Carnavales primera parte
¿Os acordáis de la escena del bar en Gremlins? ¿El Gremlin travesti que se había vestido de tía y fumaba? Pues igualito igualito que mi amigo Sergio el sábado. Sergio, "Pichina" for friends -no intentéis haceros una cuenta fácil con el origen del apodo, q os equivocáis-, se plantó unos tacones de 12 cm. y sólo aguantó hasta el minuto quince. Vale, aguantó toda la noche, pero de puntillas y cagándose en tó. Primerizo de tía, lo típico. Los demás hemos pasado por ello antes. Disfrázate de tía pero vete con zapatillas, puedes parecer un zorrón igual.
Es que no sé por dónde empezar. El Juanjo parecía Brian May en el vídeo de "I want to break free", sólo le faltaba la aspiradora, el Arman parecía una gitana de esas que le volvieron la cara para atrás de un tortazo a la prima de Moni cuando era niña -erróneamente, porque la que había dicho "vaya par de caballones" había sido otra-. Arman se metió muy en su papel antes de salir de casa, cuando, a medio vestir él y yo, sólo con los pantis, el sujetador y el relleno, y los pelos por encima de todas aquellas tiras axfisiantes, nos cruzamos por el pasillo y me dijo, apartándose la melena rubia de un manotazo -es que era gitana teñida, que las hay-: "quita de enmedio, paya".
Juanjo, sin embargo, es incapaz de sacar un poco de pluma. Cómo os lo diría yo, si le intentas torcer la mano para coger un cigarro debidamente le dislocas la muñeca. Esto es un supuesto, antes te la retorcería él a ti, y te arrancaría el brazo. Hace años, como rito de iniciación en su pandilla o algo, me metió la cabeza debajo de una fuente en pleno enero -encima, de agua no potable-. Con Juanjo, si te pilla, no puedes hacer nada. El secreto es no dejarte pillar. Correr. No podemos decirle que es un tío violento porque se pone violento. Pero es lo mejor del mundo y a mí, como sabe que no tengo media hostia, me deja putearle. Pues teníais que verle con su falda desigualada de ante y leopardo, su top de leopardo y debajo otro top de tirantes rosa fucsia. Y sin tetas -"se me han olvidado" dijo el tío, y es capaz-, con esas espaldas de armario y esos andares como si en vez de huevos tuviera kiwis. Pero esta vez se dejó tocar el culo por extraños sin levantarles el puño. Si Juanjo te levanta el puño te haces caca, sin solución de continuidad. Los diez segundos después de hacerle algo a Juanjo son críticos. Te puede arrancar la cabeza con las manos o simplemente inclinarse sobre ti -también te haces caca- y decirte: "tío, tío, tío". Pero el Juanjo, desde que tiene amigos gays en Aguilar y en Valladolid, es otra cosa. Es, cómo diría yo, mucho más humano.
La primera noche de juerga con ellos alguien tiró un cachi -mini- de calimocho y cayó en la camiseta blanca de Los Ramones de Juanjo. Yo estallé en carcajadas y tardé un tiempo en comprobar que nadie se reía y todo el mundo me miraba como las vacas al tren. O como la plebe a María Antonieta en la guillotina, "la última vez que la vamos a ver con los ojos abiertos", se dirían. Ahora sé que nunca he estado más cerca de la muerte. Sé que me la juego por contar que arrancó una farola de cuajo después de un concerto en Melgar. Ya sabes, uno de esos conciertos en que una camiseta de Iron Maiden es una mariconada y una de Sepultura así, así. Si, estoy rozando el larguero. Pero yo me noto valiente. Eso y que ahora mismo estoy a 350 km de él. Juanjo, ya sabes que lo de que te enculen figuradamente en la barra del Nebraska y luego te digan "sólo te estaba lubricando" es parte de la terapia para exorcizar fantasmas.
PD: habrá fotos del finde, ya os diré.
