El urinario
Mi vida es una mierda. Estoy deprimido. Me paso dias encerrado, sin apenas ver la luz del día, ahogándome por la presión de unos calzoncillos apretados, sin relacionarme con nadie más que con mis vecinos los testículos cuya conversación es de lo más monótona y aburrida.
Ayer, por ejemplo, solo he salido dos veces y en ambas ocasiones mi única visión ha sido la del fondo de un retrete, sucio y maloliente. Además he de decir que tengo vértigo y que cuando me asoman sobre uno de esos retretes lo paso fatal por mucho que sepa que nunca voy a caerme. Es como si a un humano le asomaran a una ventana sujetándole por los pies enseñándole el tenebroso vació. Y luego me sacuden y siento ganas de vomitar y un terrible dolor de cabeza. Lo dicho, mi vida es una mierda.
Ayer, por ejemplo, solo he salido dos veces y en ambas ocasiones mi única visión ha sido la del fondo de un retrete, sucio y maloliente. Además he de decir que tengo vértigo y que cuando me asoman sobre uno de esos retretes lo paso fatal por mucho que sepa que nunca voy a caerme. Es como si a un humano le asomaran a una ventana sujetándole por los pies enseñándole el tenebroso vació. Y luego me sacuden y siento ganas de vomitar y un terrible dolor de cabeza. Lo dicho, mi vida es una mierda.
Madrugar
Me gusta madrugar. Siempre me ha gustado. Por las mañanas me encuentro radiante, lleno de fuerza, hiperactivo, me convierto en un verdadero atleta. Hay quien me ha comentado que, en ese momento, mi porte recuerda al de un levantador de pesas a punto de realizar su primer intento. Supongo que lo dicen por las pesas que tengo a mis pies ya que lo que a mí me gustaría es ser un buen nadador.
Sin embargo, mi felicidad no es completa. Al no tener piernas ni brazos que me permitan moverme por mí mismo dependo de mi dueño que, en ese momento de exaltación personal, suele estar siempre durmiendo sin enterarse de nada. Es frustrante. Es mi vida.
Un saludo.
Sin embargo, mi felicidad no es completa. Al no tener piernas ni brazos que me permitan moverme por mí mismo dependo de mi dueño que, en ese momento de exaltación personal, suele estar siempre durmiendo sin enterarse de nada. Es frustrante. Es mi vida.
Un saludo.
El beso
Lo sé. Soy un pene solitario con un blog solitario. Desconozco el número de visitas que ha tenido mi blog pero si he de fiarme de los comentarios recibidos no deben haber sido muchos. Ya sé que para un pene no es fácil abrirse camino en éste mundo. Tengo que tener paciencia.
De todos modos, uno de los comentarios que me han hecho no tiene desperdicio. Y no por lo que dice sino por el modo de despedirse. Por mí esta bien, pero ¿es correcto despedirse de un pene mandándole un beso? Dar un beso a un pene suele ser preludio de cosas mayores. Yo, por mí, encantado.
Un saludo.
De todos modos, uno de los comentarios que me han hecho no tiene desperdicio. Y no por lo que dice sino por el modo de despedirse. Por mí esta bien, pero ¿es correcto despedirse de un pene mandándole un beso? Dar un beso a un pene suele ser preludio de cosas mayores. Yo, por mí, encantado.
Un saludo.
El Debut
Para un pene es difícil escribir en un teclado. El irse desplazando por todo él es una tarea lenta y tediosa que además de complica cuando a la hora de pulsar una de las teclas resulta que pulsas cuatro a la vez. Así que, dado el tiempo que me lleva escribirlos, supongo que mis post serán breves. Hoy solo quería saludaros a todos y anunciaros mi entrada en el universo de los blogeros. Creo que puedo decir que soy el primer pene con blog propio.
Un saludo.
Un saludo.





