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henry and june
Be careful Anais, abnormal pleasures kill the taste for normal ones
Acerca de
We write to taste life twice, in the moment, and in retrospection.
Sindicación
 
El banquete (3ª, de Henry)
De nuevo estaba frente a ella en la mesa. Esta vez más excitado: sus bragas en mi bolsillo, su sexo expuesto a mi bajo la mesa. El olor a su humedad en mis manos y en mis labios.

De nuevo nos miramos. Yo excitado. No podía dejar de pensar en su sexo húmedo, caliente, sabroso. Ella escondió una mano bajo el mantel, y adiviné hacia donde se dirigía: sabía como volverme absolutamente loco. Dirigí un pie descalzo a la entrepierna y no me equivoqué: sus dedos recorrian su húmeda raja, de arriba abajo, provocadores fuera de mi vista, hipnotizadora su mirada llena de placer y provocación.

Ella se revolvió un poco en la silla de manera que mis dedos acertaran a recorrer parte de su canal, mientras sus dedos frotaban lentamente su clítoris empapado. Mi polla estaba de nuevo a cien, imaginando el orgasmo ahogado que se iba a proporcionar para ella y para mi, en medio de aquel banquete pero aislados los dos del resto del mundo.

Eran los postres y me sacó del ensimismamiento una mano que me ofrecía algo: era un puro de esos que vienen en un recipiente metálico. La conversación del resto de la mesa seguía animada.

Alargué el puro y se lo di a ella: "Me lo devuelves luego".

Adivinó mi deseo: agarró el recipiente metálico, y con una naturalidad que logró que pasara desapercibido para el resto, lo escondió entre sus piernas.

Por sus movimientos y mi pié siempre vigilante, percibí donde lo guardaba: lo introdujo lentamente y hasta el fondo en su vagina, y jugó unos instantes con el allí adentro, antes de seguir trabajando y acariciando su clítoris.

Pronto noté su sonrisa temblorosa, su respiración ahogada, su mirada, su posición. Sólo yo y ella sabíamos lo que le pasaba a su cuerpo cuando, con unas casi imperceptibles botas de sudor en su frente, sacó su mano, cogió una copa y me dijo "¿brindamos?".
 
Comentario:
Esto no puede ser bueno para mi salud... cada vez que os leo me alterais tremendamente... los dos.

Un beso ardiente y lujurioso, para cada uno (asi me habeis puesto)
No