desde el momento en que la vi.

Yo procedí con el protocolo habitual: apertura de historia clínica, toma de datos, preguntas, exploración... y en este punto me sorprendió. Me sorprendió su reacción cuando palpé sus pechos y cuando procedí a su zona genital: se estaba excitando, y me estaba arrastrando hacia mi perdición. Veo muchos sexos femeninos, pero no me resisto a la visión de uno cuando su propietaria lo acaricia delante de mi: me vuelve loco, me excita, me pierde.

Así me encontré: observando ensimismado aquellos dedos acariciando expertamente un tierno clítoris hasta un orgasmo que acallé con mi boca.

Sin darme cuenta, estaba en la camilla sobre ella, besándola, mi pantalón bajado y mi polla en su mano. Ella curioseó con ella: la acarició en toda su extensión, jugó con ella, y pronto quiso catarla. "Es la primera vez que chupo una" me dijo, y sin decir más me tumbé, ella se situó sobre mi y comenzó a lamer mi miembro.

Era la primera vez, pero parecía otra cosa: lo hizo con tal delicadeza que parecía una veterana felatriz. Lamió y disfrutó de mi sexo en su boca como algo largamente deseado, como una escena mil veces imaginada por ella, mil veces ensayada, por fin realizada.

Me miró y me dijo que quería probar mi semen. Me dejé hacer, me relajé a pesar de tener la sala de espera llena, y me abandoné a un delicioso orgasmo que llenó su boca.

Me incorporé, la miré, me vestí y fuí a mi mesa. Cuando ella se vistió le di un papel: era la cita para el día siguiente.

"Mañana tengo que terminar tu exploración. Ven por la mañana: la tengo toda libre para hacerte un chequeo completo".
 
Me enfermas (June)
No estoy segura, pero creo que fui muy precoz. No tengo hermanas, por lo que no tenía nadie mayor a quien contarle mis cosas ni quien me contara a mi. A los 12 años tenía un noviete. Pasábamos horas besándonos, pero nunca me tocó. Yo llegaba a casa con las bragas húmedas, pero no tenía idea de qué hacer. Así pasó el tiempo, ya tenía 14 años y un día leí una revista que hablaba de los órganos sexuales femeninos. Vamos que sabía lo que eran, tan tonta no era, pero nunca los había explorado. Allí hablaba de todas las terminaciones nerviosas del clítoris y del orgasmo y demás.
Revista en mano, me encerré en mi habitación y llegué al cielo. Mis dedos, primero torpemente, encontraron el camino. Lo demás venía solo... Yo misma, encerrada en mi habitación, me provocaba múltiples orgasmos. Pasaba horas encerrada dándome placer... no pensaba en otra cosa durante todo el día.... sólo quería llegar a mi casa a encerrarme otra vez. Incluso descubrí que no tenía que llegar a casa para ello. Me tocaba en la escuela, me sentaba con las piernas cruzadas de manera que mis tobillos me diesen placer....
No me atrevía a invitar a mi novio a una de esas sesiones pues temía que se escandalizara. Como no tenía con quien hablar, decidí ahorrar algo de pasta e ir a una consulta privada de un ginecólogo. En mi mente medianamente inocente, ya estaba sexualmente activa, por lo que debía acudir a una cita para un chequeo general.
Llegué temprano al consultorio.... estaba súper nerviosa. Aún no había llegado el doctor, pero su secretaria estaba ahi por lo que me completó el formulario.
Era bastante alta y desarrollada para mi edad, por lo que me di el lujo de mentir. Dije que tenía 18 años y que ya era sexualmente activa (en esta parte pensaba estaba siendo totalmente sincera).
Cuando llegó el doctor, fui la primera en pasar. Pensaba que iba a encontrar un viejo, pero era un morenazo de unos 30 años pero en excelente forma física. Me invitó a sentarme en su escritorio y empezó a hacerme una serie de preguntas. Tenía una voz suave.... extrañamente hipnotizante.... una mirada muy oscura y penetrante, que lejos de calmarme ahuyentaba la paz de mi ser. Me preguntó si me pasaba algo y por qué estaba allí. Le dije que como ya estaba sexualmente activa, venía a un chequeo de rutina.
Me indicó dónde quitarme la ropa y me entregó una de esas batitas que usan los médicos. Me tendí en la camilla, con mi trasero casi en el borde, como él me indicó. Estaba literalmente paralizada, nunca antes había estado así expuesta y empecé a temblar.
Tranquila me dijo, primero voy a examinarte los senos. Me indicó que me subiera la bata y que colocara las piernas en unos aparatos de hierro a los lados. Ahora si que estaba completamente desnuda ante él, por lo que me puse más nerviosa aún. Empezó a tocarme los senos.... sus manos eran suaves y cálidas y su contacto muy delicado.... mis pezones se pusieron rígidos con el roce de sus manos y me empecé a humedecer.... No podía creer lo que me estaba pasando.... era la primera vez que alguien me tocaba.... estaba a mil.... le miré... a pesar de que llevaba mascarilla, noté el color que cubría su rostro.... sabía que a mi me pasaba lo mismo....
Muy bien, dijo, con lo que le alcanzó de voz... y se sentó en frente de mí. Sabía que yo estaba completamente húmeda... además, lo noté en sus ojos.... le noté inquieto.... ahora era él quien temblaba.... relájate me pidió, pero quien necesitaba paz era él.
La reacción que provoqué en él, me hizo sentir menos nerviosa, pero terriblemente excitada.... sé que chorreaba de placer....
Voy a hacerte un tacto.... tranquila.... me dijo en un hilo de voz.... y empezó a meter su dedo en mi vagina.... él no sabía que yo era virgen y me dijo, estás muy tensa, relájate o no podré hacer.
Lentamente, siguió intentando meter su dedo.... yo me retorcía de placer.... luego entró otro por lo que dejé escapar un gritito de dolor....
Estás loca casi me gritó.... no me habías dicho que eras virgen!!!!
pero si estoy activa..... quieres ver? y empecé a tocarme allí, delante de él.... parece que la situación era completamente nueva para él, porque se puso muy nervioso, pero no podía quitar sus ojos de mi.... empecé a tocarme los senos, a masturbarme, a gemir.... mis caderas se movían buscando un contacto imposible.... un contacto que no conocían....
tomé sus manos y las llevé hacia mi.... entre sus dedos en mi vagina y seguí tocándome el clítoris.... aquello pudo más que yo y me corrí.... iba a gritar de placer y él selló mis labios con los suyos.... estás loca me dijo.... si nos descubren estoy literalmente frito.... lo besé largamente.... un beso ansioso, un beso desesperado.... el beso de un alma que dejó el vestido de niña y buscaba su traje de mujer.... lo arrastré hacia mi y sentí su cuerpo pegado al mío.... me tendí nuevamente en la camilla.... noté que él estaba tan excitado como yo... nunca antes había tocado una polla y lo hice.... toqué.... palpé..... apreté.... reconocí su deseo provocado por el mío.....
hazme tuya..... o grito.....

