Me enfermas (June)
No estoy segura, pero creo que fui muy precoz. No tengo hermanas, por lo que no tenía nadie mayor a quien contarle mis cosas ni quien me contara a mi. A los 12 años tenía un noviete. Pasábamos horas besándonos, pero nunca me tocó. Yo llegaba a casa con las bragas húmedas, pero no tenía idea de qué hacer. Así pasó el tiempo, ya tenía 14 años y un día leí una revista que hablaba de los órganos sexuales femeninos. Vamos que sabía lo que eran, tan tonta no era, pero nunca los había explorado. Allí hablaba de todas las terminaciones nerviosas del clítoris y del orgasmo y demás.
Revista en mano, me encerré en mi habitación y llegué al cielo. Mis dedos, primero torpemente, encontraron el camino. Lo demás venía solo... Yo misma, encerrada en mi habitación, me provocaba múltiples orgasmos. Pasaba horas encerrada dándome placer... no pensaba en otra cosa durante todo el día.... sólo quería llegar a mi casa a encerrarme otra vez. Incluso descubrí que no tenía que llegar a casa para ello. Me tocaba en la escuela, me sentaba con las piernas cruzadas de manera que mis tobillos me diesen placer....
No me atrevía a invitar a mi novio a una de esas sesiones pues temía que se escandalizara. Como no tenía con quien hablar, decidí ahorrar algo de pasta e ir a una consulta privada de un ginecólogo. En mi mente medianamente inocente, ya estaba sexualmente activa, por lo que debía acudir a una cita para un chequeo general.
Llegué temprano al consultorio.... estaba súper nerviosa. Aún no había llegado el doctor, pero su secretaria estaba ahi por lo que me completó el formulario.
Era bastante alta y desarrollada para mi edad, por lo que me di el lujo de mentir. Dije que tenía 18 años y que ya era sexualmente activa (en esta parte pensaba estaba siendo totalmente sincera).
Cuando llegó el doctor, fui la primera en pasar. Pensaba que iba a encontrar un viejo, pero era un morenazo de unos 30 años pero en excelente forma física. Me invitó a sentarme en su escritorio y empezó a hacerme una serie de preguntas. Tenía una voz suave.... extrañamente hipnotizante.... una mirada muy oscura y penetrante, que lejos de calmarme ahuyentaba la paz de mi ser. Me preguntó si me pasaba algo y por qué estaba allí. Le dije que como ya estaba sexualmente activa, venía a un chequeo de rutina.
Me indicó dónde quitarme la ropa y me entregó una de esas batitas que usan los médicos. Me tendí en la camilla, con mi trasero casi en el borde, como él me indicó. Estaba literalmente paralizada, nunca antes había estado así expuesta y empecé a temblar.
Tranquila me dijo, primero voy a examinarte los senos. Me indicó que me subiera la bata y que colocara las piernas en unos aparatos de hierro a los lados. Ahora si que estaba completamente desnuda ante él, por lo que me puse más nerviosa aún. Empezó a tocarme los senos.... sus manos eran suaves y cálidas y su contacto muy delicado.... mis pezones se pusieron rígidos con el roce de sus manos y me empecé a humedecer.... No podía creer lo que me estaba pasando.... era la primera vez que alguien me tocaba.... estaba a mil.... le miré... a pesar de que llevaba mascarilla, noté el color que cubría su rostro.... sabía que a mi me pasaba lo mismo....
Muy bien, dijo, con lo que le alcanzó de voz... y se sentó en frente de mí. Sabía que yo estaba completamente húmeda... además, lo noté en sus ojos.... le noté inquieto.... ahora era él quien temblaba.... relájate me pidió, pero quien necesitaba paz era él.
La reacción que provoqué en él, me hizo sentir menos nerviosa, pero terriblemente excitada.... sé que chorreaba de placer....
Voy a hacerte un tacto.... tranquila.... me dijo en un hilo de voz.... y empezó a meter su dedo en mi vagina.... él no sabía que yo era virgen y me dijo, estás muy tensa, relájate o no podré hacer.
Lentamente, siguió intentando meter su dedo.... yo me retorcía de placer.... luego entró otro por lo que dejé escapar un gritito de dolor....
Estás loca casi me gritó.... no me habías dicho que eras virgen!!!!
pero si estoy activa..... quieres ver? y empecé a tocarme allí, delante de él.... parece que la situación era completamente nueva para él, porque se puso muy nervioso, pero no podía quitar sus ojos de mi.... empecé a tocarme los senos, a masturbarme, a gemir.... mis caderas se movían buscando un contacto imposible.... un contacto que no conocían....
tomé sus manos y las llevé hacia mi.... entre sus dedos en mi vagina y seguí tocándome el clítoris.... aquello pudo más que yo y me corrí.... iba a gritar de placer y él selló mis labios con los suyos.... estás loca me dijo.... si nos descubren estoy literalmente frito.... lo besé largamente.... un beso ansioso, un beso desesperado.... el beso de un alma que dejó el vestido de niña y buscaba su traje de mujer.... lo arrastré hacia mi y sentí su cuerpo pegado al mío.... me tendí nuevamente en la camilla.... noté que él estaba tan excitado como yo... nunca antes había tocado una polla y lo hice.... toqué.... palpé..... apreté.... reconocí su deseo provocado por el mío.....
hazme tuya..... o grito.....
sigues amor??
