Un finde... complicao
Debo dar gracias por los mensajes de pésame on y offline que he recibido estos días, ya que han muerto mis ganas de trabajar más aquí. Gracias, hijos míos, por preocuparos un poco por mi estado anímico, y debo deciros que lo llevo bien, hombre, que más bien me voy a dejar las venas largas, que es cierto que se escribe mejor estando triste, pero de ningún modo pienso quedarme yo triste sólo para que vosotros me elevéis a la categoría de promesa de las letras no publicadas 2006. Porque yo os quiero, hijos míos, pero no tanto. Pero sí que os quiero, ¿eh?
En este fin de semana ha habido de todo. Lo más interesante ha acontecido en casa de Zoo. El Zoo me dijo:
-Tú te vienes a dormir a mi casa por mis huevos -no sé si lo dijo así, pero en esta frase está la esencia.
-No sé si es buena idea -imaginé a su padre en camisa de tirantes persiguiéndome con la zapatilla en la mano y tragué saliva-. O sea, a mí me apetece, pero...
-Tú te vienes.
Y ahí me teníais, durmiendo bajo el mismo techo que sus padres. Viernes y sábado. Y a sus padres casi les da un infarto y les sube el azucar respectivamente. Y me trataron bien -o sea, no tan bien como a la Rosita, con quien se deshacen contínuamente en halagos y conversaciones, que yo entiendo que la Rosita ni tiene polla ni es la pareja de su primogénito, y entiendo también que la gente es muy condescendiente con las personas cándidas y desarraigadas, como lo es esta chino-venezolana, así que se producía el agravio comparativo-. Bien, sí, pero me fulminaban con la mirada. Y no se me ocurre a mí otra cosa que pillarme una peli francesa en el video club que trataba de un padre profesor de universidad déspota con su hija, a la que desdeñaba por querer ser soprano -"Como una imagen", os la recomiendo-. Y en el cine fórum posterior el padre del Zoo se ponía:
-Hombre, ese señor también es una víctima -con ese tono de me-excita-escucharme-a-mí-mismo de cualquier profesor de filosofía de universidad.
-Lo que es, es un hijo de puta -rebatía el Zoo.
Y yo me removía en mi asiento y me sujetaba la frente y me decía para mis adentros que cuánto mejor "Alejandro Magno", que estaba libre. Qué hostias, si Alejandro Magno también era maricón.
Y al día siguiente no había nadie en casa cuando nos levantamos, pero la prueba de que no me quieren allí es que la madre del Zoo le había dejado hechas tres arepas, que es justo la cantidad de estos bollos que mi novio se desayuna. Con lo que a mí me gustan las arepas. Te lías con un venezolano, pruebas las arepas, les coges el gusto y llega su madre y te da la espalda, tostiarepa en mano. Qué necesidad tenía yo de conocer arepas y tostiarepas. Qué necesidad tenía yo de ofrecerme a ser repudiado.
Bueno, pues Zoo discutió el sábado por la noche con su padre, le dijo que le estaba faltando el respeto, que nunca sería feliz con un hombre, que no sabía lo que es una mujer, que no me llamara novio que era vomitivo -ese adjetivo usó, el listo de los cojones-, que no contara con él para nada si seguía por "ese camino" y no sé cuántas lindezas más que mi cerebro, que es muy listo, ya está olvidando.
Zoo da un ejemplo, a todo esto, de madurez emocional. Porque lo pasa mal, pero en ningún momento se ha derrumbado. Demuestra entereza y, hostias, le envidio y admiro por ello. Porque yo hubiera echado a mi padre de mi casa, o me hubiera ido yo, o le hubiera dado un tortazo con la mano bien abierta antes de hacer cualquiera de las dos. Seguramente, a continuación de lo de "vomitivo". Qué putada, chicos, que tu padre corra con la versión uno punto cero de "soy gilipollas y me acabo de enterar de que mi hijo es gay", peor aún cuando de esta revelación ya ha pasado más de medio año.
Así que ayer por la noche llegué a mi casa -que sigue pareciendo la de Elliot el de "E.T." al final- después de un finde por todo lo demás muy divertido y sonó el teléfono. Era Zoo. Estaba muy serio.
-Nada, que he vuelto a casa y mi padre no está. Se ha vuelto a Burgos. Allí se quedará hasta que regresen a Venezuela.