sigues amor??
 
última parte del banquete (June)
La mesa animada... nosotros dos más animados que nadie, aunque nuestros motivos eran imperceptibles.
Sabía que él estaba muy pendiente del más mínimo movimiento mío, por lo que llevé una de mis manos debajo de la mesa.
Eso lo pone loco.... saber que me estoy masturbando frente a él, lo pone a mil aunque no esté viendo el desarrollo de la escena...
alguien le entregó un puro en un envase de metal.... me miró provocativamente y me lo pasó.... ambos sabíamos su destino por el momento....
Mis manos en mi raja, el tubo completamente dentro de mi vagina y sus pies hurgando mi humedad, eran más de lo que podría soportar por mucho tiempo.... no sé cómo lo logré, pues fue un orgasmo muy intenso, pero logré pasar desapercibida.... menos para él...
Cuando pude componerme, saqué mi mano de debajo de la mesa... olí mis propios dedos antes de tomar mi copa y proponerle un brindis... por nosotros, brindé....
Tomé a mi esposo de la mano y, mirándole a él, le dije a mi esposo... bailamos? El supo que era una muda invitación e hizo lo mismo con su mujer.... nos colocamos en la pista de manera que quedábamos de frente.... nos comíamos con la mirada, mientras le decíamos a nuestras respectivas parejas lo que nos queríamos decir el uno al otro.... a mi, la sensación de bailar sin bragas ,me estaba poniendo a cien.... a él, saberlo y adivinar la humedad que amenazaba con correr por mis piernas, lo tenía al borde de la locura...
En ese momento, la música se alegró un poco.... la gente empeó uno de esos frenéticos bailes en los que nadie baila con nadie y todos bailan con todos.... momento que aproveché para decirle a mi esposo que iba a tomar un poco de aire, pues ya iba pasadilla de copas.... salí del área de la celebración y me dirigí a donde sabía que había una piscina.... busqué la tumbona más alejada y allí le esperé...
no tardó en llegar y sabíamos que nos la estábamos jugando, o sea, que no teníamos mucho tiempo.... le tiré en la tumbona y me monté encima de él.... quería follarle así....salvajemente.... sin quitarle la vista de encima..... no lo besé, ni le acaricié.... lo cabalgué como una puta, intensa, salvaje, apasionadamente.... como si este fuese, y quizás lo fuera, el último polvo de nuestras vidas.... al menos juntos....
Subí...bajé.... me moví en círculos sobre él.... cuando sentí mi orgasmo aproximarse, aceleré mis movimientos y le sentí correrse conmigo.... solo entonces le besé..... un beso largo con una promesa honda..... tomé mis bragas y me alejé de allí....
no me gustan las despedidas....
cuando volví al salón, mi esposo me dijo: querida, te perdiste la acción...
que va, si lo disfruté desde palco.... le dije, mientras le daba un corto beso en la mejilla
 
