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Las cosas que me pasan (ellas a mí)
las noches y los días, aventuras y desventuras, los chicos del centro y la periferia
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Este soy yo en una de las pocas instantáneas en que no salgo con cara capullo. Tal vez dentro de veinte carretes vuelva a sonar la flauta.
Sindicación
 
Mis cosas raras y yo
Ayer, mientras Nuri y Casti cenaban por Chueca -cuidado que nos gusta repetir en el Bazaar- y Yorch y Noe -y otros seis amigos, bien es cierto- cenaban un huevo de avestruz del tamaño de Zaire y se regomitaban a continuación, yo, vencido por el fin de semana, el frío y la incertidumbre laboral, me fui a casa, cosa rarísima en mí, como me ha sido señalado, cenaba y me quedaba dormido en el sofá. Esto sí que es inédito hijos míos. Jamás en mi vida, nunca jamás, me he quedado dormido viendo la tele. Hasta ayer. Algo huele a podrido en Dinamarca. Algo ocurre en mi interior. Me hago viejo. Tengo hambre -mucha- a las once de la mañana , me quedo dormido por la noche... ¿Queréis más pistas? Que me estoy haciendo viejo, hombre. Que no me reconozco.

Así que me quedé frito y me desperté con las Revelaciones de San No-sé-quién en la televisión y una llamada del Zoo y miles de taquicardias, y no sabía quién era ni dónde me encontraba. Así que no cogí el teléfono porque, para articular cosas inconexas, mejor no descolgar. Me lavé los dientes, me hice una manzanilla, me senté rígido en el sofá y miré la tele sin volumen -me parecía de locos aquella peli de las Revelaciones- hasta que se me pasó aquella desasosegante sensación de irrealidad.

Y es que por la tarde me había ido a un lugar que no conocéis y que está en el extremo del mundo conocido, que se llama Parque Oeste y que está en un país llamado Alcorcón, al final de la línea C-5 de tren, que por mí, podía ser tan larga como el Transiberiano. Y allí compré -por tercera vez, os advierto- el regalo del Zoo. ¿Os conté que quería una estación meteorógica, y que he aprendido mucho del tenebroso subuniverso de las estaciones meteorológicas, que las fabrica una oscura compañía llamada Oregon Scientific? Pues es la tercera que compro, porque me voy enterando de mega-estaciones con sus mega-movidas y yo quiero que el Zoo tenga la mejor estación del mundo, ya sabéis cómo soy yo. Y, como aún no he descambiado las anteriores, tengo tres estaciones, una encima de otra, apiladas en mi armario al lado de las cazadoras. No se lo he dicho a mi madre, porque se pensaría que estoy loco. Igual que no he dicho en mi casa que el sábado pasado, después del teatro, no me fui de copas con mis amigos, sino que me fui a ver yo solo King Kong a la sesión golfa. Bueno, ya lo sabéis, familiares míos. Es que no quería que pensárais que estoy loco, capaz de meterme tres horas de cine a continuación de dos horas de teatro. Total, el Julitros que se va de copas es mucho más fácil de creer.

Pues volvía de ese planeta esquizofrénico llamado Parque Oeste y me bajé en Chueca con la sana intención de acudir a mi quede para cenar con Nuri y Casti. Pero, hijos míos, no me tenían las fuerzas y además dependía del tren, y no del coche, para volver a casa. Odio los horarios que no terminan en números redondos (tipo 23:38, que lo llevo grabado a fuego en un costado, último tren por Principe Pío). Así que me volví a meter en el metro.

En fin, ya lo sabéis todo: uno, el sábado fui al cine en vez de copas; dos, tengo tres estaciones meteorológicas en casa envueltas en papel de regalo; y tres, Nuri y Casti, llegué hasta la plaza de Chueca pero me di la vuelta. Dios, creo que de esta me quedo sin amigos y familiares. Besos para todos.
 
Comentario:
Hombre, me parece un poquito fuerrrrteeee lo de llegar hasta la plaza de Chueca, pero viendo lo de que tienes tres estaciones meteorológicas en casa pues,...
Pero que por nos no te preocupes que te queremos asín como eres y que de lo único que te ha servido no ir el otro día, va a ser para que te coma la oreja el doble en Nochevieja.
Besos y suerte con el curro.
 
Comentario:
Cari, no fuimos al Bazaar, afortunadamente. Si tuviésemos carné de socios de tal restaurante podríamos celebrar el Rober y yo nuestra boda allí de gratis(que no cunda el pánico que nadie se va a casar, conste en acta).

Y no, no perderás a tus amigos, salvo que tú quieras perderlos, of course. Ay Julitros...

Un besote. M.
 
Comentario:
Oregón Scientific, claro, la compañía montada por ex-científicos del Área 51 para comercializar la tecnología recuperada del OVNI de Rosswell.
No