La Tyler y los Tull
Hoy me voy, hijos míos, a ver a la pesada de la Bonnie Tyler. Digo pesada para tirarme el moco, porque el caso es que su último disco me mola, es para escucharlo así, de broma. Pero se va a tocar la del "Total eclipse...", lo sé, que es el dramatismo hecho canción, y eso bien merece los 10 euros por Atrápalo que nos ha costao.
Porque también se vienen la Moni y la Vic, y han dicho que tenemos que cenar antes del concierto, pero yo más bien lo que quiero es tomarme unas copillas, que ver un concierto algo borracho es lo mejor del mundo, lo vengo diciendo.
Y el 18 de julio, con la fresca, me vienen los Jethro Tull a La Riviera, aquí sí que me muero, porque la Tyler me hace gracia y me resbala, pero los Tull son, junto con Marillion, mi gran pasión musical. El Ian Anderson debe tener ya como ochenta y nueve años, pero aún se toca la travesera con una pierna en alto y con mallas, ahora ya con un pañuelo en la cabeza, para que no se le aprecie la calva.
Hijos míos, tenéis que descubrir a los Tull. Y que sepáis que el Anderson tenía su sex appeal en los 70, siempre iba con mallas y marcaba piernas de futbolista, el paquete no se lo he visto, que gastaba camisas isabelinas con cinturón. También molaba de cara, ponía siempre ojos de loco, pero era guapo el cabrón.
Así que saldrán mis Tull como si hubieran chapao el geriátrico, y empezarán con su:
-My sperm is in the gutter, my love is in the sink...
Y luego saldrá el conejo y luego la bailarina, y todos los hippies trasnochaos y yo compartiremos buena música y humo de marihuana.
-¿Me das un tirito? -le dije a un chaval que fumaba porro en mi anterior y hasta hoy único concierto de los Tull.
-No seas bobo, te doy uno entero.
-¿De verdad? -el buen rollito prima cuando se trata de los Tull.
-Claro que sí -se gira y se pone a un sesentón que tenía al lado-: Papá, pásame un peta.
-¿Ya te has largado los tuyos? -y así todo el rato.
Bueno, chicos, os dejo, que tengo que ponerme las bermudas, que a un concierto yo voy con mis pintas propias. Ya le he dicho a la Moni que se acuerde de traerme el libreto del CD de la Tyler, que ya sabéis cómo las gasto yo para lo de los autógrafos. Besos a todos.
Porque también se vienen la Moni y la Vic, y han dicho que tenemos que cenar antes del concierto, pero yo más bien lo que quiero es tomarme unas copillas, que ver un concierto algo borracho es lo mejor del mundo, lo vengo diciendo.
Y el 18 de julio, con la fresca, me vienen los Jethro Tull a La Riviera, aquí sí que me muero, porque la Tyler me hace gracia y me resbala, pero los Tull son, junto con Marillion, mi gran pasión musical. El Ian Anderson debe tener ya como ochenta y nueve años, pero aún se toca la travesera con una pierna en alto y con mallas, ahora ya con un pañuelo en la cabeza, para que no se le aprecie la calva.
Hijos míos, tenéis que descubrir a los Tull. Y que sepáis que el Anderson tenía su sex appeal en los 70, siempre iba con mallas y marcaba piernas de futbolista, el paquete no se lo he visto, que gastaba camisas isabelinas con cinturón. También molaba de cara, ponía siempre ojos de loco, pero era guapo el cabrón.
Así que saldrán mis Tull como si hubieran chapao el geriátrico, y empezarán con su:
-My sperm is in the gutter, my love is in the sink...
Y luego saldrá el conejo y luego la bailarina, y todos los hippies trasnochaos y yo compartiremos buena música y humo de marihuana.
-¿Me das un tirito? -le dije a un chaval que fumaba porro en mi anterior y hasta hoy único concierto de los Tull.
-No seas bobo, te doy uno entero.
-¿De verdad? -el buen rollito prima cuando se trata de los Tull.
-Claro que sí -se gira y se pone a un sesentón que tenía al lado-: Papá, pásame un peta.
-¿Ya te has largado los tuyos? -y así todo el rato.
Bueno, chicos, os dejo, que tengo que ponerme las bermudas, que a un concierto yo voy con mis pintas propias. Ya le he dicho a la Moni que se acuerde de traerme el libreto del CD de la Tyler, que ya sabéis cómo las gasto yo para lo de los autógrafos. Besos a todos.
Comentario:
Bueno, eso también pasa en uno de Manu Chao...
Los Tull me recuerdan tanto a mi ex que me hasen degomitar, bueno no tanto, la verdad es que son muy buenos. 89 años? y los que anduvo a gatas, estaba güeno, totalmente de acuerdo, para que nos vamos a engañar.. ay ese a passion play... ese living in the past... en fins, eres como el destino cruel que me recuerda lo requeteviejísima que soy.
Los Tull me recuerdan tanto a mi ex que me hasen degomitar, bueno no tanto, la verdad es que son muy buenos. 89 años? y los que anduvo a gatas, estaba güeno, totalmente de acuerdo, para que nos vamos a engañar.. ay ese a passion play... ese living in the past... en fins, eres como el destino cruel que me recuerda lo requeteviejísima que soy.