intermedio (June)
Hoy pensabas que no vendría y vine...
yo también tendré que saciar mi sed con más sed...
tendré que recordarte en centímetros de frío sin ti
hoy seré mi propio banquete
hoy comeré de ti en mi propia piel
hoy ahogaré tu nombre en mi almohada
hasta que yo misma me apiade de mi
 
Intermedio (Henry)
Te deseo y no estás. Sé que hoy no vendrás, pero no voy a dejar de imaginarte, de pensarte y desearte.

Hoy aliviaré mis deseos de ti sin ti pero sin olvidarte. Rememoraré cada momento contigo e imaginaré cada uno de tus movimientos, cada roce, cada beso, cada momento de contacto con tu lengua.

June, tu ya sabes como voy a recordarte. Yo ya se que quieres que te recuerde así.
 
El banquete (3ª, de Henry)
De nuevo estaba frente a ella en la mesa. Esta vez más excitado: sus bragas en mi bolsillo, su sexo expuesto a mi bajo la mesa. El olor a su humedad en mis manos y en mis labios.

De nuevo nos miramos. Yo excitado. No podía dejar de pensar en su sexo húmedo, caliente, sabroso. Ella escondió una mano bajo el mantel, y adiviné hacia donde se dirigía: sabía como volverme absolutamente loco. Dirigí un pie descalzo a la entrepierna y no me equivoqué: sus dedos recorrian su húmeda raja, de arriba abajo, provocadores fuera de mi vista, hipnotizadora su mirada llena de placer y provocación.

Ella se revolvió un poco en la silla de manera que mis dedos acertaran a recorrer parte de su canal, mientras sus dedos frotaban lentamente su clítoris empapado. Mi polla estaba de nuevo a cien, imaginando el orgasmo ahogado que se iba a proporcionar para ella y para mi, en medio de aquel banquete pero aislados los dos del resto del mundo.

Eran los postres y me sacó del ensimismamiento una mano que me ofrecía algo: era un puro de esos que vienen en un recipiente metálico. La conversación del resto de la mesa seguía animada.

Alargué el puro y se lo di a ella: "Me lo devuelves luego".

Adivinó mi deseo: agarró el recipiente metálico, y con una naturalidad que logró que pasara desapercibido para el resto, lo escondió entre sus piernas.

Por sus movimientos y mi pié siempre vigilante, percibí donde lo guardaba: lo introdujo lentamente y hasta el fondo en su vagina, y jugó unos instantes con el allí adentro, antes de seguir trabajando y acariciando su clítoris.

Pronto noté su sonrisa temblorosa, su respiración ahogada, su mirada, su posición. Sólo yo y ella sabíamos lo que le pasaba a su cuerpo cuando, con unas casi imperceptibles botas de sudor en su frente, sacó su mano, cogió una copa y me dijo "¿brindamos?".
 
