Hormonas laborables (dedicado a tu insoportable ausencia.....) escrito por June
Hoy tengo las hormonas subidillas. Trabajo en una fábrica en la que veo miles de tíos a diario. De todo tipo. Del tipo no-me-lo-follaría-así-me-tenga-que-matar-a-pajas-por-el-resto-de-mi-vida; también los hay del tipo fóllame-que-te-follo; y así.
Como tengo las hormonas un poco altas en estos días, puse especial cuidado en mi arreglo de hoy. Aquí no puede hablarse de trajes de Chanel ni tal, porque repito: trabajo en una fabrica, pero una mujer sabe cómo atraer las hormonas masculinas aunque esté vestida con la bolsa de la basura. Tengo un perfume especial para estos días.
Así las cosas bajo al piso donde están mis víctimas predilectas. Unos extranjeros que están temporalmente aquí, lejos de sus casas, de sus esposas, de sus vidas. Inmersos en un mar de gente que no habla su idioma. Busco a la víctima ideal (ideal= 1.90, fuerte, realtivamente guapo y bono adicional: se va mañana, o sea, que no tendré que volverle a ver). Lo diviso de lejos.... sobresale la estatura de los demás y me le acerco por la espalda...cuidando de pegar mis pechos al descuido en su espalda.
Traduzco aquí la cacería:
Yo: Debes estar cansado, supe que trabajaron hasta tarde no? (sin ningún motivo, se lo dije susurradito a su oido)
El: (luego de un respingo, claro está): s s s s si, menos mal que ya nos vamos a casa.
Yo: Sería imperdonable que te vayas a casa sin haber probado algo de aquí.... y me alejé con su mirada fija en mi culo.
Una hora más tarde, en uno de los pasillos:
El: Luces terriblemente bien hoy.
Yo: Y eso, que sólo estás mirando lo que te dejo mirar... volví a alejarme, esta vez con su mirada untada en todo el cuerpo.
Al mediodía, lo abordé a la entrada del comedor. No le dije media palabra. Con la mirada le indiqué que me siguiera. Camino al estacionamiento me dijo:
El: Me llevas a comer contigo?
Yo: Si, pero tu eres el almuerzo.
Mi coche era el último en el estacionamiento, por lo que no había nada entre mi coche y la pared. Yo iba caminando delante de él cuando me tomó rudamente del brazo atrayéndome hacia su cuerpo duro.... todo en él es duro.... me estrujó contra él.... hizo que notara la firmeza de su sexo contra el mío.... con una mano apretó mi trasero para que me quedase ceñida a él y con la otra, atrajo mi cara besándome sin ningún tipo de delicadeza.
A mi su cambio brusco me puso a cien!! En un principio estaba aturdido y ahora parecía querer demostrar quién tenía poder sobre quien. Yo ardía en deseos por él, así que dejé que hiciera como quisiera... me sentía sumisa frente a la fuerza del deseo que había despertado yo en él.
A pesar de estar donde estábamos, me desnudó completa. Me recostó de espaldas a mi coche así, completamente desnuda, hirviendo de deseo y vulnerable ante él. Colocó una de mis piernas sobre el espejo retrovisor de mi coche, dejando mi sexo completamente expuesto ante él. Lo acarició con toda su mano, sin ningún asomo de suavidad. Se bajó los pantalones hasta las rodillas, sostuvo fuertemente mi cara de manera que no pudiese dejar de mirarle y me penetró allí mismo, como estaba.... de pie.... completamente desnuda, corriendo peligro de ser descubiertos en cualquier momento. Podía sentir su enorme y duro miembro moverse dentro de mí. Me embestía una y otra vez mientras con una mano apretaba fuertemente mis pezones. Me corrí en medio de convulsiones por todo mi cuerpo, pero él seguía igual....
entonces se apoyó el de mi coche y me puso de espaldas a él, aún de pie. Apoyé mis manos de la pared mientras él se aferraba a mis caderas y seguía embistiéndome sin piedad. Sentí su orgasmo llegar en una especie de gruñido.... sentí como me llenaba de él.... como se fue apaciguando aún aferrado a mi...
entre temblores me vestí de nuevo.... ya era hora de volver a trabajar....
me quitó las llaves del coche y me dijo:
-me encantó la comida de tu país, preciosa, pero no me quiero ir sin probar el postre, y se guardó mis llaves dentro de su ropa interior.
