puntos de vista
(En primer lugar, hijos míos, sabed que ya podéis volver a dejar comentarios si os place, que ya funciona de nuevo).
Ay hijos míos, cuántas cosas os contaría de las personas que componen la familia del Zoo, pero no debo, porque tal vez soy leído, que soy un favorito en su Explorer. Y aquí las dejo, en la punta de la lengua, en una especie de amargor reconcentrado. ¿Tan malo es eso de Venezuela que abunda la atitud esa de idiota el último, que parece que viven en una guerrilla permanente y la única actitud posible en el mundo, más allá de éticas, aunque sí de morales, que a ellos les encanta hablar de moral, aún cuando suene más falso que Tom Cruise haciendo de padre enamorado, es la de tomo lo que puedo y que se jodan los demás, que esto es una carrera a muerte súbita? Que no, hombre, que no. Que la vida no es eso. Que hay actitudes repugnantes y otras no, y ya no se trata de puntos de vista. Que lo que hace la diferencia entre una buena persona y una mala persona es precisamente eso: nuestros puntos de vista y la medida en que los convertimos en acciones. Que la diferencia entre Hitler y Teresa de Calcuta son sólo puntos de vista, pero sólo a uno de los dos no deja demasiado bien los libros de historia. Que si quieres ir a lo tuyo descaradamente ve, pero no pretendas un aro de luz sobre tu cabeza. Sólo espero que Zoo escape un poco de ese tufillo familiar de exiliados agraviados que van a por todas caiga quién caiga. Que suena a judío de siglo XXI en Palestina, en plan "es que me jodísteis tanto que aún es ético que me lo siga cobrando, y más que me lo pienso cobrar". Espero que él vea la vida de otra manera. Porque si no, estoy apañado.
Joder, y además, este finde pasado he estado recluído en esa santa casa -he querido, lo admito, ya sabéis que la Rosita, que ella sí que libra de ese tufillo y además nos tiene pillados por la polla, o sea, por la comida- y no he existido para el resto del mundo. Tengo a mis hermanas un poco dejadas de la mano de dios, y eso no está bien. Ellas especulan con mi estado anímico. Tranquilas, sisters, estoy bien. Deberes para el próximo finde: quedar con mis hermanas.
Recuerdo con pavor que este año no hemos celebrado la Moni y yo nuestro aniversario. Nosotros celebramos todos los nueves de abril que una noche de domingo del 89 -no ha llovido, ni ná- juntamos nuestros labios en un húmedo beso en los reservados de arriba del Láser -la discoteca del pueblo- cuando aún tenía aquellos sofás acolchados llenos de quemaduras de cigarro. Y juntamos nuestras lenguas y las paseamos por nuestras encías -siento ser explícito, todo en pos de la fidelidad narrativa- mientras mi hermana hacía lo propio en los sofás de abajo con aquel novio facha de Valladolid que tenía -ya sé, ya sé que en Valladolid hay cosas que nunca cambian-. A mí el que me gustaba era el novio de mi hermana, para qué engañarnos, pero uno sentía que debía seguir el camino correcto. Y lo seguí: aquel fue el principio de una gran amistad, y la Moni y yo nos hicimos inseparables, aunque nunca volvimos a juntar nuestros labios de semejante modo. Aunque eso sí, fue asumir que lo mío no eran las tías y empezar a tocarle las tetas. Somos así -los seres humanos-. Besos para todos.
