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Las cosas que me pasan (ellas a mí)
las noches y los días, aventuras y desventuras, los chicos del centro y la periferia
Acerca de
Este soy yo en una de las pocas instantáneas en que no salgo con cara capullo. Tal vez dentro de veinte carretes vuelva a sonar la flauta.
Sindicación
 
Qué impresión nos hemos llevado
Dos son los hechos que han marcado la historia reciente de occidente. Uno, la caída del Muro de Berlín, el otro, cuando el sábado, en la Dama Noire, el Pichina -Sergio, en adelante- le puso la mano en la rodilla a la -hasta entonces sólo "presunta"- novia. O ligue, o chica con la que está, o como quiera él decirlo, que es que, según él, parece que nunca aciertas, oyes.

Me llevaba yo a la boca el primer pedazo de mi pastel de verduras y casi me atraganto, y eso que tenía el estómago vacío. Y le digo disimuladamente a la Villarén:
-Cagondiós Nuri, mira pallá.
-¿Qué pasa?
-Mira esa mano. Yo creo que está encima de la pierna de ella.
Y la Nuri pegó un respingo y dejó el tenedor en el plato con un sonoro golpe de porcelana rota. Más bien se le había caído. Sí, aquella mano se doblaba sospechosamente debajo de la mesa más allá del tronco de Sergio, prácticamente el codo bajo el codo de ella.
-Te juro por mis muertos que yo pensé que no estaban -mascullé.
-Toma, y yo. Nos ha tenido todo el verano engañados. El muy cabrón.

Y, de ahí, toda la noche con sorpresas. Voy al baño en otro bar y me los encuentro entrelazados en un esquinazo. Me costó reconocer en aquel bulto a mi amigo Sergio. Oyes, y te alegrabas por él, pero pasé de ir a mear y me di la vuelta y se lo conté a todos. Y decía mi hermana:
-Corre, llama a Armando -nuestro amigo a más de trescientos cincuenta quilómetros de distancia- y cuéntaselo.
-Voy a dejar la tarifa de Unidos temblando -se ponía el Casti.
-No sé para qué os hacéis ilusiones, esto en el pueblo no nos lo creen.

Pues sí, hijos míos. Es lo que pasa cuando te pasas de discreto, como es el caso de Sergio. Que vale, tu intimidad queda a salvo, pero das lugar a las especulaciones. Y en esta pandilla las especulaciones son salvajes. Y te sientes defraudado cuando tienes que desechar las ideas oscuras -la más suave, la de Laín de "a este chaval hay que hervírselas (las chicas)", una intermedia, la que tiene que ver con la sospechosa pasión de Sergio por el sumo- y quedarte con que, simplemente, estaba esperando a conocer a una chavala tan maja como esta. Por que sí, es bien maja. De hecho, estamos pensando en sacarle a Sergio -por imbécil- fuera de la pandilla y meterle a ella. Besos para todos.
 
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..ha habido sexo?
 
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...me lo había comentado el propio Sergio García(el susodicho,no el golfista), y no me lo acababa de creer, joder!! es verdad. Me alegro...yo tenía mis dudas, ya que desde la americana esa, una tal Youny o algo así, el Pichi sólo se había comido los mocos de sus amigos(cuando se pega besitos, besos y filetones con ellos). Un saludo, y le llamaré para darle la enhorabuena...
 
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Que penita no haber podido estar ahi para verlo...... Enhorabuena Sergio!!!!
 
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juas juas juas puedo decir con orgullo que Yo estuve en ese acontecimiento que marcará un antes y un despues....saludos Cee.
 
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