logotipo

img_google
Hiroshima en tus entrañas...
Instintos, deseo, sexo, placer, locura..., la tentación...
Sindicación
 
Condena.
No te he visto hoy, Marthita, más allá de en mi cabeza.
Día libre en el trabajo, condena para mi imaginación, que sólo se ocupa de ti.

Podría aprovechar y hacer cosas, cosas. Podría. Pero es que sólo quiero hacer una. Verte. Tocarte. Besarte. Y tantas cosas terminadas con arte. Y empezadas.

Así que en mi día de descanso reproduzco mis jornadas laborales. Esas en las que verte me revienta la concentración. Y el pantalón, aunque rime y quede mal. Jornadas laborales en las que nadie más te ve, ni me ve, ni nos ve, furtivos del sexo, qué divertido.



Por eso, en mi día de asueto me aburro. Porque el asueto que me apetece practicar necesita de tu día libre. De una semana de vacaciones. Te haría tantas cosas, Marthita,…. tus mejores vacaciones, entre tus sábanas.

Ya te lo dije, sí, estoy chulo. Y me gusta.

 
Comentario:
Quiero seguir leyendo.
No