Ay hijos míos, cuántas cosas os contaría de las personas que componen la familia del Zoo, pero no debo, porque tal vez soy leído, que soy un favorito en su Explorer. Y aquí las dejo, en la punta de la lengua, en una especie de amargor reconcentrado. ¿Tan malo es eso de Venezuela que abunda la atitud esa de idiota el último, que parece que viven en una guerrilla permanente y la única actitud posible en el mundo, más allá de éticas, aunque sí de morales, que a ellos les encanta hablar de moral, aún cuando suene más falso que Tom Cruise haciendo de padre enamorado, es la de tomo lo que puedo y que se jodan los demás, que esto es una carrera a muerte súbita? Que no, hombre, que no. Que la vida no es eso. Que hay actitudes repugnantes y otras no, y ya no se trata de puntos de vista. Que lo que hace la diferencia entre una buena persona y una mala persona es precisamente eso: nuestros puntos de vista y la medida en que los convertimos en acciones. Que la diferencia entre Hitler y Teresa de Calcuta son sólo puntos de vista, pero sólo a uno de los dos no deja demasiado bien los libros de historia. Que si quieres ir a lo tuyo descaradamente ve, pero no pretendas un aro de luz sobre tu cabeza. Sólo espero que Zoo escape un poco de ese tufillo familiar de exiliados agraviados que van a por todas caiga quién caiga. Que suena a judío de siglo XXI en Palestina, en plan "es que me jodísteis tanto que aún es ético que me lo siga cobrando, y más que me lo pienso cobrar". Espero que él vea la vida de otra manera. Porque si no, estoy apañado.
Joder, y además, este finde pasado he estado recluído en esa santa casa -he querido, lo admito, ya sabéis que la Rosita, que ella sí que libra de ese tufillo y además nos tiene pillados por la polla, o sea, por la comida- y no he existido para el resto del mundo. Tengo a mis hermanas un poco dejadas de la mano de dios, y eso no está bien. Ellas especulan con mi estado anímico. Tranquilas, sisters, estoy bien. Deberes para el próximo finde: quedar con mis hermanas.
Recuerdo con pavor que este año no hemos celebrado la Moni y yo nuestro aniversario. Nosotros celebramos todos los nueves de abril que una noche de domingo del 89 -no ha llovido, ni ná- juntamos nuestros labios en un húmedo beso en los reservados de arriba del Láser -la discoteca del pueblo- cuando aún tenía aquellos sofás acolchados llenos de quemaduras de cigarro. Y juntamos nuestras lenguas y las paseamos por nuestras encías -siento ser explícito, todo en pos de la fidelidad narrativa- mientras mi hermana hacía lo propio en los sofás de abajo con aquel novio facha de Valladolid que tenía -ya sé, ya sé que en Valladolid hay cosas que nunca cambian-. A mí el que me gustaba era el novio de mi hermana, para qué engañarnos, pero uno sentía que debía seguir el camino correcto. Y lo seguí: aquel fue el principio de una gran amistad, y la Moni y yo nos hicimos inseparables, aunque nunca volvimos a juntar nuestros labios de semejante modo. Aunque eso sí, fue asumir que lo mío no eran las tías y empezar a tocarle las tetas. Somos así -los seres humanos-. Besos para todos.
Comentario:
Cari, las tetas de la Moni son de antología. No me extraña que te guste tocarlas. A mí también. Juas, juas.
Besetes. M.
Besetes. M.
Comentario:
si, si, dirás lo que quieras pero las tetas sigues tocándomelas en cuanto me descuido, y ten el valor de negarlo...
en cuanto a la familia postiza, paciencia... todo eso viene con el pack, y cada uno tiene lo que tiene en su casa.. ya sabes, o le coges como es o le tiras al pantano.. (frase célebre)
y referente a nuestro aniversario no pasa nada por no haberlo celebrado, lo celebramos en San Juan, en la noche mágica de San Juan y punto en boca.. que no??.. jejeje
muchos besos
en cuanto a la familia postiza, paciencia... todo eso viene con el pack, y cada uno tiene lo que tiene en su casa.. ya sabes, o le coges como es o le tiras al pantano.. (frase célebre)
y referente a nuestro aniversario no pasa nada por no haberlo celebrado, lo celebramos en San Juan, en la noche mágica de San Juan y punto en boca.. que no??.. jejeje
muchos besos
Comentario:
Mira a ver que creo que tu padre debe de haber vendido alguna moto chunga en su última época y andan buscandole...jajajaja