Revista en mano, me encerré en mi habitación y llegué al cielo. Mis dedos, primero torpemente, encontraron el camino. Lo demás venía solo... Yo misma, encerrada en mi habitación, me provocaba múltiples orgasmos. Pasaba horas encerrada dándome placer... no pensaba en otra cosa durante todo el día.... sólo quería llegar a mi casa a encerrarme otra vez. Incluso descubrí que no tenía que llegar a casa para ello. Me tocaba en la escuela, me sentaba con las piernas cruzadas de manera que mis tobillos me diesen placer....
No me atrevía a invitar a mi novio a una de esas sesiones pues temía que se escandalizara. Como no tenía con quien hablar, decidí ahorrar algo de pasta e ir a una consulta privada de un ginecólogo. En mi mente medianamente inocente, ya estaba sexualmente activa, por lo que debía acudir a una cita para un chequeo general.
Llegué temprano al consultorio.... estaba súper nerviosa. Aún no había llegado el doctor, pero su secretaria estaba ahi por lo que me completó el formulario.
Era bastante alta y desarrollada para mi edad, por lo que me di el lujo de mentir. Dije que tenía 18 años y que ya era sexualmente activa (en esta parte pensaba estaba siendo totalmente sincera).
Cuando llegó el doctor, fui la primera en pasar. Pensaba que iba a encontrar un viejo, pero era un morenazo de unos 30 años pero en excelente forma física. Me invitó a sentarme en su escritorio y empezó a hacerme una serie de preguntas. Tenía una voz suave.... extrañamente hipnotizante.... una mirada muy oscura y penetrante, que lejos de calmarme ahuyentaba la paz de mi ser. Me preguntó si me pasaba algo y por qué estaba allí. Le dije que como ya estaba sexualmente activa, venía a un chequeo de rutina.
Me indicó dónde quitarme la ropa y me entregó una de esas batitas que usan los médicos. Me tendí en la camilla, con mi trasero casi en el borde, como él me indicó. Estaba literalmente paralizada, nunca antes había estado así expuesta y empecé a temblar.
Tranquila me dijo, primero voy a examinarte los senos. Me indicó que me subiera la bata y que colocara las piernas en unos aparatos de hierro a los lados. Ahora si que estaba completamente desnuda ante él, por lo que me puse más nerviosa aún. Empezó a tocarme los senos.... sus manos eran suaves y cálidas y su contacto muy delicado.... mis pezones se pusieron rígidos con el roce de sus manos y me empecé a humedecer.... No podía creer lo que me estaba pasando.... era la primera vez que alguien me tocaba.... estaba a mil.... le miré... a pesar de que llevaba mascarilla, noté el color que cubría su rostro.... sabía que a mi me pasaba lo mismo....
Muy bien, dijo, con lo que le alcanzó de voz... y se sentó en frente de mí. Sabía que yo estaba completamente húmeda... además, lo noté en sus ojos.... le noté inquieto.... ahora era él quien temblaba.... relájate me pidió, pero quien necesitaba paz era él.
La reacción que provoqué en él, me hizo sentir menos nerviosa, pero terriblemente excitada.... sé que chorreaba de placer....
Voy a hacerte un tacto.... tranquila.... me dijo en un hilo de voz.... y empezó a meter su dedo en mi vagina.... él no sabía que yo era virgen y me dijo, estás muy tensa, relájate o no podré hacer.
Lentamente, siguió intentando meter su dedo.... yo me retorcía de placer.... luego entró otro por lo que dejé escapar un gritito de dolor....
Estás loca casi me gritó.... no me habías dicho que eras virgen!!!!
pero si estoy activa..... quieres ver? y empecé a tocarme allí, delante de él.... parece que la situación era completamente nueva para él, porque se puso muy nervioso, pero no podía quitar sus ojos de mi.... empecé a tocarme los senos, a masturbarme, a gemir.... mis caderas se movían buscando un contacto imposible.... un contacto que no conocían....
tomé sus manos y las llevé hacia mi.... entre sus dedos en mi vagina y seguí tocándome el clítoris.... aquello pudo más que yo y me corrí.... iba a gritar de placer y él selló mis labios con los suyos.... estás loca me dijo.... si nos descubren estoy literalmente frito.... lo besé largamente.... un beso ansioso, un beso desesperado.... el beso de un alma que dejó el vestido de niña y buscaba su traje de mujer.... lo arrastré hacia mi y sentí su cuerpo pegado al mío.... me tendí nuevamente en la camilla.... noté que él estaba tan excitado como yo... nunca antes había tocado una polla y lo hice.... toqué.... palpé..... apreté.... reconocí su deseo provocado por el mío.....
hazme tuya..... o grito.....
sigues amor??
Comentario:
Buena historia, me encanta el blog
Comentario:
Creo que yo también tendré que ir al médido porque las taquicardias que me provocais no se si son normales.
Seguid así.
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Seguid así.
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