Hoy mejor
Hijos míos, aquí la cosa está algo mejor. Ya he dormido como un ser humano normal la pasada noche y hoy, por lo tanto, soy un ser humano en modo normal de vigilia, no un alma en pena que se arrastra haciendo redondas las esquinas.
Sigo pensando que no sé si me gusta este trabajo, pero ya estoy dejando de engañarme en un punto: esto me pasa por esperar que el trabajo me realice. Dejarme llevar en este punto sé que no es sino alienarme... veremos a qué conclusiones llego en los próximos días. Como podéis intuir, aún ando lejos de la paz emocional.
En la empresa tengo de todo. Hay una pija que va a ser bastante compañera mía que me saca la cabeza -vale que hoy vengo en planos, o sea zapatillas tipo All Star pero de las de Carrefour, 2,99 en rebajas, pero me la sacaría de todas formas-. No os imagináis lo pija que es. Es aún peor: pija de las modernas. De las que saben que ser pijas a lo clásico no es ser suficientemente pijo. Sabéis a qué me refiero, ¿a que sí? Ya no compran en Burberrys, sino en Homeless y una mirada descuidada te puede hacer creer que son un poco andrajosas, pero todos sabemos que no. Porque, además, en esta hay algo que no falla: las mechas a medio quilómetro -metáfora robada de mi hermana-. No recuerdo que par de verbos se inventó esta mañana, pero se inventó dos -inventar verbos es algo que a los pijos les encanta, y ponen siempre antes o después el prefijo o sufijo "super"-.
Sin embargo, lo que sí tengo es dos compañeros modelo grunge / clubber / malasañero -"malasañear" es un verbo que esta tía se podía haber inventado, al estilo "ya sabes, ahí malasañeando toda la noche, en plan, ya sabes, superdivertido"-. Pues estos dos son majos, de aquellos con hombros encorvados por el peso de la culpa occidental, la de "he leído los libros suficientes como para saber que vivo muy bien y no hay quien se crea mi pose". Echar de menos, echo a mis ex compis Yorch y Noe, y también a otros más antiguos, como el Peq, pero qué le vamos a hacer, supongo que debo acostumbrarme.
Pueno, personas lectoras, voy a dejaros, que hay cosas que hacer y correos en la bandeja -aquí entran correos que flipas, y a todos hay que andar atento-. Estoy sentado al lado de una ventana y tener vistas está bien; sin embargo, dan calor como una sandwichera abierta. Ya sabéis, el caso es protestar. Besos para todos.
Sigo pensando que no sé si me gusta este trabajo, pero ya estoy dejando de engañarme en un punto: esto me pasa por esperar que el trabajo me realice. Dejarme llevar en este punto sé que no es sino alienarme... veremos a qué conclusiones llego en los próximos días. Como podéis intuir, aún ando lejos de la paz emocional.
En la empresa tengo de todo. Hay una pija que va a ser bastante compañera mía que me saca la cabeza -vale que hoy vengo en planos, o sea zapatillas tipo All Star pero de las de Carrefour, 2,99 en rebajas, pero me la sacaría de todas formas-. No os imagináis lo pija que es. Es aún peor: pija de las modernas. De las que saben que ser pijas a lo clásico no es ser suficientemente pijo. Sabéis a qué me refiero, ¿a que sí? Ya no compran en Burberrys, sino en Homeless y una mirada descuidada te puede hacer creer que son un poco andrajosas, pero todos sabemos que no. Porque, además, en esta hay algo que no falla: las mechas a medio quilómetro -metáfora robada de mi hermana-. No recuerdo que par de verbos se inventó esta mañana, pero se inventó dos -inventar verbos es algo que a los pijos les encanta, y ponen siempre antes o después el prefijo o sufijo "super"-.
Sin embargo, lo que sí tengo es dos compañeros modelo grunge / clubber / malasañero -"malasañear" es un verbo que esta tía se podía haber inventado, al estilo "ya sabes, ahí malasañeando toda la noche, en plan, ya sabes, superdivertido"-. Pues estos dos son majos, de aquellos con hombros encorvados por el peso de la culpa occidental, la de "he leído los libros suficientes como para saber que vivo muy bien y no hay quien se crea mi pose". Echar de menos, echo a mis ex compis Yorch y Noe, y también a otros más antiguos, como el Peq, pero qué le vamos a hacer, supongo que debo acostumbrarme.
Pueno, personas lectoras, voy a dejaros, que hay cosas que hacer y correos en la bandeja -aquí entran correos que flipas, y a todos hay que andar atento-. Estoy sentado al lado de una ventana y tener vistas está bien; sin embargo, dan calor como una sandwichera abierta. Ya sabéis, el caso es protestar. Besos para todos.
Comentario:
Huy lo que me he perdido, bueno, no perdido, me he puesto al día, pero no he estado al loro como se debe. Ya qué puedo decir? es una tentación pretender que a lo mejor era mejor lo que hemos abandonado, síndrome de Estocolmo, supongo, espera a ver, que prometen los personajes que has encontrado.
Animo, que son pocos y cobardes¡¡ ;DDD
Animo, que son pocos y cobardes¡¡ ;DDD
Comentario:
El Julito se queja un poco de vicio, como ya sabemos todos, eh, que le vi en su salsa ayer y está en una oficina megachupi con compañeros de amplio espectro, desde geeks a niñosbien, y sin ningún casposo a la vista.
Comentario:
Ay Julitros!!! Si supieras lo que te echamos a tí de menos...Y aparte de los personal (que es lo evidente), hablo de lo profesional. ¿Sabes lo que cuesta ir a un cliente a presentar un diseño con pinta de ejercicio práctico de curso de HTML del INEM? Pues creo que a partir de ahora nos vamos a tener que acostumbrar. Así que ya sabes...Haz las paces con el gran Boss y vuelve, que esto se hunde.
Yorch.
Yorch.





