El condensador de fluzo
-Tengo que subir con un compañero al hidrogenador, que él no se atreve a ir solo -me escribe Zoo en el messenger. Está en el laboratorio, y no me extraña que alguien tenga miedo a ir solo a un hidrogenador. Con ese nombre, cualquiera diría que sirve para descomponerte celularmente y recomponerte en Venus, o algo, tipo la teletransportación en Star Trek. Nunca se me olvidará lo del "condensador de fluzo" de la mencionada serie. ¿Fluzo? ¿De qué vamos? Es difícil estar más colocado que un guionista de ciencia ficción en el verano del amor, está visto.
-Ten cuidado, no se meta una mosca en el otro hidrogenador -he respondido yo, pero el Zoo no me ha pillado la broma cinéfila. El Zoo no es un tío muy interesado por el cine, esto está claro. Espero que su película favorita no sea "El guardaespaldas", como uno que yo me sé.
Pues fue muy bien el fin de semana en mi pueblo con Zoo. Zoo se lo pasó muy bien, se abrazaba a mis amigos y todo, con todas las confianzas, y bailó salsa con mujeres divorciadas de mi pueblo, ellas encantadas de la vida, y yo con la Moni en la barra del Láser -se llama así la disco de mi pueblo, qué pasa- pidiéndonos whiskys. El Zoo, que es medio abstemio -tendríais que haberlo visto a las cuatro de la mañana con un tazón de Biosolán en la mano, que yo le dije: "¿te traigo unas galletitas?"-, me echó un poco la charla cuando llegamos a casa. Es que yo había dado un par de tropezones subiendo las escaleras y me arrastraba un poco por la pared, y cuanto más quería disimular mi borrachera, más se me notaba. Y, mientras él me leía la cartilla, sentados en la cama, yo intentaba enfocar mi visión en un punto para que la habitación, decidida a dar vueltas a mi alrededor, al menos lo hiciera sobre el eje de su rostro, para poder leerle los labios y completar la inconexa información que mis aturdidas orejas me brindaban. [Hostias que redicha esta última frase, cojones, prometo mejorar mi estilo].
La Moni resolvió atacar sus rinovirus con alcohol, y debió conseguir arrinconarlos, al menos por esa noche. Estaba borracha y con la lengua morcillona -como ella dice, "se me pone morcillona", dice-, pero no se le caía la perla -moco líquido- continuamente ni tosía. Así que guay.
Por último, una nota informativa: Sergio, dile a mi hermana que usamos su cama de abajo, la trajimos de su habitación porque tiene tablas y es que, como la mía es de muelles y se hunde, pues al Zoo le viene fatal para las cervicales. Besos para todos.
-Ten cuidado, no se meta una mosca en el otro hidrogenador -he respondido yo, pero el Zoo no me ha pillado la broma cinéfila. El Zoo no es un tío muy interesado por el cine, esto está claro. Espero que su película favorita no sea "El guardaespaldas", como uno que yo me sé.
Pues fue muy bien el fin de semana en mi pueblo con Zoo. Zoo se lo pasó muy bien, se abrazaba a mis amigos y todo, con todas las confianzas, y bailó salsa con mujeres divorciadas de mi pueblo, ellas encantadas de la vida, y yo con la Moni en la barra del Láser -se llama así la disco de mi pueblo, qué pasa- pidiéndonos whiskys. El Zoo, que es medio abstemio -tendríais que haberlo visto a las cuatro de la mañana con un tazón de Biosolán en la mano, que yo le dije: "¿te traigo unas galletitas?"-, me echó un poco la charla cuando llegamos a casa. Es que yo había dado un par de tropezones subiendo las escaleras y me arrastraba un poco por la pared, y cuanto más quería disimular mi borrachera, más se me notaba. Y, mientras él me leía la cartilla, sentados en la cama, yo intentaba enfocar mi visión en un punto para que la habitación, decidida a dar vueltas a mi alrededor, al menos lo hiciera sobre el eje de su rostro, para poder leerle los labios y completar la inconexa información que mis aturdidas orejas me brindaban. [Hostias que redicha esta última frase, cojones, prometo mejorar mi estilo].
La Moni resolvió atacar sus rinovirus con alcohol, y debió conseguir arrinconarlos, al menos por esa noche. Estaba borracha y con la lengua morcillona -como ella dice, "se me pone morcillona", dice-, pero no se le caía la perla -moco líquido- continuamente ni tosía. Así que guay.
Por último, una nota informativa: Sergio, dile a mi hermana que usamos su cama de abajo, la trajimos de su habitación porque tiene tablas y es que, como la mía es de muelles y se hunde, pues al Zoo le viene fatal para las cervicales. Besos para todos.
Comentario:
Oye, oye, ¿habrás visto ya el Episodio III, no? Ay, ay, cuéntenos querido Julitros, cuéntenos... Yo casi me meo en las braguitas viendo a ese pedazo Anakin Skywalker levantándose como un cohete de la cama de Padme enseñando ese tabletón de chocolate blanco que tiene, qué fuerte, qué super fuerte Julio.
Hala me voy a poner a currar que ya es hora. Cómo se nota que no tengo aquí a jefas que me echen el ojo..., m.
Hala me voy a poner a currar que ya es hora. Cómo se nota que no tengo aquí a jefas que me echen el ojo..., m.
Comentario:
Y yo en mi casa de Madrid, más aburrida que una mona, y pensando en colores... Eso sí, me vi la exposición de Durero con poca gente. Je, je, un lujazo. Joderrrrr, qué coño estoy diciendo ¿yo, o sea yo, cambiando un par de cuadritos por unas cuantas copas en la barra de "la" Láser dos? Venga hombre, tengo que decir al médico que me atendió de mi súper ataque de ansiedad el viernes en Urgencias de la USM de Carabanchel-qué-fuerte (no fui a trabajar querido mío) que me recete otro tipo de pastillitas que estas descomponen mi verdadera personalidad.
Hale, un besote y a pasarlo bien, Marisa.
Hale, un besote y a pasarlo bien, Marisa.