Es que no sé por dónde empezar. El Juanjo parecía Brian May en el vídeo de "I want to break free", sólo le faltaba la aspiradora, el Arman parecía una gitana de esas que le volvieron la cara para atrás de un tortazo a la prima de Moni cuando era niña -erróneamente, porque la que había dicho "vaya par de caballones" había sido otra-. Arman se metió muy en su papel antes de salir de casa, cuando, a medio vestir él y yo, sólo con los pantis, el sujetador y el relleno, y los pelos por encima de todas aquellas tiras axfisiantes, nos cruzamos por el pasillo y me dijo, apartándose la melena rubia de un manotazo -es que era gitana teñida, que las hay-: "quita de enmedio, paya".
Juanjo, sin embargo, es incapaz de sacar un poco de pluma. Cómo os lo diría yo, si le intentas torcer la mano para coger un cigarro debidamente le dislocas la muñeca. Esto es un supuesto, antes te la retorcería él a ti, y te arrancaría el brazo. Hace años, como rito de iniciación en su pandilla o algo, me metió la cabeza debajo de una fuente en pleno enero -encima, de agua no potable-. Con Juanjo, si te pilla, no puedes hacer nada. El secreto es no dejarte pillar. Correr. No podemos decirle que es un tío violento porque se pone violento. Pero es lo mejor del mundo y a mí, como sabe que no tengo media hostia, me deja putearle. Pues teníais que verle con su falda desigualada de ante y leopardo, su top de leopardo y debajo otro top de tirantes rosa fucsia. Y sin tetas -"se me han olvidado" dijo el tío, y es capaz-, con esas espaldas de armario y esos andares como si en vez de huevos tuviera kiwis. Pero esta vez se dejó tocar el culo por extraños sin levantarles el puño. Si Juanjo te levanta el puño te haces caca, sin solución de continuidad. Los diez segundos después de hacerle algo a Juanjo son críticos. Te puede arrancar la cabeza con las manos o simplemente inclinarse sobre ti -también te haces caca- y decirte: "tío, tío, tío". Pero el Juanjo, desde que tiene amigos gays en Aguilar y en Valladolid, es otra cosa. Es, cómo diría yo, mucho más humano.
La primera noche de juerga con ellos alguien tiró un cachi -mini- de calimocho y cayó en la camiseta blanca de Los Ramones de Juanjo. Yo estallé en carcajadas y tardé un tiempo en comprobar que nadie se reía y todo el mundo me miraba como las vacas al tren. O como la plebe a María Antonieta en la guillotina, "la última vez que la vamos a ver con los ojos abiertos", se dirían. Ahora sé que nunca he estado más cerca de la muerte. Sé que me la juego por contar que arrancó una farola de cuajo después de un concerto en Melgar. Ya sabes, uno de esos conciertos en que una camiseta de Iron Maiden es una mariconada y una de Sepultura así, así. Si, estoy rozando el larguero. Pero yo me noto valiente. Eso y que ahora mismo estoy a 350 km de él. Juanjo, ya sabes que lo de que te enculen figuradamente en la barra del Nebraska y luego te digan "sólo te estaba lubricando" es parte de la terapia para exorcizar fantasmas.
PD: habrá fotos del finde, ya os diré.
Comentario:
ahy q risas...esq me imagino vestidos de chicas y al juanjo ejjejej q bueno jejejje!!!
Bueno xo te lo pasaste bien no?Pues ya taaa!!aky en asturias bueno en mi pueblo son el finde q viene asi q ya te contare jejje!!
BESUKOS!!
Bueno xo te lo pasaste bien no?Pues ya taaa!!aky en asturias bueno en mi pueblo son el finde q viene asi q ya te contare jejje!!
BESUKOS!!
Comentario:
Y a mi que me ha caido bien el Juanjo este...será porque lo más probable es que estemos a km y km el uno del otro?...esperamos esas fotos.
Miaaaaauu!!
Miaaaaauu!!
Comentario:
Como ya te he dicho soy tu hermana mayor la que quiere un novio con carrera para tí. Tio eres la hostia me he enganchado totalmente junto con Carli, aqui estamos todos los días leyéndote y decojonándonos. Sigue escribiendo y lo seguireemos leyendo... Un beso y un abrazo.
Rosa (aprovecha esa inteligencia....)
Rosa (aprovecha esa inteligencia....)