En esas estamos. Papi lo ve como un pulso y se ha marchado. Para huevos, los suyos. No en vano, él sí es un hombre. Como si las amenazas, los chantajes y la racionalización salvaje al más puro estilo freudiano empujaran a su hijo a ser heterosexual. Como si hubiera algún modo de salir de esta situación que no fuera preguntándose: "¿Qué puedo hacer para dejar de sufrir y de hacer sufrir a los demás?" Y, tal vez, respondiéndose: "Me perdono porque no soy culpable de nada, le perdono porque tampoco lo es, porque no hay nada tan terrible aquí como para rastrear ninguna clase de culpa, así que voy a seguir viviendo siendo responsable de mi propia felicidad y confiando en que los demás sean responsables de la suya". En fin, hijos míos. Me da que a este dramón acartonado le quedan algunos capítulos. Los compartiré con vosotros en la medida de lo posible. Besos para todos.
En este fin de semana ha habido de todo. Lo más interesante ha acontecido en casa de Zoo. El Zoo me dijo:
-Tú te vienes a dormir a mi casa por mis huevos -no sé si lo dijo así, pero en esta frase está la esencia.
-No sé si es buena idea -imaginé a su padre en camisa de tirantes persiguiéndome con la zapatilla en la mano y tragué saliva-. O sea, a mí me apetece, pero...
-Tú te vienes.
Y ahí me teníais, durmiendo bajo el mismo techo que sus padres. Viernes y sábado. Y a sus padres casi les da un infarto y les sube el azucar respectivamente. Y me trataron bien -o sea, no tan bien como a la Rosita, con quien se deshacen contínuamente en halagos y conversaciones, que yo entiendo que la Rosita ni tiene polla ni es la pareja de su primogénito, y entiendo también que la gente es muy condescendiente con las personas cándidas y desarraigadas, como lo es esta chino-venezolana, así que se producía el agravio comparativo-. Bien, sí, pero me fulminaban con la mirada. Y no se me ocurre a mí otra cosa que pillarme una peli francesa en el video club que trataba de un padre profesor de universidad déspota con su hija, a la que desdeñaba por querer ser soprano -"Como una imagen", os la recomiendo-. Y en el cine fórum posterior el padre del Zoo se ponía:
-Hombre, ese señor también es una víctima -con ese tono de me-excita-escucharme-a-mí-mismo de cualquier profesor de filosofía de universidad.
-Lo que es, es un hijo de puta -rebatía el Zoo.
Y yo me removía en mi asiento y me sujetaba la frente y me decía para mis adentros que cuánto mejor "Alejandro Magno", que estaba libre. Qué hostias, si Alejandro Magno también era maricón.
Y al día siguiente no había nadie en casa cuando nos levantamos, pero la prueba de que no me quieren allí es que la madre del Zoo le había dejado hechas tres arepas, que es justo la cantidad de estos bollos que mi novio se desayuna. Con lo que a mí me gustan las arepas. Te lías con un venezolano, pruebas las arepas, les coges el gusto y llega su madre y te da la espalda, tostiarepa en mano. Qué necesidad tenía yo de conocer arepas y tostiarepas. Qué necesidad tenía yo de ofrecerme a ser repudiado.
Bueno, pues Zoo discutió el sábado por la noche con su padre, le dijo que le estaba faltando el respeto, que nunca sería feliz con un hombre, que no sabía lo que es una mujer, que no me llamara novio que era vomitivo -ese adjetivo usó, el listo de los cojones-, que no contara con él para nada si seguía por "ese camino" y no sé cuántas lindezas más que mi cerebro, que es muy listo, ya está olvidando.
Zoo da un ejemplo, a todo esto, de madurez emocional. Porque lo pasa mal, pero en ningún momento se ha derrumbado. Demuestra entereza y, hostias, le envidio y admiro por ello. Porque yo hubiera echado a mi padre de mi casa, o me hubiera ido yo, o le hubiera dado un tortazo con la mano bien abierta antes de hacer cualquiera de las dos. Seguramente, a continuación de lo de "vomitivo". Qué putada, chicos, que tu padre corra con la versión uno punto cero de "soy gilipollas y me acabo de enterar de que mi hijo es gay", peor aún cuando de esta revelación ya ha pasado más de medio año.
