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Las cosas que me pasan (ellas a mí)
las noches y los días, aventuras y desventuras, los chicos del centro y la periferia
Acerca de
Este soy yo en una de las pocas instantáneas en que no salgo con cara capullo. Tal vez dentro de veinte carretes vuelva a sonar la flauta.
Sindicación
 
Me pierde la boca
-La tonta de mi hermana, que se ha puesto a vender acciones -dice el JJ con su acento de Huelva, y se dispone por decimoquinta vez a llamar por teléfono. El JJ tiene una especie de centralita bursátil aquí en la oficina. Pero te ríes, porque habla con su madre de puntos de rentabilidad y juntos llaman al asesor y se mueven por el mundo de las inversiones como yo por el Gaydar, es decir, con más soltura que éxito.

Si le preguntas al JJ qué quiere ser de mayor, él te dice:
-Rentista.
-¿Dentista? -le entendí yo la primera vez. Él me lo tuvo que explicar. Con poca paciencia, porque a JJ no le cabe en la cabeza que alguien no memorice diariamente la paridad dólar-euro.

Un chico de madre venezolana y padre de Burgos con el que he quedado un par de veces -aún no hemos hecho ni manitas, no os penséis que todo el monte es orégano- me escribe en el MSN:
-¿Cómo va la tarde, tarado gilipollas? -es que yo siempre le llamo gilipollas en plan de coña.
-Diría que lo de tarado suena obsoleto, pero conociéndote, diría que suena... sudaca.
Pues no me ha pillado la broma y se ha mosqueado un poco. Ahora estoy intentando limar asperezas. Ha mencionado que estaba "haciendo cositas" en el laboratorio y yo le he dicho que "guay, pero usa después una toallita", y no sé si ha sido limar asperezas o ponerlo peor. Me estoy dando cuenta de que mi sentido del humor, a veces, es un poco arriesgado. Es que a mí, si es suave, no me hace gracia. Pero creo que tendré q empezar a pensar un poco en los demás y en sus propios parámetros humorísticos si no quiero que mi probervial éxito social empiece a verse mermado por las bajas. Soy como mi madre, a la que mi padre siempre decía:
-A ti te pierde el pico.

Además, doy una falsa impresión de mí mismo -lo que ocurre siempre cuando las propias inseguridades prevalecen sobre uno mismo-, porque no tengo nada en contra de Venezuela. Varios de mis lectores saben a qué me refiero.

Posdata: para aliviar la imagen lamentable que las fotos de carnaval han dejado de mí, expongo aquí unas fotos que me hicieron Moni y Vic hace un par de fines de semana. Espero que sirvan de algo. (Si no podéis entrar esperad un rato, que el ancho de banda este no es para tirar cohetes)
No