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Las cosas que me pasan (ellas a mí)
las noches y los días, aventuras y desventuras, los chicos del centro y la periferia
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Este soy yo en una de las pocas instantáneas en que no salgo con cara capullo. Tal vez dentro de veinte carretes vuelva a sonar la flauta.
Sindicación
 
de compras en el Carrefour
Tengo mi Mierda Corsa –escribo completo el nombre del modelo- en el taller de nuevo, por cuarta o quinta vez este año. No sé si es que yo cuido poco los coches o que mi coche ha salido malo, como suele decir la gente cuando se refiere a estos imponderables. Sólo sé que mi karma y hasta mi autoestima son vapuleados cada vez que me enfrento a un taller y/o al personal de un taller. No voy a entrar en pormenores, porque es lo de siempre. Ellos se ríen de mí y yo me deprimo.

También estoy peleado con el Zoo un rato largo, porque yo creo que él no hace nada por mí y él cree lo mismo a la vicevérsica, y ahí andamos. No sólo los dos somos del género masculino –no soy nada determinista en este aspecto, pero lo hago notar porque sé que para muchos de vosotros será explicación suficiente-, sino que no damos nuestro brazo a torcer ni aunque esté en juego nuestra madre y estemos jurando, digamos, que la torre de Pisa es una astronave provenente de fuera de la Vía Láctea. El caso es que estamos peleados, y como ninguno de los dos ha sido educado –siento culpar de nuevo a los progenitores aquí, pero es que estoy absolutamente seguro de que es una cuestión de educación, de ambiente, si se prefiere, para descargar responsabilidades- para ser positivo, o constructivo, pues nuestro abismo de Helm se agranda y se agranda, y harán falta algunos ejércitos Hobbits para salvarlo –perdonadme freaks de El Señor de los Anillos, estoy improvisando y no me puedo detener en menudeces, ya sé que no hay ejércitos de Hobbits, cojones-.

Ayer caí tan bajo en mi compulsión trapo-consumista que hasta me revisé el textil del Carrefour, con eso os lo digo todo. Había una bandolera muy chula de la marca esa de Carrefour que tiene una “X” por el medio, pero recordé que a las bolsas con que vengo a currar les cojo en seguida manía. Mi hermana melliza ya lo decía:
-Me jode comprarme ropa para trabajar. No me hace ilusión.
Ella es que deposita mucha ilusión en las compras, la verdad. Pero ya estoy harto de que se nos critique a los consumistas. El consumismo es una mierda, estamos de acuerdo, es mucho mejor bajarse una montaña haciendo snow surf, pero una cosa es el consumismo y otra los consumistas. Los consumistas somos los espíritus sensibles de la sociedad occidental, la retaguardia en una guerra. Pero las guerras no son ganadas por las vanguardias. La influencia de la retaguardia aún no está clara, vale. Todo lo que sé es que los dirigentes de las civilizaciones suelen ser ejemplarmente consumistas. No seguiré por aquí, que me estoy perdiendo. En resumen, que miro a los consumistas con simpatía. Les –nos- entiendo perfectamente.

Así que no me compré la bandolera, pero me probé varios pares de zapatillas y estornudé de nuevo con el algodón ambiental de los probadores. Y eso que ni siquiera entré en alguno.

Después me fui al cine y vi la de “Los fantasmas de Goya” y, para mi propia sorpresa, me gustó. Resulta que el cine de Milos Forman es más de autor de lo que parece. La peli es extraña, irregular. No hay un guión férreo, no hay personajes consecuentes, pero hay una tesis. Entré extrañado y salí complacido. Besos para todos.
 
Comentario:
Pos nad.. tendre que pasarme a ver la peli, he oido de todo la verdad..
 
Comentario:
respecto a lo de que eres/estás estúpido no lo eres/estás mucho más de lo que siempre lo has sido...;) quiero decir, que estás metido en ese bucle del que hemos hablado tanto el finde y que la salida la verás en el momento en que dejes de lado las gilipolleces y te dediques a disfrutar de lo que tienes, que lo tienes y que es precioso. Pasa de tu educación (a la que achacas mucha de la responsabilidad, aunque en nuestra opinión ya no vale esa excusa, o acaso no te educaron para ser heterosexual, católico, apostólico y romano??), pasa de las "medidas", pasa de "yo hago-tu no haces" (mal asunto andar midiendo) y disfruta de cada buen momento, de cada caricia, de cada beso... es como dar el parte del tiempo en una pared con la antena que te han roto del coche a las 7.30h de la mañana... pos eso, positivizando y descojonándose desde dentro y hacia fuera. muchos besos.
 
Comentario:
Niño, Milos Forman es una genialidad haciendo cine.
No