Cosillas de un martes tonto
El JJ me vuelve loco. No en un sentido sexual, no estaría mal en ese caso, sino en un sentido patológico. Me tiene todos los días después de comer mirando pisos, portales, locales comerciales. Comprar, vender, invertir, pon el tipo de interés a tu favor y no en tu contra, así andamos. Si hasta he dicho, esta mediodía:
-Mira qué local comercial más hermoso, son por lo menos trescientos metros -sin pensarlo, incluso con acento JJ, algo así: Mía qué locá mahermoso, son polomeno treciento metro.
El otro día estuvimos de visita en casa de Yorch y Noe y él más pareciera que le hacía una tasación a la finca, en vez de visitar a unos amigos.
En cuanto mi ojo, hijos míos, va mejor. Creo. A veces me lo froto y noto un pinchazo como si se me taladrara el cerebro. ¿A que os ha dado grima? ¿A que incluso os da un poco pena de mí? Si es que hago esto para provocar vuestra compasión y que nunca me falte peña para ir al médico.
Lo bueno de haber tenido un ojo a la izquierda de tu nariz y un pez globo a la derecha era comprobar las reacciones de la gente. La mayoría de ellos se empezaban a rascar el ojo a los dos minutos de mirarte a la cara. Ellos te escuchaban y disimulaban pacientemente, pero su ojo comenzaba a temblar y a llorar, y finalmente se lo rascaban. O se les quedaba palpitando para siempre. Era guay. A otros directamente les repugnaba. Por lo menos, mi madre ha dejado de pensar que necesito un transplante de riñón.
El Yorch acaba de perder conmigo una apuesta -aseguraba que A Bag of Bones fue publicada por primera vez en internet-. Le he dicho:
-Yo no te la pienso perdonar, porque ya sabes que soy super rastrero.
Me encanta saber que a veces no apuesta sobre seguro.
Bueno, gentes. Os dejo que hoy no estoy inspirado. Me piro, creo que hoy me armaré de valor e iré al gym y después -esto sin ningún esfuerzo- me iré al cine a ver alguna, que no tenemos tele en casa y eso de estar tumbado en la encimera, debajo del calentador, y ver la tele minúscula de la cocina por encima del bol de las manzanas y de los plátanos es un coñazo. Besos para todos.
-Mira qué local comercial más hermoso, son por lo menos trescientos metros -sin pensarlo, incluso con acento JJ, algo así: Mía qué locá mahermoso, son polomeno treciento metro.
El otro día estuvimos de visita en casa de Yorch y Noe y él más pareciera que le hacía una tasación a la finca, en vez de visitar a unos amigos.
En cuanto mi ojo, hijos míos, va mejor. Creo. A veces me lo froto y noto un pinchazo como si se me taladrara el cerebro. ¿A que os ha dado grima? ¿A que incluso os da un poco pena de mí? Si es que hago esto para provocar vuestra compasión y que nunca me falte peña para ir al médico.
Lo bueno de haber tenido un ojo a la izquierda de tu nariz y un pez globo a la derecha era comprobar las reacciones de la gente. La mayoría de ellos se empezaban a rascar el ojo a los dos minutos de mirarte a la cara. Ellos te escuchaban y disimulaban pacientemente, pero su ojo comenzaba a temblar y a llorar, y finalmente se lo rascaban. O se les quedaba palpitando para siempre. Era guay. A otros directamente les repugnaba. Por lo menos, mi madre ha dejado de pensar que necesito un transplante de riñón.
El Yorch acaba de perder conmigo una apuesta -aseguraba que A Bag of Bones fue publicada por primera vez en internet-. Le he dicho:
-Yo no te la pienso perdonar, porque ya sabes que soy super rastrero.
Me encanta saber que a veces no apuesta sobre seguro.
Bueno, gentes. Os dejo que hoy no estoy inspirado. Me piro, creo que hoy me armaré de valor e iré al gym y después -esto sin ningún esfuerzo- me iré al cine a ver alguna, que no tenemos tele en casa y eso de estar tumbado en la encimera, debajo del calentador, y ver la tele minúscula de la cocina por encima del bol de las manzanas y de los plátanos es un coñazo. Besos para todos.
Comentario:
jul, anda, lee el último que he publicao, que te vas a reir... jejeje (alapcarrera, por si no te acuerdas..)
besin.
besin.
Comentario:
He leido algo sobre tu tío Emeterio; se llama Acacio? Pues si es un buen elemento. Yo me he reido mucho con el





