Cuerpo braga
Menuda cuerpo braga que se me ha quedao de salir un poco ayer. Fuimos al Alfil a ver lo de los sketchs de los Monty Phitons, unas risas nos echamos, pero es que ya en la barra del teatro nos pedimos la Mari y yo unos whiskitos, porque ya estamos tan pasados de vueltas que, pa echarnos unas risas, necesitamos estar borrachos. Y cierto: las carcajadas de la Mari resonaron por toda la sala, y a destiempo, encima. A la Mari y a mí nos pasa lo mismo, nos hacen gracia las cosas que a nadie.
Luego la Mari y yo hablamos de su bipolaridad actual, y de cómo su jefa le había pedido unos logotipos para una consultora tecnológica y ella se había echado a llorar. Así, sin venir a cuento.
-Es que me dio tanta pena lo de los logotipos -me confesaba.
Y luego me puse bipolar yo, porque un tío que era hétero y hablaba con su novia por teléfono se me presentó, tras las típicas miraditas, y quiso descaradamente ligar, o eso interpreté yo, porque a santo de qué me tiene que parar por el pasillo y presentarse y decirse que a dónde voy y que dónde está eso, que me pillas con unos amigos muy héteros, pero hablamos luego. Mi bipolaridad era: le pego un muerdo o le piso los huevos.
Y nos fuimos el Javito y yo al Enfrente, donde había muy buena música pero cuatro gatos. Y hoy mi bipolaridad está en que no sé si me cago o me vomito, de hecho mi aparato digestivo no sabe si resolverse hacia arriba o hacia abajo, soy como un enchufe de corriente alterna, que cambia todo el rato de polaridad, y el caso es que se me queda todo dentro, jodiéndome la vida. Y he sido tan tonto que me he tomado unas patatas ali oli en el desayuno, pero bueno, no espero que me comprendáis.
¿Ya os he dado suficientemente asco? Pues nada, que el lunes seguimos. Cuidad de vuestros aparatos digestivos el finde. Y cuidadito con lo que hacéis que la virgencita lo ve todo.
Luego la Mari y yo hablamos de su bipolaridad actual, y de cómo su jefa le había pedido unos logotipos para una consultora tecnológica y ella se había echado a llorar. Así, sin venir a cuento.
-Es que me dio tanta pena lo de los logotipos -me confesaba.
Y luego me puse bipolar yo, porque un tío que era hétero y hablaba con su novia por teléfono se me presentó, tras las típicas miraditas, y quiso descaradamente ligar, o eso interpreté yo, porque a santo de qué me tiene que parar por el pasillo y presentarse y decirse que a dónde voy y que dónde está eso, que me pillas con unos amigos muy héteros, pero hablamos luego. Mi bipolaridad era: le pego un muerdo o le piso los huevos.
Y nos fuimos el Javito y yo al Enfrente, donde había muy buena música pero cuatro gatos. Y hoy mi bipolaridad está en que no sé si me cago o me vomito, de hecho mi aparato digestivo no sabe si resolverse hacia arriba o hacia abajo, soy como un enchufe de corriente alterna, que cambia todo el rato de polaridad, y el caso es que se me queda todo dentro, jodiéndome la vida. Y he sido tan tonto que me he tomado unas patatas ali oli en el desayuno, pero bueno, no espero que me comprendáis.
¿Ya os he dado suficientemente asco? Pues nada, que el lunes seguimos. Cuidad de vuestros aparatos digestivos el finde. Y cuidadito con lo que hacéis que la virgencita lo ve todo.
Comentario:
Mejor cagar a vomitar. Es más sano. Esta noche bebo yo!!
Comentario:
Poss nada, cuídeseme mucho, saludos al de Guinea, que lo tiene más negro... uy, con perdón.
Peasso familia, joe, que envidia..
salúdeme a su santa madre con 2 owarios¡ La abuela, impagable, esa gente no tenía que irse nunca coñes¡
Hala¡ a ser feliz,
Buen finde.
Peasso familia, joe, que envidia..
salúdeme a su santa madre con 2 owarios¡ La abuela, impagable, esa gente no tenía que irse nunca coñes¡
Hala¡ a ser feliz,
Buen finde.





