Me dejé las las llaves en el sitio donde cenamos
Hijos míos, podréis creéroslo o no, pero alguien -uno de vosotros- ha llegado a este blog haciendo la siguiente búsqueda en Google:
-Enana mamada a perros animales.
Bien. No voy a entrar a juzgar vuestros hábitos sexuales, quién soy yo, bastante tengo con lo que tengo, tal y cuál. Y entiendo también que los caminos de los motores de búsqueda son tortuosos. Pero puedo aseguraros que aquí no váis a encontrar a enanos teniendo sexo con animales, ni siquiera con otros seres humanos, y vive dios que me parece genial si ello se da, anywhere. But not here.
Comprendo mejor otros criterios de búsqueda que también os han llevado hasta aquí, como "gratis peli tío masturbándose" -de hecho, no dejéis de reenviarme si os aparece algo molón con ésta- o "empalmado hermano bueno cachas" -aquí me chirría un poco lo de "hermano"- o "mapa carrefour de majadahonda".
Pero lo que os quería contar es que el viernes, después de la borrachera con los americanos -los pobres se acercaban a la barra y esperaban ser atendidos sin una voz tipo "niñooooooo! dos whiskis cola, cuando puedaaaaas!!", qué americanos que eran-, me encontré con que había perdido las llaves del coche. Pues muy bien, Julito, súbete andando desde Chueca hasta Moncloa, espera al puto Llorente, píllatelo y ve a amanecer mientras te recorres todas -y digo todas- las putas urbanizaciones de Aravaca, mientras adolescentes pijos y aprendices de malotes mantienen conversaciones tipo:
-La puta zorra de ella se me limpió to el cuajarón en los pantalones.
-Todo porque no le avistaste, hay que joderse.
-Si la avisé, pero no me oyó. La muy guarra.
Y llegué a casa, también sin llaves de casa -las guardo en el coche, qué pasa- y llamé y, naturalmente no me oyeron. Y me quedé dormido en la escalera, el culo en un peldaño y la cabeza en el siguiente, y escuché a duras penas bajar a un vecino a llevar a la niña a equitación, y me levanté de un salto y volví a llamar al timbre de casa como casualmente, como recién llegado, mareándome.
-Buenos días -dice el vecino.
-Buenos díaaaaaaas! Qué tal guapaaaaaaaa! -y debí añadir "qué, ¿a montar a caballo, asquerosa?", pero no lo hice.
Dos horas después -no es un decir, es que fueron dos horas después-, cuando mi espalda tenía ya marcadas hasta las vetas del mármol de la escalera, fui devuelto a mi redil, por fin. Nunca una cama había sido recibida con tanto agradecimiento.
-Enana mamada a perros animales.
Bien. No voy a entrar a juzgar vuestros hábitos sexuales, quién soy yo, bastante tengo con lo que tengo, tal y cuál. Y entiendo también que los caminos de los motores de búsqueda son tortuosos. Pero puedo aseguraros que aquí no váis a encontrar a enanos teniendo sexo con animales, ni siquiera con otros seres humanos, y vive dios que me parece genial si ello se da, anywhere. But not here.
Comprendo mejor otros criterios de búsqueda que también os han llevado hasta aquí, como "gratis peli tío masturbándose" -de hecho, no dejéis de reenviarme si os aparece algo molón con ésta- o "empalmado hermano bueno cachas" -aquí me chirría un poco lo de "hermano"- o "mapa carrefour de majadahonda".
Pero lo que os quería contar es que el viernes, después de la borrachera con los americanos -los pobres se acercaban a la barra y esperaban ser atendidos sin una voz tipo "niñooooooo! dos whiskis cola, cuando puedaaaaas!!", qué americanos que eran-, me encontré con que había perdido las llaves del coche. Pues muy bien, Julito, súbete andando desde Chueca hasta Moncloa, espera al puto Llorente, píllatelo y ve a amanecer mientras te recorres todas -y digo todas- las putas urbanizaciones de Aravaca, mientras adolescentes pijos y aprendices de malotes mantienen conversaciones tipo:
-La puta zorra de ella se me limpió to el cuajarón en los pantalones.
-Todo porque no le avistaste, hay que joderse.
-Si la avisé, pero no me oyó. La muy guarra.
Y llegué a casa, también sin llaves de casa -las guardo en el coche, qué pasa- y llamé y, naturalmente no me oyeron. Y me quedé dormido en la escalera, el culo en un peldaño y la cabeza en el siguiente, y escuché a duras penas bajar a un vecino a llevar a la niña a equitación, y me levanté de un salto y volví a llamar al timbre de casa como casualmente, como recién llegado, mareándome.
-Buenos días -dice el vecino.
-Buenos díaaaaaaas! Qué tal guapaaaaaaaa! -y debí añadir "qué, ¿a montar a caballo, asquerosa?", pero no lo hice.
Dos horas después -no es un decir, es que fueron dos horas después-, cuando mi espalda tenía ya marcadas hasta las vetas del mármol de la escalera, fui devuelto a mi redil, por fin. Nunca una cama había sido recibida con tanto agradecimiento.
Comentario:
Julitros, es que no tienes remedio corazón. Y, qué, ¿has encontrado las llaves? Ay, Calimero mío.
Oye, que no sabes lo que te perdiste anoche. Yo salí con las bragas en plan uralita rumbo a casa de lo bien que me lo pasé. Oj, soberbio guapo.
Besotes, m.
Oye, que no sabes lo que te perdiste anoche. Yo salí con las bragas en plan uralita rumbo a casa de lo bien que me lo pasé. Oj, soberbio guapo.
Besotes, m.
Comentario:
Jejejejeje Alguien me dijo un día que lo mejor para un día de resaca es la cerveza. Nada más lejos de la verdad.
Comentario:
Qué se puede esperar de: "mapa carrefour de majadahonda", qué horror¡ cuánto pervertido hay en la viña del señor, de rabiosa actualidad hoy día, por cierto..
Claro que con lo de: "montar a caballo, asquerosa", "marcadas hasta las vetas" te vas a buscar una ruina, Jul, yo me haría revisar los meta tags.. jajajajaja
Claro que con lo de: "montar a caballo, asquerosa", "marcadas hasta las vetas" te vas a buscar una ruina, Jul, yo me haría revisar los meta tags.. jajajajaja