El banquete (2da parte... June)
Ese día me vestí con malicia. Sabía que iba a verle en esa boda. También sabía que ambos íbamos con nuestras respectivas parejas, pero no me importaba. Me conformaba con verle.
Me puse la colonia que a él le gusta... me vestí como a él le gustaba verme.... pero nada me había preparado para estar sentada justo frente a él en la mesa. Eso era más de lo que pude haber esperado.
Todo el mundo estaba ajeno a lo que estábamos sintiendo.... sobre todo nuestras parejas. La conversación era estaba muy animada... hacíamos alusión a épocas en la que éramos amantes, pero nadie tenía la mínima sospecha.
Ya llevaba varias copas, cuando me decidí a torturarle un poco. Sin que nadie lo sospechase descalcé uno de mis pies y busqué sigilosamente su entrepierna... su reacción no se hizo esperar. Su erección fue casi instantánea. Procuré no mirarle a los ojos, porque sabía que me iba a delatar el deseo en mi cara.
Cuando el hizo lo mismo casi me delato yo.... eso no me lo esperaba de él... pero me abandoné a esa deliciosa sensación. Abrí un poco mis piernas y le dejé hacer.... lo deseaba igual que el primer día.... quería que su boca tomara el lugar de su pie en mi sexo... le miré suplicante.... algo teníamos que hacer.
El se excusó para ir al servicio... al poco rato le seguí.
Su boca fue un imán para la mía y sus manos se aferraron a mi trasero, primero por encima, luego por debajo del vestido.
Luego se arrodilló ante mi y sus ojos me adelantaron al placer que me iba a regalar con su boca.... nadie como él sabe cómo me derrito cuando hace a un lado mis bragas sin dejar de mirarme a los ojos fijamente.... su boca no me defraudó ni mi orgasmo a él.... lo había deseado tanto que mis espasmos no se hicieron esperar... sorbió de mi sexo con sed........ aún me estaba recuperando cuando oimos voces... reconocí la voz de mi esposo entrando al servicio...
él se tensó sin saber qué hacer.... en lo que dudaba, bajé de golpe su pantalón y rápidamente mi boca se apoderó de su miembro...
no le di tiempo a reaccionar.... a impedirme hacer..... ambos teníamos todo que perder, pero hacía que nuestro encuentro furtivo fuese más excitante.... mi boca lamió, chupó, exprimió su miembro con un deseo casi olvidado por los dos.... su polla completa desaparecía en mi boca que la recibía con un hambre voraz....ahora era yo la que me aferraba a su culo.... yo la que apretaba, yo la que me abría paso en él lamiendo, follándole con mi dedo y volviendo a lamer....
el movimiento de sus caderas y el gemido ahogado, me anunciaron su orgasmo el cual tragué completo.... no dejé ni una gota de placer...
mi esposo había salido del servicio, por lo que me arreglé el vestido y salí primero, dejando mis bragas en sus manos y recordándole que no podía llegar a mi casa sin ellas.....
 
El banquete (1ª parte, por Henry)
Llevaba días imaginándolo, pensándolo y deseándolo. Estaba seguro de que ella estaría invitada a esa celebración… y así fue.

Hacía un tiempo que no nos veíamos, aunque recordaba con frecuencia los días en los que fuimos unos apasionados y furtivos amantes.

Apareció preciosa, elegante, espectacular. El vestido abrazaba su figura castigándome con recuerdos de piel, calor, placer y sexo. Era un vestido generoso con los observadores por lo amplio del escote y lo corto de su falda. Nada más verla comencé a volverme loco.

No fue el azar, si no la distribución de las mesas lo que hizo que nos encontráramos sentados uno enfrente del otro, cada uno con nuestras respectivas parejas, durante la cena de aquella boda.

Charlamos como si fuéramos desconocidos, haciendo disimuladas referencias al pasado, y cruzando miradas (al menos las mías) cargadas de deseo: recordaba su piel, sus labios, sus pechos, su sexo…

Entonces lo noté: un pie ascendía por mi pierna lentamente, hasta alcanzar mis muslos y mi entrepierna. Ella, mientras tanto, seguía cenando como si nada, apenas perceptible su juego.

Le seguí descalzándome e imitándola. Noté sus piernas, sus muslos, el movimiento entreabriendo las piernas para dejarme avanzar hacia sus braguitas. Ahora era ella la que aceleraba su respiración y me miraba ya no pícaramente, sino con ojos de súplica.
Continuamos nuestro juego un buen rato mientras nuestras parejas charlaban animadamente con el resto de la mesa.

No parece que llamara mucho la atención el que me levantara y caminase hacia los servicios, que se encontraban al fondo de un pasillo. Esperé y en seguida apareció ella. No hablamos: directamente nos besamos y, cosas del destino, al apoyarnos en una puerta junto a la de los servicios, esta se abrió descubriéndonos un cuarto lleno de lencería de mesa, de manteles, de material variado… pero perfecto para nosotros.

