Nuestra tarde en Las Ventas
Pues allí que nos presentamos el Edu y yo, con nuestros Jota Be cola y nuestras almohadillas, en el tendido 10, todo rodeados de pijos. Pero algunos pijos son unos mataos, que decía el que teníamos detrás:
-Estos asientos son lo mejor para las almorranas.
Píllate una almohadilla, hijoputa, que sólo es un euro. El Edu se trajo unas quinientas bolsas de pipas, la pija de delante me miró fatal porque, cada vez que se levantaba, le llenaba la almohadilla de cáscaras. Pues no te levantes, hijaputa, que la faena no lo merece. Lo que ella no supo es que se llevó la capucha de su chubasquero llenita de ellas.
Y le echamos el ojo a un superpijo que había un par de asientos más allá, no tendría más de veinte, rancio como él solo, con sus chinos azul marino, su camisa de cuadros y su jersey, sí hijos sí, a los hombros. Pero qué bueno estaba el pobre, de tanto submarinismo y tanta equitación. Creo que me gustaba más a mí que al Edu, y yo le expliqué mi teoría, que a su vez me explicó a mí el Arman.
-A esos hay que tirárselos en plan sumisión, en plan "jódete", en plan "toma España una grande y libre" -el Arman es que es muy bruto, pero yo lo apruebo.
Y qué me decís de las pijas super viejas que había encima de nosotros, en los palcos cubiertos, que desde el segundo toro empezaron a jalar jamón y queso y no parararon en toda la puta tarde, dios qué hambre me daban. Todo renegridas de la playa y los uva, con los pelos rubios teñidos y espantaos, como si en la frente tuvieran placas de energía solar. Pero esas me molan, yo quiero ser así de viejo: rico y aburrido.
Y los del tendido 7, que gritaban "no, si no hay prisa", y yo pensaba en el matador, el hombre, ahí, intentando dar los últimos pases a un toro del que yo había dicho:
-Ese toro está mu loco, Edu -ignorando por completo el argot taurino. No sé cómo deciros, yo me entiendo.
La gente no entiende que esta gente, los toreros, quieren darlo todo en su día en Las Ventas. Ellos allí, jugándose la vida con un bicho del tamaño de un Renault Space y nosotros aquí, pensando en la cena. Y vosotros ahí fuera, pensando "que se joda el torero, pobre animal". Qué mundo éste.
-Estos asientos son lo mejor para las almorranas.
Píllate una almohadilla, hijoputa, que sólo es un euro. El Edu se trajo unas quinientas bolsas de pipas, la pija de delante me miró fatal porque, cada vez que se levantaba, le llenaba la almohadilla de cáscaras. Pues no te levantes, hijaputa, que la faena no lo merece. Lo que ella no supo es que se llevó la capucha de su chubasquero llenita de ellas.
Y le echamos el ojo a un superpijo que había un par de asientos más allá, no tendría más de veinte, rancio como él solo, con sus chinos azul marino, su camisa de cuadros y su jersey, sí hijos sí, a los hombros. Pero qué bueno estaba el pobre, de tanto submarinismo y tanta equitación. Creo que me gustaba más a mí que al Edu, y yo le expliqué mi teoría, que a su vez me explicó a mí el Arman.
-A esos hay que tirárselos en plan sumisión, en plan "jódete", en plan "toma España una grande y libre" -el Arman es que es muy bruto, pero yo lo apruebo.
Y qué me decís de las pijas super viejas que había encima de nosotros, en los palcos cubiertos, que desde el segundo toro empezaron a jalar jamón y queso y no parararon en toda la puta tarde, dios qué hambre me daban. Todo renegridas de la playa y los uva, con los pelos rubios teñidos y espantaos, como si en la frente tuvieran placas de energía solar. Pero esas me molan, yo quiero ser así de viejo: rico y aburrido.
Y los del tendido 7, que gritaban "no, si no hay prisa", y yo pensaba en el matador, el hombre, ahí, intentando dar los últimos pases a un toro del que yo había dicho:
-Ese toro está mu loco, Edu -ignorando por completo el argot taurino. No sé cómo deciros, yo me entiendo.
La gente no entiende que esta gente, los toreros, quieren darlo todo en su día en Las Ventas. Ellos allí, jugándose la vida con un bicho del tamaño de un Renault Space y nosotros aquí, pensando en la cena. Y vosotros ahí fuera, pensando "que se joda el torero, pobre animal". Qué mundo éste.
Comentario:
EStoy de acuerdo... además, no te metas a torero coño! Y el albañil del andamio que su jefe no le pone protecciones (y si dice algo a la puta calle), y el bombero, y el policia, y etc, etc, etc...
A correr como Curro Romero si eso... Políticos y toreros, qué poquita penan me dan!
A correr como Curro Romero si eso... Políticos y toreros, qué poquita penan me dan!
Comentario:
Cari, el toro sólo cuenta con sus dos pedazo cuernos para defenderse de una recua de picadores, banderilleros, torero, muletilla y demás. ¿No te parece injusto? Será muy bonito (a mi los trajes de luces y las goyescas me encantan) y todo lo que tú quieras y sí que es verdad que si no existiese el toreo es muy problable que los toros bravos se hubiesen extinguido, pero a la menda lerenda le sigue dando pena.
A mi me gusta más verlos por las dehesas extremeñas cuando voy al pueblo de mi madre corriendo como locos y con los ternerucos negros como los cojones de un grillo mamando de la vaca brava.
En fin disculpa mi ramalazo Green Peace. Qué coño, para algo soy socia.
Besos y buen finde. Lo mismo nos vemos por ahí (te llamo), m
A mi me gusta más verlos por las dehesas extremeñas cuando voy al pueblo de mi madre corriendo como locos y con los ternerucos negros como los cojones de un grillo mamando de la vaca brava.
En fin disculpa mi ramalazo Green Peace. Qué coño, para algo soy socia.
Besos y buen finde. Lo mismo nos vemos por ahí (te llamo), m





