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Las cosas que me pasan (ellas a mí)
las noches y los días, aventuras y desventuras, los chicos del centro y la periferia
Acerca de
Este soy yo en una de las pocas instantáneas en que no salgo con cara capullo. Tal vez dentro de veinte carretes vuelva a sonar la flauta.
Sindicación
 
Castellanos
Hijos míos, debió ser hace un par de años, cuando un día, chateando en Chueca dot com, un chico, después de darme sus medidas -ancho y alto de sí mismo- y de mandarme unas fotos -parecía guapete-, leí lo siguiente en nuestra ventanita:
-Ah, otra cosa -ya estábamos terminando nuestra conversación, hora y lugar para una cita ya habían sido convenidos.
-Dime -en absoluto me esperaba lo que vino a continuación.
-¿Tienes castellanos?
-¿Castellanos?
-Zapatos castellanos.
-¿Por qué?
-Verás, es que yo soy pijo y me gustan los pijos. Y me encantan los tíos con zapatos castellanos.
-Pues yo suelo llevar zapatillas, la verdad -en ese momento ya había decidido que no iba a quedar con el chico fetichista.
-¿Y tu padre tiene? Podrías ponerte unos de tu padre.
-Mi padre creo que tampoco usa castellanos -y cerré la ventanita.

Varias cosas se me ocurrieron a continuación. ¿Cómo es posible que alguien diga de sí mismo que es pijo? ¿No es como asumir los errores desde el principio, como decir que la tienes pequeña, por ejemplo? Cuando eres fetichista, ¿te da igual que el tío te diga que mide 1,59 y pesa 83 kg y le falta una oreja pero, eso sí, lleva castellanos? ¿Te ponen igual los castellanos negros que los color vino? ¿Mejor con borlitas que sin ellas? ¿Te conformas con mirarlos o prefieres lamerlos? Quién sabe, yo no soy fetichista hasta ese punto.

Bueno, una amiga mía de Bilbao se pone malita con las cosas de los médicos, los tubos, los artilugios niquelados y las camas de hospital. Lo que más la excitaba en el mundo era imaginarse a su novio entubado y monitorizado hasta las cejas en el Ramón y Cajal.
-Donde esté "Urgencias", que se quite una peli porno -decía siempre.

Y a la Moni le ponen las pelis de Drácula, con sus mordiscos en el cuello, y a otro amigo las faldas plisadas, y a otro las patillas de las barbas mal afeitadas. De hecho, mis pelos a la espalda le han puesto a mucha gente a lo largo de la historia, y eso sí que me parece a mí una desviación sexual de primer orden. Lo de mis pelos de la espalda tiene tela, no os creáis. Incluso, uno me dijo una vez:
-¿Tú te depilas el culo? -por el contraste, se referiría. No veáis lo mal que me sentó.
Pero bueno, lo llevo muy bien. Mis pelos encuentran su público.
 
 
Comentario:
no soy oli soy su madre me parto lloro de la risa
 
Comentario:
Además que no es lo mismo los castellanos de doña Gloria Castellanos que los de Yanko, hombre, dónde va a parar...
Hay gente pa tó, ya ves, a mi me pone un señor con los vaqueros apretaos lo justo, descalzo y sin camiseta... bueno y si es andando por la playa es que me se va la consssiensia y ya no miro..
 
Comentario:
A mi lo que me pone es la leche condensada.
 
Comentario:
hace unos años me perdí casualmente por una procesión de la semana santa toledana, y para mi asombro descubrí el morbo de las damas penitentes (en edad de merecer, eso sí), de negro riguroso incluyendo mantilla peineta y guantes, y su cirio pascual en las manos
No