Entramos y cerramos la puerta. Ella estaba contra la pared. La besé, pero me moría por saborear de nuevo su sexo. Me agaché, levanté su falda, y separando ligeramente sus pequeñas braguitas devoré aquel sexo tantas veces acariciado, lamido y penetrado por mí.

Ella se arqueó ligeramente, dejándome hacer, hundiendo sus dedos en mi pelo, abriéndose para dejarme penetrarla con un dedo, gimiendo con cada movimiento de mi lengua. Su sexo chorreaba placer, húmedo y sensible, agradecido a las atenciones que le prestaba, llenándome la boca de sus deliciosos jugos. Quería que se corriese así, como a ella le gustaba, con mi lengua, y no me defraudó al notar sus espasmos y sus jadeos acelerarse, sus dedos clavarse con fuerza en mi cabeza y su sexo hincharse y humedecerse aun más cuando le inundó aquel primer orgasmo furtivo de la noche.

 
Imagínatelo (de momento imagina Henry)
Imagínatelo por un momento, June.

Imagina que ahora mismo, aparezco en la oficina.

Imagínate que no nos ve nadie, estamos solos.

Imagínate que me situo detrás de ti, que te comienzo a besar el cuello, mientras mis manos buscan tus pechos bajo tu blusa. Te pones de pie, todavía de espaldas, te apreto junto a mi, y sientes en tus glúteos como me pongo duro.

Imagina como levanto tu falda, me agacho y te quito las bragas. Me quedo así, tu apoyada en la mesa, las piernas entreabiertas, mi lengua recorriendo tus muslos, buscando tu sexo, humedeciendo tu ano, finalmente lamiendo...

Imagina mi verga libre, entre tus piernas, buscando tu deliciosa hendidura, tu cálida y húmeda vagina, penetrando lentamente. Allí, solos, en tu mesa, en tu oficina.

Imaginate a los dos follando allí mismo, sin mediar palabra, sin mucho ritual, descargando nuestra tensión sexual.

Imagínate despejando la mesa, tumbándote en ella, la blusa medio deabrochada, los pezones duros expuestos para mi, tu falda por las caderas, y yo de pie, de nuevo penetrándote, empujando, tus piernas ahora en mis caderas, ahora elevadas sobre mis hombros, mis dedos y tus dedos aplacando las ansias de tu clítoris.

Imagina nuestros gemidos, nuestros jadeos allí, encima de tu mesa. Nuestras caras, el placer, nuestro fabuloso orgasmo.

Imagina como lo estoy imaginando yo...

