salgo de Madrid
Hijos míos, mañana salgo de Madrid. Como lo oís. Se me estaba poniendo cara de oso y madroño, y paso. Nos vamos al norte, a ver si salimos un poco del calentamiento global, que queda un mes para Christmas y no he pasado de las cazadoras de verano –lo cuál mola, porque tengo varias, al contrario que de invierno, que también tengo muchas pero no me gusta ninguna… si alguien conoce una cazadora de invierno que me pueda hacer feliz y que cueste menos de 200 euros, por favor que me lo haga saber… estoy en mi etapa consumista, entendedme, no enseñéis este blog a nadie de un país en desarrollo, no es un buen ejemplo-.
La cosa es que nos vamos al Valle del Silencio –no sé si el pueblo al que vamos está en el Valle del Silencio, pero me gusta pensar que sí-, en esa zona donde León es más León y te encuentras pintadas nacionalistas –leonesas- en paredes de adobe o en los tejados de pizarra. En la humilde opinión de un servidor, los nacionalismos son un ejercicio de manipulación socio-histórica y, en general, morro, pero es que hay algunos que te partes la caja. Aunque, bien pensado, cuanta más gente haya enfrascada en la estupidez reaccionaria, más podremos ocuparnos los demás en dejar las fronteras atrás… aunque, en estos tiempos, ser nacionalista parece garantía de privilegios cuando se trata de pillar de la bolsa común, y el dinero tenemos todos muy claro que es muy importante si quieres hacer algo en la vida. En realidad, a excepción del África negra que desaparece, no podemos desligarnos los unos de los otros, y todos pagamos la obsesión de muchos por sus territorios –en el fondo es obsesión por la pasta, pero eso creo que ya lo sabéis-. Vamos, que estamos muy lejos de desprendernos del afán territorial, devastador de la tierra conquistada que se debe abandonar y, en fin, violento, del mismo modo que aún tenemos rabadilla y hemos tardado unos cuantos millones de años en que la evolución se dignara a retirarnos aquella cola inservible.
Que me enrollo. Nos vamos a tirar el finde entero haciendo degustaciones gastronómicas, voy a ver si hoy me conformo con una ensalada. Mentira. A quién quiero engañar.
Por otro lado, mi hermana melliza se va con su novio a Canarias. Él tiene que divisar unas cuantas enanas marrones a millones de años luz. La indudable aplicación práctica de semejante hallazgo me la tiene que explicar un día. Que es broma, que a dónde vamos a llegar sin investigación científica. Qué sería de nosotros, hiperactivos seres humanos. Ocuparíamos energías en inventarnos más fronteras, más países, más raíces históricas –qué maleable la historia, qué fácil inventar nexos increíbles a partir de ella- con el problema consiguiente. Imaginaos un telediario donde, en vez de 1 país y 3 regiones básicas dando el coñazo –las regiones frente al país, el país frente al continente- hubiera, pongamos 15 regiones intra-país y 325 países intra-continente hablándonos de sus motivos, sus justificaciones, sus glorias y sus antepasados. No habría marcos en el mundo para enmarcar tanto retrato, museos para albergar tantas cunas nacionales, papel para escrir tantos libros que se titularan “Breve historia de…” –nunca son breves-… qué coñazo! Y qué decir del fútbol y el mundial y los cuartos de final! Los cuartos de final serían una liguilla en sí misma! Mi primo el de Cervera y yo jugaríamos en selecciones distintas! No, no queremos nada de eso. Seguro que allende las estrellas encontramos alguna explicación. Leed a Stanislav Lem y aprended qué fácil es encontrar el parecido dentro cuando se ve lo distinto que es fuera. Coño, que pedante. No, no es pedantería, es una recomendación de lectura navideña en lugar de “La catedral del mar” o algún otro best seller medieval.
La cosa es que nos vamos al Valle del Silencio –no sé si el pueblo al que vamos está en el Valle del Silencio, pero me gusta pensar que sí-, en esa zona donde León es más León y te encuentras pintadas nacionalistas –leonesas- en paredes de adobe o en los tejados de pizarra. En la humilde opinión de un servidor, los nacionalismos son un ejercicio de manipulación socio-histórica y, en general, morro, pero es que hay algunos que te partes la caja. Aunque, bien pensado, cuanta más gente haya enfrascada en la estupidez reaccionaria, más podremos ocuparnos los demás en dejar las fronteras atrás… aunque, en estos tiempos, ser nacionalista parece garantía de privilegios cuando se trata de pillar de la bolsa común, y el dinero tenemos todos muy claro que es muy importante si quieres hacer algo en la vida. En realidad, a excepción del África negra que desaparece, no podemos desligarnos los unos de los otros, y todos pagamos la obsesión de muchos por sus territorios –en el fondo es obsesión por la pasta, pero eso creo que ya lo sabéis-. Vamos, que estamos muy lejos de desprendernos del afán territorial, devastador de la tierra conquistada que se debe abandonar y, en fin, violento, del mismo modo que aún tenemos rabadilla y hemos tardado unos cuantos millones de años en que la evolución se dignara a retirarnos aquella cola inservible.
