Room service (3ra parte June)
Ambos estábamos extasiados con la sorpresa que le había traido esta noche a Henry. Habíamos alcanzado un delicioso orgasmo casi simultáneo... nuestro juguete nos miraba con una pícara sonrisa como quien espera una orden para seguir...
Me acerqué a ella y la empecé a besar ... saqué mi lengua y lamí sus labios.... quería que él viese cada movimiento de todo lo que estaba a punto de hacer... acaricié sus pechos diminutos pero completamente erizados por el contacto de mi piel...
pasé mi lengua por ellos, mordí suavemente sus pezones.... luego los chupé un poco más fuerte... cuando un suave gemido escapó de su boca la acosté sobre la alfombra con las piernas abiertas en dirección a él... estaba duro otra vez... lo miré fijamente a los ojos antes de dirigirme al sexo que tenía delante de mi... separé delicadamente sus labios con mi lengua y la hundí en su interior... su cuerpo se arqueó de placer e intentó inútilmente aferrarse a la alfombra... lamí su clítoris una y otra vez.... miré hacia atrás, él se masturbaba y levanté el trasero hacia él como sé que le gusta... seguí comiendo aquel delicioso sexo mientras Henry se ponía de rodillas y me penetraba salvajemente, con una excitación que nunca había sentido en él... sus embestidas hacían que mi cabeza se moviese sobre el sexo de la oriental, lo que le provocaba aún más placer... bebí todo su líquido.... lamí...mordí.... chupé.... mientras ella se retorcía de placer... de vez en cuando miraba hacia atrás para enocntrarme con la mirada de él fija en mi.... en lo que estábamos compartiendo.... cuando cerró los ojos y apretó los labios, supe que ya venía para mí... la oriental también estaba a punto de correrse, por lo que le cedí mi puesto a él... quería verle mientras la penetraba.... quería verles correr...
tomé el lugar de ella y ella empezó a chupar mi sexo de inmediato mientras él la penetraba a ella.... en esta posición, ambos quedaban de frente a mi en un espectáculo delicioso... cuando ya el orgasmo de ella era inminente, levantó la cabeza y se abandonó en una corrida musical... Henry y yo nos miramos a los ojos.... y entonces se abandonó él.... sus gemidos fueron casi fieros, salvajes, pero no dejó de mirarme ni un solo instante....
ahora sólo faltaba yo....
quieres seguir?
Me acerqué a ella y la empecé a besar ... saqué mi lengua y lamí sus labios.... quería que él viese cada movimiento de todo lo que estaba a punto de hacer... acaricié sus pechos diminutos pero completamente erizados por el contacto de mi piel...
pasé mi lengua por ellos, mordí suavemente sus pezones.... luego los chupé un poco más fuerte... cuando un suave gemido escapó de su boca la acosté sobre la alfombra con las piernas abiertas en dirección a él... estaba duro otra vez... lo miré fijamente a los ojos antes de dirigirme al sexo que tenía delante de mi... separé delicadamente sus labios con mi lengua y la hundí en su interior... su cuerpo se arqueó de placer e intentó inútilmente aferrarse a la alfombra... lamí su clítoris una y otra vez.... miré hacia atrás, él se masturbaba y levanté el trasero hacia él como sé que le gusta... seguí comiendo aquel delicioso sexo mientras Henry se ponía de rodillas y me penetraba salvajemente, con una excitación que nunca había sentido en él... sus embestidas hacían que mi cabeza se moviese sobre el sexo de la oriental, lo que le provocaba aún más placer... bebí todo su líquido.... lamí...mordí.... chupé.... mientras ella se retorcía de placer... de vez en cuando miraba hacia atrás para enocntrarme con la mirada de él fija en mi.... en lo que estábamos compartiendo.... cuando cerró los ojos y apretó los labios, supe que ya venía para mí... la oriental también estaba a punto de correrse, por lo que le cedí mi puesto a él... quería verle mientras la penetraba.... quería verles correr...
tomé el lugar de ella y ella empezó a chupar mi sexo de inmediato mientras él la penetraba a ella.... en esta posición, ambos quedaban de frente a mi en un espectáculo delicioso... cuando ya el orgasmo de ella era inminente, levantó la cabeza y se abandonó en una corrida musical... Henry y yo nos miramos a los ojos.... y entonces se abandonó él.... sus gemidos fueron casi fieros, salvajes, pero no dejó de mirarme ni un solo instante....
ahora sólo faltaba yo....
quieres seguir?
Comentario:
Por favor... no dejeis de "seguir"
Un besito para cada uno.
Un besito para cada uno.
Comentario:
Ni lo dudes que voy a seguir...





