The exotic thing
La Moni siempre me dice que me lío con gente que no vive aquí -o que se pira o que sé que va a desaparecer, whatever- porque en el fondo rehuyo los compromisos. Que lo hago para no involucrarme emocionalmente, vamos. Me lo volvió a repetir ayer cuando le conté que el sábado me lié con el segundo tío residente en Londres en menos de un mes. Todo ello sin salir de los mismos cien metros cuadrados de cierto bar de Chueca. Lo que la Moni no sabe es que yo puedo ser más tonto de lo que parezco. Es decir, que perfectamente puedo involucramre emocionalmente por cualquier gilipollas con la cadera echada pa'lante, por mucho que viva en el Soho, a dos mil kilómetros de aquí. Ella sobreestima mi madurez sentimental, la pobre.
Por este no me voy a pillar, no soy tan idiota -se piraba hoy a París-, a pesar de la mezcla explosiva que se produce en el físico de dicho individuo nacido en Suráfrica de padre peruano y madre holandesa, rubio, ojos grises y rasgados y moreno de piel.
-Lo mío es mucho más fácil -le dije-. Mi padre, un castellano de Grijera, mi madre, castellana de Helecha de Valdivia, a seis kilómetros de Grijera. Yo nací en otro pueblo a cinco km. de estos dos y a los dieciocho me vine a Madrid, donde vivo desde entonces-. Supongo que, para las cifras que él acostumbra, aquello le pareció lo más endogámico del mundo. Como montárselo entre primos, algo así.
"Me estoy jugando el polvo" pensé, cuando le saqué el tema del Apartheid. Y lo volví a pensar cuando le quité una pluma del jersey -auténtica, proveniente de su plumas- y se lo tomó a mal:
-Es que acabo de enterarme de lo que aquí llamáis pluma ayer mismo- dijo, estaba susceptible el chaval con el tema, qué le vamos a hacer. Pero fue un buen sábado por dos razones: porque practiqué el inglés y porque practiqué el sexo.
Esto último lo practiqué en mi coche -lo que ha visto ese coche- muy cerquita de donde escribo ahora mismo, o sea mi curro. Es que él se quedaba en la casa de una amiga por aquí.
Pues esto, junto al espisodio del viernes noche en el que -involuntariamente- fui acusado de romper un matrimonio, todo porque un pijo, borracho y heterosexual -este último adjetivo es el único de los tres que no tiene connotaciones intrínsecamente negativas- se empeñó en abrazarme e invitarme a chupitos de Jack Daniels, ha sido lo más destacado que me ha ofrecido la noche madrileña este fin de semana. Saludos a todos.
Por este no me voy a pillar, no soy tan idiota -se piraba hoy a París-, a pesar de la mezcla explosiva que se produce en el físico de dicho individuo nacido en Suráfrica de padre peruano y madre holandesa, rubio, ojos grises y rasgados y moreno de piel.
-Lo mío es mucho más fácil -le dije-. Mi padre, un castellano de Grijera, mi madre, castellana de Helecha de Valdivia, a seis kilómetros de Grijera. Yo nací en otro pueblo a cinco km. de estos dos y a los dieciocho me vine a Madrid, donde vivo desde entonces-. Supongo que, para las cifras que él acostumbra, aquello le pareció lo más endogámico del mundo. Como montárselo entre primos, algo así.
"Me estoy jugando el polvo" pensé, cuando le saqué el tema del Apartheid. Y lo volví a pensar cuando le quité una pluma del jersey -auténtica, proveniente de su plumas- y se lo tomó a mal:
-Es que acabo de enterarme de lo que aquí llamáis pluma ayer mismo- dijo, estaba susceptible el chaval con el tema, qué le vamos a hacer. Pero fue un buen sábado por dos razones: porque practiqué el inglés y porque practiqué el sexo.
Esto último lo practiqué en mi coche -lo que ha visto ese coche- muy cerquita de donde escribo ahora mismo, o sea mi curro. Es que él se quedaba en la casa de una amiga por aquí.
Pues esto, junto al espisodio del viernes noche en el que -involuntariamente- fui acusado de romper un matrimonio, todo porque un pijo, borracho y heterosexual -este último adjetivo es el único de los tres que no tiene connotaciones intrínsecamente negativas- se empeñó en abrazarme e invitarme a chupitos de Jack Daniels, ha sido lo más destacado que me ha ofrecido la noche madrileña este fin de semana. Saludos a todos.
Comentario:
Hola Julitros, sabes quien soy?
Un cabezon asiduo al Gris cuando me sacan.
Hoy estuve con tu hermana, vimos varias exposiciones, eso te hace sentir la pera limonera, y luego de pingo por el madrid de los austrias. Bueno q mola tu cabeza loca.
Un mega.abrazo.
Manuel
Un cabezon asiduo al Gris cuando me sacan.
Hoy estuve con tu hermana, vimos varias exposiciones, eso te hace sentir la pera limonera, y luego de pingo por el madrid de los austrias. Bueno q mola tu cabeza loca.
Un mega.abrazo.
Manuel
Comentario:
Yo siempre me lio con tios q no viven cerca mio...asi me va q me toy recorriendo toa españa XDD!!
BESUKOS!!
BESUKOS!!





