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henry and june
Be careful Anais, abnormal pleasures kill the taste for normal ones
Acerca de
We write to taste life twice, in the moment, and in retrospection.
Sindicación
 
Henry y June... en otra dimensión
Nos conocimos en la red... nunca nos hemos visto ... el agua que nos separa me deja siempre con esta sensación de humedad.
Tenemos fantasías en las cuales nos encontramos y nos abandonamos a una pasión que sólo nosotros somos capaces de alimentar.
En este espacio, compartiremos nuestras fantasías escritas a dúo.
Aquí la primera:


El hombre de la casa

(June)

Ese día llegué a mi trabajo más temprano que de costumbre . Trabajo como ayudante de una pareja de esposos que tiene un negocio en casa.

Aún no tienen hijos y, la verdad, no sé si algún día los tengan. El pasa la mayor parte del tiempo pegado a un computador. Ella trabaja y viaja mucho; quizás demasiado, porque nunca está en casa. Creo que el sexo lo tiene muy descuidado, porque varias veces he sorprendido a su marido mirando pornografía por Internet. El no es guapísimo, pero no se puede negar que tiene algo. Es alto y fuerte, aunque no atlético.


Normalmente llego a casa y ya ella no está y él está ya anclado al monitor de su PC. Ese día, llegué antes de tiempo porque me habían avisado que no iban a estar por que se iban de puente y yo también quería terminar antes y aprovechar también el asueto. Casi muero de un infarto cuando abro la puerta y lo veo sentado desnudo ante el computador… masturbándose. Del otro lado de la pantalla una mujer hacía lo mismo. El no se dio cuenta al instante, pues llevaba audífonos… yo quise salir sin que él se diese cuenta, pero no podía mover el cuerpo ni la mirada. Tenía un miembro grande y grueso y en ese momento estaba completamente erecto. No podía dejar de mirar como su miembro aparecía y desaparecía de mi vista al compás de su mano.


No sé cuanto tiempo pasé mirando, pero cuando por fin pude mirar su rostro, su mirada estaba dirigida hacia mí… y no había rastro de vergüenza en ella… ni por un instante dejó de masturbarse. Miré hacia el ordenador y ella me miraba también. Cuando la miré mojó sus labios con la lengua como en una húmeda invitación. Volví los ojos hacia él y su mano libre se extendía hacia mí invitándome a participar.


Me acerqué a él como una autómata… como si toda mi vida hubiese sido una preparación para ese momento crucial. No pensé en consecuencias ni medí razones… sólo me acerqué dispuesta a dejar la vida en el intento… él tomó mis manos y me hizo girar hasta ponerme de frente a la cámara, la cual miré fijamente devolviendo una invitación aún más húmeda que la recibida por ella…

Él se puso de pie, pero se mantuvo detrás de mí…. Empezó a besarme el cuello, alternando labios, lengua, dientes… de vez en cuando me pedía que siguiera mirando a la cámara, donde su amiga miraba lo que hacíamos mientras se acariciaba los pezones con una mano y el sexo con la otra… yo me dejaba hacer. Podía sentir su miembro trazar surcos húmedos en mi espalda… me tomaba de las caderas para acercarme más a él. Sus manos siguieron subiendo hasta alcanzar mis pechos, que ya estaban duros esperando su contacto. Su boca me susurraba que no dejara de mirar y me pidió que me tocara para su amiga… metió sus dedos en mi boca para humedecerlos y siguió tocándome los pezones. Yo podía sentir mi sexo húmedo, hinchado, a la espera.

El tomó entonces mis manos y las guió hasta donde yo quería que fueran.

Ahora sigues tú...
No