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Las cosas que me pasan (ellas a mí)
las noches y los días, aventuras y desventuras, los chicos del centro y la periferia
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Este soy yo en una de las pocas instantáneas en que no salgo con cara capullo. Tal vez dentro de veinte carretes vuelva a sonar la flauta.
Sindicación
 
Roña
Uno no sabe la cantidad de roña -palabra asquerosa, cierto, pero es lo que es- que tiene encima hasta que te pegas un baño. Yo creo que la última vez que me di un baño, así de llenar la bañera, aún no tenía ni vello púbico. Pues, como nos pillamos la casa rural el Zoo y yo con bañera de hidromasaje, volví a sentir ese gustirrinín de meter las gónadas -otra palabra terrible- en agua caliente y toda tu vida pasa por delante de tu cerebro como en un flash, ¿sabéis a qué sensación me refiero? Es guay y extrañísima esa sensación, ¿a qué sí? Recuerdas olores de tu niñez y hasta olores que aún no has olido, cuando metes los huevos y el resto de tu cuerpo en una bañera con agua caliente y espuma. Pero pronto pasa, la sensación, es que si te quedaras trabado ahí sería para volverse loco, ¿eh?

Pues oyes, que salías de la bañera dos horas después con la piel como la de la última manzana del frutero -esa que nadie se come porque lleva quince días ahí- y dejando una película de grasa, células muertas y dios sabe qué en el agua, que parecía que vinieras de las Cruzadas. Y te habías duchado esa misma mañana!

Lo malo que tiene el hidromasaje es que hace un ruido como si la bañera tuviera un motor fueraborda y se fuera a arrojar al Cantábrico -que a nosotros nos quedaba a sólo 20 km-, pero lo demás son todo ventajas: puedes ponerte el agujero del aire donde más gustirrinín te dé, aunque a veces promuevas posturas imposibles y tirones musculares, pero ese gustirrinín donde a ti te gusta lo compensa todo; puedes bucear para dar besitos a tu pareja donde se te ocurra, aunque a veces olvidas que estás por debajo de la línea de flotación y no llevas snorkel y tragas un poquito de agua -y si no tienes pareja, mejor, puedes bucear a tus anchas sacando el culo fuera del agua, probando distintas profundidades, no os penséis que estoy yo aquí para hacer apología de la pareja, más bien al contrario, que aquello no deja de ser una bañera unipersonal-; puedes hacerte sombreros de espuma según distintos estilos: boina, bombín, una especie de mierda interestelar sin forma en la cabeza...-

Y lo mejor de todo: puedes cambiar a tu novio -para esto sí te hace falta un novio o lige o algo, alguien que no seas tú- de sitio bajo la excusa de que se te clava la grifería, dejarlo a él ahí y, cuando se despiste, abrir con el pie el grifo del agua fría y que le corra por todo el hombro. Es lo más. Pero lo pagé caro, que tuve espuma en los ojos hasta bien entrado el día siguiente. Besos para todos.

(Me cuenta right now el sobri de Silvi por el MSN que el Zoo le preguntó en nochevieja cómo es montárselo con una tía. Yo creo que a mi novio le van las tías! Al tiempo!)
 
Comentario:
Yo creo que tu zoo es un homosexual reprimido...cualquier día te sale del armario..

Agur.
No