La Chusa
Hacía tiempo que no hablaba con la Chusa. La Chusa es una ex-compi de curro. Muchas juergas y muchas risas nos corrimos juntos, pero le entró la morriña y regresó a Murcia. Ella no es de esos murcianos que te dice:
-¿Vahpahpah?
-¿Lo qué? -repites, incrédulo.
-Que hi vahpahpah.
Por el contexto, acabas entendiendo. Que si vas para el pub, están preguntando. Pues no, ella no es de ellos. Pero se volvió. Quiso estudiar veterinaria, es que le daba mucha pena que cortaran el pico a los pollos de McDonalds antes de pasarlos por la picadora. Yo qué sé, los que somos de pueblo nos fijamos menos en esas cosas. En los pueblos es costumbre dar patadas a los perros si se plantan en la puerta de tu casa. Tenemos otro tipo de relación con los animales. Somos, cómo diría yo, menos ecologistas: el campo y los animales no es algo que haya que cuidar, es, simplemente, falta de higiene.
Pues me cuenta la Chusa que tiene un curro nuevo, porque, evidentemente, a su edad, que es la mía, lo de ponerse a estudiar una carrera superior no pasa de paja mental.
-¿Y de qué es? -inquiero.
-En el tanantorio.
-¿Con los muertos? -me quedé seco.
-Sí, los arreglamos y tal. De momento, yo no he tenido ningún numerito. A la chica que curra conmigo le tocó una a la que había matado el marido.
Y tragas saliva. Porque no te imaginas a la Chusa maquillando a un muerto o poniéndole el traje. Yo que sé. Tampoco pregunté más.
-¿Y qué tal de ligues? -cambié de tercio.
-Bueno.
-¿Bueno?
-Digamos que la gente que frecuento últimamente no es demasiado... activa.
Tardé un rato en pillarlo. El humor negro siempre me coge de improviso.
Por cierto, hijos míos, no os conté que este pasado uno de julio fue mi cumpleaños. Ya tengo treinta y dos años, y qué queréis que os diga, pero, así dicho, a mí me suena mejor treinta y dos que, por ejemplo, veintinueve. Es como con el tema de los precios psicológicos. Lo celebré llevándome al Zoo a cenar, a un sitio de comida de esta creativa. Pensé en llevármelo a un vasco, directamente, donde te ponen un entrecot que se tiene de canto, porque el Zoo es más bien de los de llenar el buche. Pero bueno, era mi cumple así que me tiré al lado fino, que es algo que, los de pueblo, por mucho que el campo y los animales nos parezcan sólo falta de higiene, sabemos hacer muy bien.
Besos para todos.
-¿Vahpahpah?
-¿Lo qué? -repites, incrédulo.
-Que hi vahpahpah.
Por el contexto, acabas entendiendo. Que si vas para el pub, están preguntando. Pues no, ella no es de ellos. Pero se volvió. Quiso estudiar veterinaria, es que le daba mucha pena que cortaran el pico a los pollos de McDonalds antes de pasarlos por la picadora. Yo qué sé, los que somos de pueblo nos fijamos menos en esas cosas. En los pueblos es costumbre dar patadas a los perros si se plantan en la puerta de tu casa. Tenemos otro tipo de relación con los animales. Somos, cómo diría yo, menos ecologistas: el campo y los animales no es algo que haya que cuidar, es, simplemente, falta de higiene.
Pues me cuenta la Chusa que tiene un curro nuevo, porque, evidentemente, a su edad, que es la mía, lo de ponerse a estudiar una carrera superior no pasa de paja mental.
-¿Y de qué es? -inquiero.
-En el tanantorio.
-¿Con los muertos? -me quedé seco.
-Sí, los arreglamos y tal. De momento, yo no he tenido ningún numerito. A la chica que curra conmigo le tocó una a la que había matado el marido.
Y tragas saliva. Porque no te imaginas a la Chusa maquillando a un muerto o poniéndole el traje. Yo que sé. Tampoco pregunté más.
-¿Y qué tal de ligues? -cambié de tercio.
-Bueno.
-¿Bueno?
-Digamos que la gente que frecuento últimamente no es demasiado... activa.
Tardé un rato en pillarlo. El humor negro siempre me coge de improviso.
Por cierto, hijos míos, no os conté que este pasado uno de julio fue mi cumpleaños. Ya tengo treinta y dos años, y qué queréis que os diga, pero, así dicho, a mí me suena mejor treinta y dos que, por ejemplo, veintinueve. Es como con el tema de los precios psicológicos. Lo celebré llevándome al Zoo a cenar, a un sitio de comida de esta creativa. Pensé en llevármelo a un vasco, directamente, donde te ponen un entrecot que se tiene de canto, porque el Zoo es más bien de los de llenar el buche. Pero bueno, era mi cumple así que me tiré al lado fino, que es algo que, los de pueblo, por mucho que el campo y los animales nos parezcan sólo falta de higiene, sabemos hacer muy bien.
Besos para todos.
Comentario:
Comentario:
Cariño, me has emocionado con el post anterior (sniff, sniff). Gracias a ti por estar ahí de vez en cuando, Julio. Y, voy a confesarlo en público aunque me dé vergüenza: sabía que era tu cumple (y por consiguiente el de tu hermana melliza), me lo dijo la Nuvilla, pero no quise enviarte un mensaje ni nada de nada. Pensaba esperar al día siguiente -por eso de la originalidad de los cojones, hablando mal y pronto- y después se me olvidó. I'm sorry,so sorry. Así que felicidades con retraso (y también para Nuri, claro).
Oyesss, ¿conozco yo a la Chusa? Es que necesito hacer unas fotos a un coche fúnebre. Ja, ja, ja, que no es coña. Qué cosas, ¿eh?
Besucos. M.
Oyesss, ¿conozco yo a la Chusa? Es que necesito hacer unas fotos a un coche fúnebre. Ja, ja, ja, que no es coña. Qué cosas, ¿eh?
Besucos. M.
Comentario:
Felicidades Juli, una cosina: ¿en ese sitio de comida creativa que coño hay? a ver si voy





