Cada noche...
...me acuerdo de ti.
Recuerdo tu tacto y tu piel.
Recuerdo tu boca, tus besos.
Recuerdo mi deseo de ti, mi hambre de ti, mi necesidad de recorrerte y saborearte. Mi obsesión por tu cuerpo, por tu sexo, por tu placer.
Recuerdo los mil veces imaginados orgasmos compartidos, disfrutados, anhelados, realizados.
Recuerdo. Te recuerdo y me excito. Te recuerdo y me acaricio. Y en cada caricia deseo tenerte aquí, viéndome, viéndote, tocándome, tocándote.

Recuerdo tu tacto y tu piel.
Recuerdo tu boca, tus besos.
Recuerdo mi deseo de ti, mi hambre de ti, mi necesidad de recorrerte y saborearte. Mi obsesión por tu cuerpo, por tu sexo, por tu placer.
Recuerdo los mil veces imaginados orgasmos compartidos, disfrutados, anhelados, realizados.
Recuerdo. Te recuerdo y me excito. Te recuerdo y me acaricio. Y en cada caricia deseo tenerte aquí, viéndome, viéndote, tocándome, tocándote.