Así que ayer por la noche llegué a mi casa -que sigue pareciendo la de Elliot el de "E.T." al final- después de un finde por todo lo demás muy divertido y sonó el teléfono. Era Zoo. Estaba muy serio.
-Nada, que he vuelto a casa y mi padre no está. Se ha vuelto a Burgos. Allí se quedará hasta que regresen a Venezuela.
En esas estamos. Papi lo ve como un pulso y se ha marchado. Para huevos, los suyos. No en vano, él sí es un hombre. Como si las amenazas, los chantajes y la racionalización salvaje al más puro estilo freudiano empujaran a su hijo a ser heterosexual. Como si hubiera algún modo de salir de esta situación que no fuera preguntándose: "¿Qué puedo hacer para dejar de sufrir y de hacer sufrir a los demás?" Y, tal vez, respondiéndose: "Me perdono porque no soy culpable de nada, le perdono porque tampoco lo es, porque no hay nada tan terrible aquí como para rastrear ninguna clase de culpa, así que voy a seguir viviendo siendo responsable de mi propia felicidad y confiando en que los demás sean responsables de la suya". En fin, hijos míos. Me da que a este dramón acartonado le quedan algunos capítulos. Los compartiré con vosotros en la medida de lo posible. Besos para todos.
Comentario:
Pues vaya plan. Tú apoya a Lorenzo, que lo peor debe ser para él. Yo creo que su padre sólo está teniendo una reacción un tanto teatral ahora de repente, ya se le pasará. Como quieren a su hijo, pues no les va a quedar otro remedio.
Santi
PS1: El personaje del padre en "Como una imagen" tambien es una víctima en el sentido de que su egolatría no le deja ver a su hija ni a nadie más. (También muy buena la película anterior de la misma directora: Le gout des autres ("El gusto de los demás" o algo así se llamará en español?)).
PS2: Yo Burgos lo conozco muy poco (sólo de pasar camino de León). Pero lo mismo tiene una cultura alternativa fascinante. A veces lo interesante está en las periferias.
Santi
PS1: El personaje del padre en "Como una imagen" tambien es una víctima en el sentido de que su egolatría no le deja ver a su hija ni a nadie más. (También muy buena la película anterior de la misma directora: Le gout des autres ("El gusto de los demás" o algo así se llamará en español?)).
PS2: Yo Burgos lo conozco muy poco (sólo de pasar camino de León). Pero lo mismo tiene una cultura alternativa fascinante. A veces lo interesante está en las periferias.
Comentario:
Pues yo propondría montar una especie de reserva (¿espiritual de occidente?), un parque temático de los valores eternos, como el Marina D'or de los cojones, pero de secano, imitando una pequeña capital de los años 60, con sus machos ibéricos, sus mujeres sumisas sin más opciones aceptables que el matrimionio, cualquier matrimonio, sus curas y militares bien visibles, sus putas bien escondidas, sus maricas bien identificados...
Sería un lugar a disposición de esas personas que se sienten un creciente malestar ante el progreso y el avance de las costumbres de los últimos 30 años, que tampoco les vas a obligar a abandonar el franquismo así de sopetón, sin hacer la descompresión, ni tienen por qué encerrarse en sus casas, ahora que la calle ya no es sólo suya.
Y sí, Cas, me temo que uno de los lugares que me vienen a la cabeza para montarlo es el páramo de Atapuerca ;-) . E igualmente te reconozco que podríamos llenarlo sólo a base de madrileños, porque la esclerosis mental no es un problema de geografía, ni siquiera de capacidad intelectual, como nos demuestra este señor catedrático y padre de Zoo.
Sería un lugar a disposición de esas personas que se sienten un creciente malestar ante el progreso y el avance de las costumbres de los últimos 30 años, que tampoco les vas a obligar a abandonar el franquismo así de sopetón, sin hacer la descompresión, ni tienen por qué encerrarse en sus casas, ahora que la calle ya no es sólo suya.
Y sí, Cas, me temo que uno de los lugares que me vienen a la cabeza para montarlo es el páramo de Atapuerca ;-) . E igualmente te reconozco que podríamos llenarlo sólo a base de madrileños, porque la esclerosis mental no es un problema de geografía, ni siquiera de capacidad intelectual, como nos demuestra este señor catedrático y padre de Zoo.
