logotipo

img_google
Las cosas que me pasan (ellas a mí)
las noches y los días, aventuras y desventuras, los chicos del centro y la periferia
Acerca de
Este soy yo en una de las pocas instantáneas en que no salgo con cara capullo. Tal vez dentro de veinte carretes vuelva a sonar la flauta.
Sindicación
 
De sicilianos y americanos
Claro que sí, Nuri. ¡Si yo me pongo melancólico con lo de los hijos porque yo quiero tener uno! Pero bueno, a ese niño habrá que darle un hogar y yo no tengo el mío propio aún. ¿Tarde? Sí ¿Demasiado tarde? Nunca. Así que dadme tiempo y veréis.

El sábado fui yo a ver al Battiato, que es más heavy que Motorhead cuando se pone, creedme, y salí con la sensación de haber asistido a un concierto cojonudo. Cierto es que el Palacio de Congresos de la Comunidad tiene peor acústica que el polideportivo viejo de mi pueblo (donde un buen raquetazo se oye hasta el día siguiente, y un ‘cagüendioshijoputacorreunpocoquenosestánmeando’ reverbera hasta el final de la liguilla). Yo echaría la culpa al Manzano, que lo vendió como el local de medio aforo para espectáculos que Madrid estaba esperando y luego seguramente le pasaría el proyecto al sobrino de su mujer, recién salido de la carrera pero con espíritu liberal, liberal como se entiende ahora, liberal según el Libertad Digital, y quedó en eso: un sitio insufrible, un engendro arquitectónico. Pero claro, diréis que soy un rojo recalcitrante, un masón intelectualoide –también según el Libertad Digital-. La cosa es que fui al concierto con un italiano y su novia española. A él le llegó esa arquitectura pretenciosa, está harto de ruinas, pero ella dio en el clavo:
-Pues a mí me parece un cuarto de baño gigante, con tanto marmol.
Así que me guardé para mí el flagrante hecho de que yo ya conocía el sitio, y desde sus inicios, que recién inaugurado recibí yo allí mi graduación de carrera pija. No tengo yo interés de que mi nuevo amigo italiano conozca un pasado tan turbio.

Después nos fuimos a tomar unas copas –otra de las cosas que yo tengo que hacer antes de tener un hijo es dejar de salir- y les llevé al Gris, naturalmente. Cualquiera que me conoza sabe que es mi bar favorito de la capital, y eso es decir mucho, pero es que estoy tan seguro de las bondades de dicho local que no me duelen prendas. Si no conocéis el Gris os perdéis un sitio con glamour. Y allí van los chicos más guapos de Madrid. Diréis que siempre estoy con lo mismo, que qué obsesión, que relaje la hormona, pero es que son guapos de verdad. Uno no puede pasarlo por alto. Pues en el Gris el italiano y la española se pusieron finos de copas, y me contaron un montón de cosas graciosas que ahora no recuerdo, porque la homeostasis celular en modo fin de semana me requirió su dosis de cerveza, y entre eso y que dividía mi atención entre ellos y un americano más prieto que el novio de la Demi Moore –y en cómo este se dejaba magrear por un español que a su vez se besaba con su novio-, pues no me acuerdo.

Eso fue muy bueno, oyes. El americano se plantaba de espaldas a nosotros y de pronto la mano del español se cirnió sobre su cintura, y el americano se arrimó, y el español besó a su novio, que lo abrazaba por otro lado completamente ignorante de que su pareja, para tener sólo dos manos, se las arreglaba muy bien con las relaciones transatlánticas, y una marea de gente entró en el Gris y se hizo paso a través del angosto pasillo, y el americano y la mano del español se fueron contra mis partes pudendas y yo caí encima del italiano y de su novia, que emitió un leve gritito, y todos durante un segundo participamos de una orgía internacional de primer orden. La escena se recompuso, el americano se deshizo del español, cuyo novio empezaba a estar más atento, y nosotros volvimos a nuestra conversación sobre Battiato y el handicap de ser siciliano en un mundo donde la Liga Norte es quien maneja el cotarro.
 
Comentario:
We have been selling Ugg Boots for more than 5 years but it may interest you to know that Ugg Boots have been made in Australia for generations.The Ugg Australia Brand by the American company Deckers is a popular maker of Ugg Boots and fashion footwear. As we specialize in Australian made Ugg Boots we do not sell Ugg Australia brand boots on this site but due to popular demand we can offer Ugg Australia Brand at our affiliated site - uggmax.com
No