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Las cosas que me pasan (ellas a mí)
las noches y los días, aventuras y desventuras, los chicos del centro y la periferia
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Este soy yo en una de las pocas instantáneas en que no salgo con cara capullo. Tal vez dentro de veinte carretes vuelva a sonar la flauta.
Sindicación
 
Mi madre está rarísima
Últimamente, mi madre está rarísima. Decir que mi madre de toda la vida ha sido un poco aprensiva es como decir que Pinochet ha violado ligeramente el derecho internacional. Ella no es aprensiva, ella está enferma terminal por defecto, salvo algunos días al año, en los que llegaría a decir:
-Hoy, por lo menos, no estoy en las últimas.

Os podéis imaginar que crecer en este ambiente no fue amable para un niño de mis características, sensible y empático. Mi padre siempre se descojona porque una vez -un viernes a la hora del "Un dos tres", lo tengo grabado al fuego- mi madre empezó:
-Me muero -así, de pronto. Y la Mayra con que si "tenemos la espuela, la liga de la cabaretera y el ojo del tuerto, vamos a ver qué opina el público", y el público siempre opinaba para joder.
-Papá, que mamá dice que se muere -salgo yo gritando, corriendo hacia la cocina.
-Me muero, llamad a un cura.
Según mi padre, fue mencionar mi madre al cura y mi hermana y yo nos ajrrojamos como cohetes escaleras abajo por el portal. Mi padre con lágrimas en los ojos de la risa, oyes, cada vez que lo recuerda. Él dice que lo que nos hizo cagarnos de pánico fue lo del cura, no lo de que mi madre se muriera. Y mira, es que es así, una cosa es tu madre yaciendo en una cama y otra cosa lo mismo pero con un cura a sus pies sujetando un crucifijo. Lo uno es que tu madre se ha puesto mala, lo otro es "El exorcista".

Pues mi madre siempre se moría los viernes a la hora del "Un dos tres". Al final te acostumbrabas, se moría durante la subasta y ya para cuando a los residentes en Úbeda les tocaban cinco mil cajas de cerillas largas ya se le había pasado. Yo creo que eran gases.

El caso es que, como os decía, mi madre está muy rara. Precisamente porque lleva un tiempo que está genial de la salud y pasa de todo. Este verano, por ejemplo, con mi novio en casa, estaba tan pancha. Sin cánceres ni . Y volvemos el Zoo y yo de pasar nuestros días en Asturias y nos cuenta que le habían dicho que tenía la tensión alta y en vez de imaginarse con un trombo cerebral en las losetas de la cocina, te decía:
-Échale un poco de sal a esa lechuga que está sosa.
-Pero mamá, que la sal sube la tensión -le previenes.
-Qué más da -y cita-: para que esté buenillo, otro poquillo.
Me tiene flipado esta mujer. Lo de que su hijo meta al novio en casa le está curando todos los males a sus setenta y pico. Nunca es tarde.
 
Comentario:
Por cierto Nuvilla...Love is in the air y todo lo que tu quieras, pero mis besitos están missing...alguien le tiene que decir algo a este hombre. Es que no es detallista joooooo ;)
 
Comentario:
Buenos dias caballero! Lo de comparar la aprensión de la Rosi con la minucia de Pinochet, es no hacerle justicia...De todas formas es verdad que se portó como una campeona y pasó de su tensión arterial como de las marujas homofóbicas de la montaña Palentina...Oleee por mi suegri.
No