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henry and june
Be careful Anais, abnormal pleasures kill the taste for normal ones
Acerca de
We write to taste life twice, in the moment, and in retrospection.
Sindicación
 
Atada (por Henry)
Esperé a June en la habitación. Había encendido velas, la temperatura era ideal, la cama grande, con unas cuerdas blancas
preparadas en el cabecero, flores y alguna que otra sorpresa.

Cuando entró en la habitación me quedé unos segundos extasiado, contemplándola. Me acerqué e inmediatamente nos besamos apasionadamente, de pie, acariciándonos, buscando nuestros cuerpos.

La desnudé lentamente, se tumbó y até sus manos con las cuerdas,
simbólicamente, sin apretar demasiado fuerte: hoy ella no podía ni tocarse ni tocarme. Sólo sentir y disfrutar todo lo posible de mis caricias y del sexo. Inmediatamente me desnudé yo tambien, y así, a la tenue luz de las velas, comencé a disfrutar de su cuerpo.

Acerqué mis labios a los suyos, aspirando su aliento. Luego quise
disfrutar de su boca con la mia, recorriendo sus labios pausadamente, disfrutando de su sabor. Mis dedos iban recorriendo su cuello, se enredaron en sus cabellos, descendieron por sus hombros y comenzaron un lento recorrido por toda su piel. Recorrido seguido del de mis labios y el de una fina pluma de avestruz teñida de rojo que había conseguido.

Estimulé sus brazos, sus manos, su cuello, sus costados, los pechos, sus pezones, sus piernas, sus pies, sus muslos, su pubis. Recorrí su cuerpo varias veces, insistiendo en las zonas en las que su cuerpo delataba mayor excitación. June iba gozando de mi tacto y de mis caricias en sus zonas más sensibles, pero nunca llegaba a su sexo. Eso me lo dejaba para más adelante.


Pasado un buen rato, me acerqué a su oido, mordisqueé ligeramente el lóbulo de su oreja y susurré: "me excita terriblemente tenerte así para mi". Ella miró a mi entrepierna y comprobó mi excitación. Dirigí mi mano a mi miembro y comencé a acariciar mi glande. Ella miraba extasiada, ensimismada, a la vez que se aceleraba su respiraciòn a la par que la mia con mi estimulación.

Seguí masturbándome mientras ella me miraba, cogí de nuevo la pluma con la otra mano y comencé a deslizarla por sus pezones, su vientre y su sexo, que ya estaba abierto y húmedo.

Me situé entre sus piernas. June comenzaba a tener una mirada
suplicante. La visión de sus labios entreabiertos y de su clítoris la delataba. Me agaché y lamí sus muslos. Despacio. Quería hacerme de rogar. Pasé mi lengua levemente por sus labios mayores, despacio. June se arqueaba intentando un mayor contacto. Seguí despacio. Coloqué mi lengua en su vulva húmeda, justo debajo del clítoris. Lo rocé levemente y dió un respingo. Despacio. No hay prisa, aunque ella comenzaba a necesitar de un contacto más intenso. Finalmente comencé a estimular su botón más sensible, e inmediatamente comenzó a jadear.

Lamí ese delicioso sexo con verdadera devoción, disfrutando y excitado por los jadeos de June. Se estaba retorciendo de placer cuando alcancé un juguete que tenia escondido: un vibrador que le cambió la cara.

Lo puse en movimiento y lo pasé por todo su sexo, paré en el clítoris unos instantes y descendí hacia la entrada de su vegina. Estaba abierta y húmeda, y no me costó ningún trabajo introducirlo. June comenzó a retorcerse de placer a la vez que mi lengua volvia a estimular su clítoris, ahora lleno, sensible, y a punto de desencadenar un delicioso orgasmo.

Yo estaba muy excitado, lamiendo tan delicioso manjar, manejando el juguete en el interior de June y acariciando verga. Entonces ella se tensó y aceleró sus gemidos, se retorció y se corrió larga y deliciosamente. Yo me incorporé, agarré mi verga y me corrí casi inmediatemente en su vientre, cuando sus últimos espasmos no habían acabado todavía...
No