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Historia de Borrachos 2
Continuación de una Historia perdida...
Acerca de
Esta es la continuación de la Historia iniciada en "blogs.ya.com/historiadeborrachos", para aquellos que deseen saber como comenzó todo, por favor dirigirse a esa dirección...
Sindicación
 
Fuga interrumpida
La mujer se sentó en la cama y subió el volúmen del televisor mientras hacía callar a su marido que en ese momento reclamaba contra la programación. Un calor subió por su rostro acompañando la ira que sintió al ver al Jota reír a toda pantalla, dentro de su propio dormitorio, en su propia cara. --¡El desgraciado que se robó nuestra hija!--, gritó ella mientras saltaba de la cama, presa de sus emociones. --Se la llevó al sur, el muy infeliz--, agregó el hombre incorporándose para ver mejor, --¡Hay que llamar a la policía, este tipo se la raptó y ya debe haberse violado a mi pobre chiquilla!--, sollozaba la mujer con impotencia correteando alrededor, agarrándose la cabeza. --Cómo se ve que la policía no ha hecho nada por encontrarla, ¡te dije que no la buscarían!, ¡Viejo vístete, tenemos que ir inmediatamente a la policía, el inspector ese me va a escuchar!--.

--¡Lo teníamos ubicado hace días, pero estabamos investigando una posible conexión con el narcotraficante dueño del cabaret incendiado--. Dijo el inspector de policía, una vez que se dispuso a atenderlos. --Pero oiga, mi hija está secuestrada y ustedes no hacen nada por recuperarla mientras su raptor sale por televisión riendo feliz--. Dijo la mujer mientras su mentón temblaba. --Usted tiene que entender que cortar las redes de distribución de la droga en nuestro país, es más importante que una romántica historia de amor--. dijo serio el policía. --¡Historia de amor!, ¡él la raptó y probablemente ya la haya violado! y será toda su culpa si ese criminal le hace algo más a mi niña--, dijo la mujer al borde de un ataque de histeria. --No se preocupe señora, un equipo en Concepción se prepara para su arresto, pronto tendrá noticias de su hija; por ahora váyase a casa y descanse--.

El inspector miró salir a la pareja mientras levantaba el teléfono para llamar a su colega en el sur y dar curso al arresto del Jota. Aunque su culpabilidad debería ser determinada por la justicia, él tenía la convicción de que el Jota no era culpable de los cargos con que la madre de la chica lo acusaba. Pero su opinión no era importante frente a los hechos y a las pruebas.

El Jota se sentó a la mesa justo frente a Laurie, acostumbraban cenar juntos sin importar la hora. Aprovechaban de conversar y reir recordando los sucesos del día mientras cenaban; se alimentaban del amor que manaba natural de ambos y la felicidad los embriagaba al punto de comer tomados de la mano. De pronto el Jota levantó la copa para hacer un brindis y las palabras quedaron congeladas en su boca cuando la puerta se abrió violentamente llenando la estancia de gritos y luces ...

 
Venganza Mediática
El Jota entró en una discreta cabina telefónica al final de la calle de luces tenues a unas cuadras del cabaret. Con un pañuelo envolvió el micrófono del teléfono para disimular su voz y luego de marcar esperó con nerviosismo que contestaran su llamada. La voz femenina del otro lado le saludó sin emoción. --¿Con quién desea hablar?--, --Tengo una noticia que les puede interesar--, dijo en tono conspirativo. --Le comunico con prensa--, dijo la mujer mecanicamente, después de unos instantes, una voz ahora masculina, le saludó cauteloso, --hola, soy Demian, el periodista de turno, ¿en qué le puedo ayudar?--, --Están planeando un incendio en el Caballo Rojo, creo que es para cubrir un crimen--, dijo colgando el auricular dejando en el aire una cortina de misterio. El periodista intuyó una buena noticia detrás de las palabras que todavía resonaban en sus oídos y sin esperar se puso en marcha.

El Jota se dirigió decidido al Cabaret con la intención de dar el siguiente paso de su plan, llegó al lugar justo cuando los mafiosos se subían al auto dejando el lugar cerrado. El Jota sacó dos botellas de sendos cócteles Molotov que traía preparadas en una mochila, encendió una mecha y arrojó la primera que entró de lleno por una ventana abierta del segundo piso, la segunda siguió a la primera avivando el fuego que ya teñía el aire del callejón. El Jota se alejó sigiloso del lugar observando desde unas cuadras como las lenguas de fuego crecían tratando de alcanzar el cielo. El ulular de las sirenas se oyó tan pronto como el fuego se inició, los bomberos desplegaron sus mangueras y mecanismos para atacar el fuego y pronto todo el lugar brillaba bajo el agua, iluminado por las danzarinas llamas crepitantes.

El espectáculo duró menos de una hora en la que los hombres de fuego apagaron la gran hoguera que según el Jota, purificaba la maldad que manaba de aquel lugar. Detrás de los bomberos entraron los camarógrafos que alertados por el periodista, buscaban cualquier indicio de que el incendio ocultara un crimen. Entre los escombros encontraron una maleta metálica llena de bolsas con la droga. Las cámaras hicieron sendos primeros planos de su contenido que más tarde emitieron tres canales de television completando la noticia con el arresto de gordo de bigotes y sus guardaespaldas. Entre los curiosos, el Jota simulaba asombro y sintió una alegría infantil cuando el periodista le preguntaba su opinión mientras la cámara captaba de lleno su alegre rostro. También sonrió cuando abrazados en la cama, él y Laurie veían en la repetición de las noticias el rostro divertido del Jota cerrando la nota. Laurie puso su rostro sereno sobre el pecho del hombre sin sospechar la intervención de su hombre en los hechos. Él nunca pensó que su imagen recorrería las olvidadas distancias y sería visto por su pasado, entre ellos los padres de Laurie.

Esa noche hicieron el amor freneticamente, como la primera vez, llenos de amor y deseo, ciegos guiados por la pasión sin sospechar que esa también sería la última vez...