En este país, y en todo el mundo las cosas siempre acaban de la misma manera: con una fiesta! y nosotros no podíamos ser menos. Como ya os dije, estoy en 2º de Bachillerato, así que a partir del año que viene ya podré especializarme. Realmente el curso no acaba hasta este martes, pero el viernes tuvimos la cena de fin de curso.
Era muy gracioso ver a las personas de todos los días bien arregladitos, realmente no sé como ninguna de nosotras se mató con esos tacones. Contrasta mucho con mi imagen de ahora: en pijama (sí a estas horas de la tarde...) y con mi perrita durmiendo sobre mi. Lo cierto es que me lo pasé mucho mejor de lo que creía, mis amigas siguieron una táctica para que me acercara a la chica de la que os hablé hace varios meses y con la cual hablé hace poco... (pero esa es historia para otro día) y bueno algo va saliendo poco a poco... deseadme suerte!!
Sin embargo, ahora es momento de pensar en el curso que viene. Dentro de poco tengo que rellenar mi matrícula, entre otras cosas voy a convertirme en intérprete de signos; pero estamos todas un poco tristes porque el próximo año será muy diferente. Mis dos mejores amigas (de las que hablé en el anterior post) se van las dos a estudiar a Madrid, será muy duro y las echaré mucho de menos. Y yo empezaré un nuevo curso sin conocer a nadie, acostumbrada a la misma gente durante varios años seguidos.
No os voy a mentir, siempre he dicho que me gustan los cambios, de hecho los adoro! pero hay algunos tan drásticos que me asustan. Y éste es uno de ellos. Pero supongo que es uno de esos cambios en la vida que te hacen crecer como persona y yo estoy dispuesta a crecer todo lo posible.
No tiene mucho sentido el post de hoy ni mucho hilo... pero es que estoy melancólica, comprendanme, aún me estoy haciendo a la idea.
No os permitáis a vosotros mismos perder lo que quereis ¿de acuerdo? Besos a todos
Mata ne!!!
Por cierto el viernes pasado tuve también la cena de fin de curso.





