El ancho de banda
Mi novio se piensa que yo sólo voy a su casa porque tiene Shareaza, que es un invento de esos para descargarte música compartida -no quiero poner la palabra "ilegal" en mi blog que luego salgo en las búsquedas de la policía científica-. Total, porque llego, le doy un beso y corro como un loco al ordenador mientras él prepara los sandwiches -ya os conté que pronuncia "sandwich" como cortando la palabra, como diciendo primero sand, arena, y luego el resto, y a mí me da un poco grimilla-.
-¿Te importaría venir a aliñar la ensalada? -me grita, desde la cocina.
-Un momento, que sólo encuentro Girl In a T-shirt a ciento veintiocho.
Y con su hermana delante. Yo, es que cojo confianza y soy lo peor.
Y me dice para probarme:
-Pues que sepas que vamos a estar quince días sin internet en la nueva casa -es que se cambian de piso, a partir del mes que viene pasaré los fines de semana en Usera.
-Ya ves -yo finjo que me da igual, pero en realidad se me helaron las venas.
Y le beso y estoy mirando por el rabillo del ojo a ver cómo van las barritas de descarga, y qué placer cuando las ves alargarse y juntarse unas con otras hasta formar un flamante todo virtual. Y no es que me excite en su regazo, es que me exalto cuando, lenta pero inexorablemente, las canciones se completan y salen del Shareaza y entran para siempre en mi disco duro. Bueno, en su disco duro. Y me lo quito de encima de pronto y me pongo:
-Un momentito, que pongo la once a bajar.
-No me lo puedo creer -se despega de mí con razón, que he interrumpido el beso.
-Joer, no vamos a desaprovechar ancho de banda.
Pero bueno, sabéis que el amor es lo más importante del mundo para mí, vosotros lo sabéis, así que podríais decirle al Zoo que yo le querré igual con o sin ancho de banda, con o sin Shareaza, con o sin tarifa plana, y que sólo no lo querría si no besara igual, si no tuviera esa mirada que ilumina los atardeceres como si amanecieran, si no hiciera de las noches breves eclipses parciales, si no hiciera de mí un tipo mejor, más listo y con la espalda más erguida que antes.
-¿Te importaría venir a aliñar la ensalada? -me grita, desde la cocina.
-Un momento, que sólo encuentro Girl In a T-shirt a ciento veintiocho.
Y con su hermana delante. Yo, es que cojo confianza y soy lo peor.
Y me dice para probarme:
-Pues que sepas que vamos a estar quince días sin internet en la nueva casa -es que se cambian de piso, a partir del mes que viene pasaré los fines de semana en Usera.
-Ya ves -yo finjo que me da igual, pero en realidad se me helaron las venas.
Y le beso y estoy mirando por el rabillo del ojo a ver cómo van las barritas de descarga, y qué placer cuando las ves alargarse y juntarse unas con otras hasta formar un flamante todo virtual. Y no es que me excite en su regazo, es que me exalto cuando, lenta pero inexorablemente, las canciones se completan y salen del Shareaza y entran para siempre en mi disco duro. Bueno, en su disco duro. Y me lo quito de encima de pronto y me pongo:
-Un momentito, que pongo la once a bajar.
-No me lo puedo creer -se despega de mí con razón, que he interrumpido el beso.
-Joer, no vamos a desaprovechar ancho de banda.
Pero bueno, sabéis que el amor es lo más importante del mundo para mí, vosotros lo sabéis, así que podríais decirle al Zoo que yo le querré igual con o sin ancho de banda, con o sin Shareaza, con o sin tarifa plana, y que sólo no lo querría si no besara igual, si no tuviera esa mirada que ilumina los atardeceres como si amanecieran, si no hiciera de las noches breves eclipses parciales, si no hiciera de mí un tipo mejor, más listo y con la espalda más erguida que antes.
Comentario:
evidentemete lo de la espalda más erguida es fundamental, vamos, que es que me ha encnatado ese paralelismo oculto Coumna vertebral=pilar del amor... lo del Shareza (además de nombre digno de uan digna trans) pues comoq ue no lo conocía, vamos, que es que amí em sacas de la mula y me pierdo pero oyes, todo será probar... Besotes!
Comentario:
qué bien te veo, Julito