Como tengo las hormonas un poco altas en estos días, puse especial cuidado en mi arreglo de hoy. Aquí no puede hablarse de trajes de Chanel ni tal, porque repito: trabajo en una fabrica, pero una mujer sabe cómo atraer las hormonas masculinas aunque esté vestida con la bolsa de la basura. Tengo un perfume especial para estos días.
Así las cosas bajo al piso donde están mis víctimas predilectas. Unos extranjeros que están temporalmente aquí, lejos de sus casas, de sus esposas, de sus vidas. Inmersos en un mar de gente que no habla su idioma. Busco a la víctima ideal (ideal= 1.90, fuerte, realtivamente guapo y bono adicional: se va mañana, o sea, que no tendré que volverle a ver). Lo diviso de lejos.... sobresale la estatura de los demás y me le acerco por la espalda...cuidando de pegar mis pechos al descuido en su espalda.
Traduzco aquí la cacería:
Yo: Debes estar cansado, supe que trabajaron hasta tarde no? (sin ningún motivo, se lo dije susurradito a su oido)
El: (luego de un respingo, claro está): s s s s si, menos mal que ya nos vamos a casa.
Yo: Sería imperdonable que te vayas a casa sin haber probado algo de aquí.... y me alejé con su mirada fija en mi culo.
Una hora más tarde, en uno de los pasillos:
El: Luces terriblemente bien hoy.
Yo: Y eso, que sólo estás mirando lo que te dejo mirar... volví a alejarme, esta vez con su mirada untada en todo el cuerpo.
Al mediodía, lo abordé a la entrada del comedor. No le dije media palabra. Con la mirada le indiqué que me siguiera. Camino al estacionamiento me dijo:
El: Me llevas a comer contigo?
Yo: Si, pero tu eres el almuerzo.
Mi coche era el último en el estacionamiento, por lo que no había nada entre mi coche y la pared. Yo iba caminando delante de él cuando me tomó rudamente del brazo atrayéndome hacia su cuerpo duro.... todo en él es duro.... me estrujó contra él.... hizo que notara la firmeza de su sexo contra el mío.... con una mano apretó mi trasero para que me quedase ceñida a él y con la otra, atrajo mi cara besándome sin ningún tipo de delicadeza.
A mi su cambio brusco me puso a cien!! En un principio estaba aturdido y ahora parecía querer demostrar quién tenía poder sobre quien. Yo ardía en deseos por él, así que dejé que hiciera como quisiera... me sentía sumisa frente a la fuerza del deseo que había despertado yo en él.
A pesar de estar donde estábamos, me desnudó completa. Me recostó de espaldas a mi coche así, completamente desnuda, hirviendo de deseo y vulnerable ante él. Colocó una de mis piernas sobre el espejo retrovisor de mi coche, dejando mi sexo completamente expuesto ante él. Lo acarició con toda su mano, sin ningún asomo de suavidad. Se bajó los pantalones hasta las rodillas, sostuvo fuertemente mi cara de manera que no pudiese dejar de mirarle y me penetró allí mismo, como estaba.... de pie.... completamente desnuda, corriendo peligro de ser descubiertos en cualquier momento. Podía sentir su enorme y duro miembro moverse dentro de mí. Me embestía una y otra vez mientras con una mano apretaba fuertemente mis pezones. Me corrí en medio de convulsiones por todo mi cuerpo, pero él seguía igual....
entonces se apoyó el de mi coche y me puso de espaldas a él, aún de pie. Apoyé mis manos de la pared mientras él se aferraba a mis caderas y seguía embistiéndome sin piedad. Sentí su orgasmo llegar en una especie de gruñido.... sentí como me llenaba de él.... como se fue apaciguando aún aferrado a mi...
entre temblores me vestí de nuevo.... ya era hora de volver a trabajar....
me quitó las llaves del coche y me dijo:
-me encantó la comida de tu país, preciosa, pero no me quiero ir sin probar el postre, y se guardó mis llaves dentro de su ropa interior.