Comentario:
Pero vamos a ver, ¿aquí quien es la víctima? ¿Zoo?, ¿el hijodejuliete? o ¿el padre? ¿Quien siente que vive en un país desmembrado y amoral en el que hasta los maricas sin pluma se mofan de su depravación?
Antes el maricón era reconocible. Todos sabían quién era en el barrio o en el pueblo porque tenía pluma, y mucha, pero ahora no te puedes fiar de nadie. Cualquiera llega un día y te dice que es gay y tú a aceptarlo. Vamos, que ¡hasta puede serlo tu hijo!
Aquí la víctima, sin lugar a dudas, es el padre, nacido, crecido y educado en una sociedad machista en la que los roles estaban bien definidos: los hombres, las mujeres, los curas y los maricas. Lesbianas no había. Y no había medias tintas.
Si a demás le educaron en la rigidez, en las verdades absolutas, el la Ley de Dios, en el "Natura" y "contra Natura", ¿qué queremos?¿qué argumentos puede tener para discutir si sólo conoce el "porque lo digo yo"?
Amigos, hay que crear la Asociación de Víctimas de 14M para incluir en ella a todos los que, tras el día en que España comenzó a convertirse en Expaña, se sienten desprotegidos, huerfanos de poder y perdidos en una sociedad sin "valores morales" (al menos los que para ellos son válidos). Y si el padre de Zoo quiere irse a Burgos a encontrar quién le arrope, pues con los burgaleses, que tiene buenas morcillas (de arroz, se entiende).
Antes el maricón era reconocible. Todos sabían quién era en el barrio o en el pueblo porque tenía pluma, y mucha, pero ahora no te puedes fiar de nadie. Cualquiera llega un día y te dice que es gay y tú a aceptarlo. Vamos, que ¡hasta puede serlo tu hijo!
Aquí la víctima, sin lugar a dudas, es el padre, nacido, crecido y educado en una sociedad machista en la que los roles estaban bien definidos: los hombres, las mujeres, los curas y los maricas. Lesbianas no había. Y no había medias tintas.
Si a demás le educaron en la rigidez, en las verdades absolutas, el la Ley de Dios, en el "Natura" y "contra Natura", ¿qué queremos?¿qué argumentos puede tener para discutir si sólo conoce el "porque lo digo yo"?
Amigos, hay que crear la Asociación de Víctimas de 14M para incluir en ella a todos los que, tras el día en que España comenzó a convertirse en Expaña, se sienten desprotegidos, huerfanos de poder y perdidos en una sociedad sin "valores morales" (al menos los que para ellos son válidos). Y si el padre de Zoo quiere irse a Burgos a encontrar quién le arrope, pues con los burgaleses, que tiene buenas morcillas (de arroz, se entiende).
Comentario:
¿Sabes lo que te digo? A tomar po'l culo. Que les den a todos, Julio. Y, sí, el padre de Zoo está mejor en el 99% restante del suelo español que en Chuecaland. Tú, como un pato, que todo te resbale.
Hay que joderse.
Besitos. M.
Hay que joderse.
Besitos. M.
Comentario:
Sin ánimo de ofender (¿qué español de bien no tiene un tío en Burgos?, yo tengo el mío propio) me da en la nariz que el señor padre de Zoo se va a sentir más cómodo en Burgos que en Chueca Town, y quien dice Burgos dice Valadolid o Cabra, o el 90% del corral patrio. Ojos que no ven...
Comentario:
Verás como al final se impone la cordura y el cariño (espero), sería muy fuerte "perder" a un hijo por sus preferencias vitales, a lo mejor necesitan un poco más de tiempo, y si no.. la opción de vivo-mi-vida-como-yo-quiero-porque-para-eso-es-mi-vida, siempre está ahí, espero que todo se calme sin llegar a extremos.
Qué putada lo de las arepas, vaya suegra, qué mensaje subliminal, eso no se hace con unas arepas, harpía..¡
Qué putada lo de las arepas, vaya suegra, qué mensaje subliminal, eso no se hace con unas arepas, harpía..¡
Comentario:
peq salao q desde atapuerca esto ha cambiado un poquito, no te digo más q tengo el entrecejo sin un solo pelo...no seas igual que el padre del tal Zoo
animo Jules cenamos la semana que viene.
animo Jules cenamos la semana que viene.
Comentario:
No sé por qué, me encaja más este buen hombre en Burgos que aquí. Si es que Madrid es un nido de gentes de mal vivir.





