Hostias en Moncloa
Vosotros, hijos míos, a lo mejor os pensáis que es una cuestión de ingenuidad el querer ser sincero a toda cosa con tu pareja. Pero y qué. A mí, que la mía tenga conocimiento del presente blog casi me cuesta un disgusto. Yo sé que vosotros queréis más, que nunca os dáis por satisfechos, que no os pilla en vuestras propias carnes leer cosas como "espero que mi pene sepa lo que hace". Veo que de nada os vale que yo ponga nombre simulados, incluso que disfrace tanta barbaridad de la que aconteció en mi vida en aquellos tiempos en los que yo era free like a bird.
Pero ya está bien. Mi intimidad es mía, y apaga esa cámara o te la apago, coño. O, como decía la ex del Jesulín, que ahora no me acuerdo cómo se llama, "que no me grabes más, te he dicho que no me grabes más". Así que, a partir de ahora, volveré a escribir de mi familia -me da igual acabar fatal con ellos-, de mi abuela ya difunta o de todo el que pille por medio, pero no de mí ni del Zoo.
Porque, por si fuera poco, por culpa de nuestra pequeña crisis, que a su vez es culpa del blog, que a su vez es culpa de la noche madrileña y de mí mismo, para qué nos vamos a engañar, casi me parten la cara el viernes por la noche.
Y es que tuve que volver a Pozuelo en autobús a las tantas, porque ahora soy usuario del transporte público de nuevo, y no quiero quedar como un listo, pero joderme, me jode. Y de pronto, en mitad de mi disputa conyugal para mayor fortuna de Amena, unos skins se empiezan a pegar delante de mí. Y yo:
-Zoo, un momentín que se están moliendo a hostias aquí mismo.
-¿Cómo?
-Lo que oyes.
Mira por donde, relajamos tensión, justo lo que también hubiera hecho falta en la dársena aquella. Y yo pensé: "que se maten, así me entretengo". Y después:
-Zoo, espera que ahora viene la poli y me están mirando.
-Sería mejor que vinieras a casa.
-Por mis huevos que salto por encima de los heridos y me monto en mi autobús.
Y así lo hice, esquivé las bajas sin mirar a nadie a los ojos y me metí en el autobús. Llevaba dos horas esperando, prefería un navajazo intercostal a cuarenta minutos más con el culo pegado a las escaleras del Ministerio del Aire. ¿Os podéis creer que uno de los polis era medio colega de un skin? Puta mierda de sistema.
Pero que sepáis que a uno de los anormales aquellos se le calló el móvil, uno guapísimo, y yo, con toda mi sangre fría, disimulé y me lo agencié. Me encanta robar rozando el largero. Besos para todos.
Pero ya está bien. Mi intimidad es mía, y apaga esa cámara o te la apago, coño. O, como decía la ex del Jesulín, que ahora no me acuerdo cómo se llama, "que no me grabes más, te he dicho que no me grabes más". Así que, a partir de ahora, volveré a escribir de mi familia -me da igual acabar fatal con ellos-, de mi abuela ya difunta o de todo el que pille por medio, pero no de mí ni del Zoo.
Porque, por si fuera poco, por culpa de nuestra pequeña crisis, que a su vez es culpa del blog, que a su vez es culpa de la noche madrileña y de mí mismo, para qué nos vamos a engañar, casi me parten la cara el viernes por la noche.
Y es que tuve que volver a Pozuelo en autobús a las tantas, porque ahora soy usuario del transporte público de nuevo, y no quiero quedar como un listo, pero joderme, me jode. Y de pronto, en mitad de mi disputa conyugal para mayor fortuna de Amena, unos skins se empiezan a pegar delante de mí. Y yo:
-Zoo, un momentín que se están moliendo a hostias aquí mismo.
-¿Cómo?
-Lo que oyes.
Mira por donde, relajamos tensión, justo lo que también hubiera hecho falta en la dársena aquella. Y yo pensé: "que se maten, así me entretengo". Y después:
-Zoo, espera que ahora viene la poli y me están mirando.
-Sería mejor que vinieras a casa.
-Por mis huevos que salto por encima de los heridos y me monto en mi autobús.
Y así lo hice, esquivé las bajas sin mirar a nadie a los ojos y me metí en el autobús. Llevaba dos horas esperando, prefería un navajazo intercostal a cuarenta minutos más con el culo pegado a las escaleras del Ministerio del Aire. ¿Os podéis creer que uno de los polis era medio colega de un skin? Puta mierda de sistema.
Pero que sepáis que a uno de los anormales aquellos se le calló el móvil, uno guapísimo, y yo, con toda mi sangre fría, disimulé y me lo agencié. Me encanta robar rozando el largero. Besos para todos.
Comentario:
Comentario:
Espero Julio que después de leer el comentario de ese peazo novio que tienes hayas salido corriendo a comerle to los morros!
Y esque era mu fuerrrrtttee esa clandestinidad del juliete! Pero ya sabes Zoo, como ahora hay que verlo todo normal!,... pues tendremos que quererle así!
Veo y me alegra que: Love is in the air
Besosssss
Y esque era mu fuerrrrtttee esa clandestinidad del juliete! Pero ya sabes Zoo, como ahora hay que verlo todo normal!,... pues tendremos que quererle así!
Veo y me alegra que: Love is in the air
Besosssss
Comentario:
menos mal que vuelven las risas a internes. Ya te pareces un poco a mi excuñado queriéndose llevar los albornoces de los hoteles de lujo y yo quitándoselo de la cabeza, que estrés!, bueno como este era un móvil de un indeseable que lo disfrutes
Comentario:
No me lo creo aún pero si, soy yo, el Zoo, escribo en el Blog de este caballero y es para decir que a pesar del mal rato largo y penoso que vivimos el pasado fin de semana, mi voluntad de guardarlo en mi archivador de aprendizajes es total. No es la mejor manera, pero a veces toca tragar amargo para poder saborear mejor el dulce...bueno eso dicen. UN BESO PARA MI NOVIO ;-*
Comentario:
Arriba la Estevan...ese es el grito de guerra de la exjesulina.
Ya era hora de que volvieses que nos tenias desavastecidos cual negros en el superdom.
Ya era hora de que volvieses que nos tenias desavastecidos cual negros en el superdom.