 
Postre (June) segunda parte de hormonas laborables
Pase el dia temblorosa luego de la follada salvaje en el parking. Ademas, sabia que al salir me esperaba mas. Apenas podia aguantar la excitacion de repetir la sesion de almuerzo.
Mi antiguo corderito ahora era un lobo. Era el quien ahora me atacaba en los pasillos. Estuvimos juntos en una reunion y no paraba de mirarme mientras se llevaba los dedos a la nariz... oliendo nuestra sesion de sexo....
Estaba tomando un cafe en la cocina, cuando no se como aparecio por detras.... pego su cuerpo del mio aprisionando mis pechos con ambas manos.... casi derramo todo el cafe.... pero el no me dejo mover.... pego su sexo de mi trasero y pude notar que el estaba igual que yo.... apreto una vez mas mis pechos y me dijo: te veo luego.... en el mismo lugar....
tuve que esperar unos momentos para recomponerme.... estaba a cien!!!!
A la hora de salida, me costaba llegar al parking.... estaba super excitada pero a la vez muy nerviosa.... no sabia que me esperaba....
Cuando llegue, ya el estaba alli... esperandome.... subimos al coche y salimos sin decir media palabra.... por la seguridad con que tomo el volante, supe que ya todo estaba planeado.... sentia la humedad recorrer toda mi ropa interior.... llegamos al que supongo era su hotel.... subimos a su habitacion.... era una habitacion enorme.... una especie de apartamentito.... en el centro de todo, habia una mesa dispuesta para cenar.... Que detalle, pense, pero pronto me di cuenta de que solo habia lugar para una persona.... me volvi hacia el intrigada.... pero su mirada me lo dijo todo.... la cena era yo....
me pidio que me desnudara para el.... y asi lo hice.... lentamente.... disfrutando cada segundo de su mirada sobre mi....
cuando estuve completamente desnuda ante el, me beso suavemente en los labios.... aun hueles a mi, me dijo....
me indico que me sentase en la orilla de la mesa y alli me tumbo quedando completamente expuesta ante el....
ahora era el quien se desnudaba, mientras yo temblaba de expectacion.... no paraba de mirarme toda.... el tambien estaba notablemente excitado....
cuando estuvo completamente desnudo, se inclino sobre mi y me beso nuevamente los labios.... ahora con mas urgencia..... busco mi lengua con la suya, lamio repetidamente mis labios mientras repetia seguidamente mi nombre.... he deseado hacer esto desde el primer dia que te vi.... me dijo.... y empezo a hacer....
se puso de pie entre mis piernas dejando su miembro erecto justo a la entrada del mio.... pero no entro.... solo lo dejaba alli para que yo lo sintiera.... duro..... deseoso por entrar..... eso amenazaba con hacerme perder la razon..... movia mis caderas suavemente buscando un contacto mas intenso, pero el no dejaba..... solo me miraba mientras me retorcia de ansiedad ante el....
empezo a masajear mi sexo con el suyo.... en movimientos circulares..... muy suaves..... tortuosos.... mientras, con la otra mano, rodeo el borde de mis labios con un dedo.... abri la boca para recibirlo, pero su dedo queria mas que eso.....bajo lentamente por mi cuello..... endurecio mis pezones con su suave contacto y siguio el camino a mi sexo anhelante.... en ese momento, acaricio lentamente mi clitoris mientras entraba solamente la puntita de su polla..... me arquee completamente hacia el buscando mas, pero no me lo permitio.... me estaba volviendo loca de ganas por el.... siguio su tortura con sus manos, mientras sus caderas empezaron a moverse suavemente.... entrando y sacando la punta de su sexo de mi ya completamente mojada vagina....
mis gemidos inundaban la habitacion..... estaba loca de placer por el y sentia que estaba a punto de correrme.... el se dio cuenta y me penetro toda, de golpe.... una.... dos.... tres embestidas y luego fuera...... queria prolongar mi tortura aun mas..... mis manos aferraron el borde de la mesa hasta doler....
entonces dejo todo estimulo sobre mi cuerpo y se sento frente a mi sexo abierto.... no hizo nada por unos instantes.... solo mirar..... luego se acerco de manera que su aliento quemaba mi piel alli donde mas lo deseaba.... podia sentir mis jugos bajando desde mi sexo hasta mis gluteos..... pude sentir su lengua lamer toda mi humedad.... mis manos amenazaban con romper la mesa.... entonces tomo mis manos entre las suyas a la vez que me daba un brusco lametazo por toda la raja de mis gluteos hasta mi clitoris..... grite de placer....
en ese momento llevo una de mis propias manos hasta mi sexo indicandome que hacer..... mientras, su lengua estaba estatica a la entrada de mi vagina esperando mi orgasmo y todo el fluido que saldria de el.... el marcaba el ritmo de mis dedos en mi sexo..... suaves circulos que me estaban volviendo loca.... no pude mas y le grite que me queria correr y en tonces acelero mis propios dedos en mi sexo..... me corri deliciosa, salvaje, largamente mientras el sorbia cada gota que salia de mi....
suavemente fui recuperando el aliento, mientras el seguia alli, mirando como mis contracciones se atenuaban poco a poco....
entonces se puso de pie, coloco mis piernas sobre sus hombros y me penetro sin mas..... su cuerpo embestia el mio en un movimiento desenfrenado que prometia llevarme pronto a un nuevo orgasmo y asi fue..... me corri otra vez mientras el me penetraba sin piedad....
cuando sintio que se iba a correr el, saco su polla, se inclino sobre mi y termino la labor con sus manos de manera que todo su semen quedo en mis pechos, en sus manos.... abri la boca para que me dejase probarle a el.... lami gustosamente sus dedos mientras el seguia sin quitarme ojo de encima....
me levante de alli y lo lleve a la cama.....

ahora era yo quien queria jugar

(to be continued)

 
Te espero
Ya sabes donde escondo la llave. Te esperaré toda la noche si es necesario. Hace dias que quiero que vengas, sin prisa, y que nos dediquemos el tiempo necesario a gozar de fantasías que sólo juntos podemos hacer. Entra, quiero disfrutar de tu piel, de tus caricias, agotarme y agotarte.