Que me enrollo. Nos vamos a tirar el finde entero haciendo degustaciones gastronómicas, voy a ver si hoy me conformo con una ensalada. Mentira. A quién quiero engañar.
Por otro lado, mi hermana melliza se va con su novio a Canarias. Él tiene que divisar unas cuantas enanas marrones a millones de años luz. La indudable aplicación práctica de semejante hallazgo me la tiene que explicar un día. Que es broma, que a dónde vamos a llegar sin investigación científica. Qué sería de nosotros, hiperactivos seres humanos. Ocuparíamos energías en inventarnos más fronteras, más países, más raíces históricas –qué maleable la historia, qué fácil inventar nexos increíbles a partir de ella- con el problema consiguiente. Imaginaos un telediario donde, en vez de 1 país y 3 regiones básicas dando el coñazo –las regiones frente al país, el país frente al continente- hubiera, pongamos 15 regiones intra-país y 325 países intra-continente hablándonos de sus motivos, sus justificaciones, sus glorias y sus antepasados. No habría marcos en el mundo para enmarcar tanto retrato, museos para albergar tantas cunas nacionales, papel para escrir tantos libros que se titularan “Breve historia de…” –nunca son breves-… qué coñazo! Y qué decir del fútbol y el mundial y los cuartos de final! Los cuartos de final serían una liguilla en sí misma! Mi primo el de Cervera y yo jugaríamos en selecciones distintas! No, no queremos nada de eso. Seguro que allende las estrellas encontramos alguna explicación. Leed a Stanislav Lem y aprended qué fácil es encontrar el parecido dentro cuando se ve lo distinto que es fuera. Coño, que pedante. No, no es pedantería, es una recomendación de lectura navideña en lugar de “La catedral del mar” o algún otro best seller medieval.
Comentario:
Si, eso, ¡viva la investigación! ¡Luz, más luz! (sobre todo para las enanas marrones)
Un fuerte abrazo,
JSG
Un fuerte abrazo,
JSG
Comentario:
Pues no cantes victoria antes de que termine la guerra porque por lo visto el fin del mundo ha empezado en la cordillera cantábrica (con rachas huracanadas de de 100 km por hora y ese tipo de lindezas) y, vete tú a saber... Ya os informaré.
De los nacionalismos: paso. Hasta la p... de tanto totolculo suelto, oj, qué grima. Para lo único que valen los nacionalismos es para que no se pierda el acervo cultural de una zona, coño. Y poco más. Mierda de dinero.
Besos. M
De los nacionalismos: paso. Hasta la p... de tanto totolculo suelto, oj, qué grima. Para lo único que valen los nacionalismos es para que no se pierda el acervo cultural de una zona, coño. Y poco más. Mierda de dinero.
Besos. M
Comentario:
Lo peor del nacionalismo leonés es que todavia no están de acuerdo en como se escribe "leonés" en la lengua leonesa. Asi que las pintadas de hace unos años decian "León sólo", luego pasaron a decir "Lleón llibre!", y ahora lo escriben "Llión llibre!" (con diéresis en la "i").
Asi que a ver si se ponen de acuerdo y me aclaran cuál de las dos maneras es la ancestral, y raiz de mi identidad.
(aunque lo mismo, con una madre de Palencia, habiendo nacido en Madrid y viviendo en Londres, no me aceptan como leonés de verdad)
Como decia Amancio Prada (que es de cerca del Valle del Silencio)
Mi patria es el aire,
es tu patria.
No tengo bandera,
no tengas
Asi que a ver si se ponen de acuerdo y me aclaran cuál de las dos maneras es la ancestral, y raiz de mi identidad.
(aunque lo mismo, con una madre de Palencia, habiendo nacido en Madrid y viviendo en Londres, no me aceptan como leonés de verdad)
Como decia Amancio Prada (que es de cerca del Valle del Silencio)
Mi patria es el aire,
es tu patria.
No tengo bandera,
no tengas





