logotipo

img_google
Las cosas que me pasan (ellas a mí)
las noches y los días, aventuras y desventuras, los chicos del centro y la periferia
Acerca de
Este soy yo en una de las pocas instantáneas en que no salgo con cara capullo. Tal vez dentro de veinte carretes vuelva a sonar la flauta.
Sindicación
 
A mi alrededor
Mientras escucho a Prince cantar "I'm not a woman / I'm not a man / I'm something that you'll never understand" echo un vistazo a mi alrededor, intentando saber en qué clase de empresa trabajo. El Yorch se ha cambiado de sitio -antes le daba el aire acondicionado en la cabeza con tal ímpetu que los pelos se le movían como si fuera un Fraguel- y se ha puesto frente a mí, pero se sigue echándo la rebequita a los hombros. Y es cierto, en su nuevo sitio también hace frío. Este chico atrae las corrientes. Ah, ahora acaba de dar una patada a la roseta y se le ha apagado el ordendador. Muy bien, Yorch, bienvenido a tu nueva ubicación.

Tenemos un bakala nuevo en la oficina, de los de libro, solo que este tiene un culo gordo y cara de idiota y te pone cero, pero le llevamos ya contadas más de cinco camisetas distintas de El Niño y tiene un corte de pelo de esos que si llueve te hace pocillo. Creo que os conté que, los primeros días, se venía con nostros a tomar café y No Abría la Puta Boca en Todo el Rato. Pa eso no vengas, nene. Lee el Marca y ahora parece que se habla un poco con el porrero de Vitoria. No sé, no pegan mucho, creo que hallarán desavenencias en cuanto a las drogas que consumen.

Lo peor es la recepcionista de las mañanas, que no se entera y se agobia. Como diría Eugenio -el humorista difunto-: "estás nerviosa y me estás poniendo nervioso a mí". Suena el teléfono, lo coges y empieza:
-Juanjo, vente para acá que tienes aquí las...
-No soy Juanjo -interrumpo-, soy Julio-. Juanjo no está por aquí.
-Vale, pues avísalo que tiene aquí sus fotocopias.
-Es que, como te digo, no está por aquí -y empieza a emitir unos ruiditos como de insatisfacción extrema, como de desmoronamiento.
-¿Pero no lo ves? Es que tiene...
-Ya te digo que no lo veo, no sé dónde está -tía, haz tu trabajo, yo qué sé.

Pues vengo del café y el Yorch me cuenta que ayer se fueron de barbacoa, hay que ser idiotas, con el día que hacía. Efectivamente, les jarreó.
-Es una nube -dijo la Noe. Así que se aventuraron.
Llegaron al sitio, a 90 km de Madrid, aquí al lado -el organizador del evento, el Alvarito, es vasco, ahora lo entendéis-, y preguntó el novio de una de las chicas, bajando la ventanilla:
-Señoras, no se rían de nosotros y dígannos, ¿dónde queda el merendero? -y las señoras se sujetaban unas a otras porque no podían de la risa.
Así que la cosa fue, más o menos:
-¿Me pones un choricito? -y la otra cogía el plato, lo volcaba para quitarte el agua y te echaba el chorizo.
-Alvarito -él daba vuelta a los morunos-, quítate el paraguas de encima que te hace de campana con el humo. A ver si te vas a asfixiar.
Y todos comiendo de pie bajo los paraguas, tres en uno y cuatro en otro. Pero había más peña en otros merenderos. Lógico, de tres millones de habitantes tampoco es raro encontrar a una centena de idiotas. Es bastante menos de un uno por mil.
 
Comentario:
viejito deje el basuco, buena mierda
 
Comentario:
notita al pie: alguno de vosotros ha llegado aquí poniendo la siguiente búsqueda en google, literal: "como enrollarse con una tia a lo moderno". Ay q me partooooo. estamos fatal, besos para todos.
No