Blogs.ya.com Quitar publicidad
Historias de Natalie
...te esperaré despierta en esta oscuridad...
Acerca de
Soy como la noche... Te rodeo, te envuelvo, te ahogo, sin ofenderte, sin ni siquiera tocarte...
Sindicación
 
Un Año Después

- Ya ha pasado un año -tomo mi copa de vino y la apuro hasta el último sorbo.

- Sí, un año desde que tú me abandonaste -levanta la mirada del plato y sus labios se curvan, dibujando una sonrisa irónica.

Nos miramos fijamente durante unos segundos, sin pronunciar palabra, sabiendo perfectamente lo que piensa el otro. Él clava su pupila verde en la mía, silenciosa y oscura, mientras el camarero se acerca a nuestra mesa y nos sirve vino blanco. Siento la expresión inescrutable de sus ojos y él el calor de los míos.

Rememoro lo vivido aquella noche, hace un año. Me siento extraña, como si inexplicablemente aún tuviera mucho que decir, pero sin saber por dónde empezar y, una vez más, siento la necesidad de justificarme. Mi sonrisa, siempre eterna, desaparece. Él coge mi mano con ternura, mis sentimientos atropellan a mis palabras y me siento indefensa, vulnerable... más niña que nunca.

- ¿Sabes una cosa, princesa? Lo hubiésemos superado.

- ¿Por qué estás tan seguro?

- Porque ninguno de los dos volveremos a amar así.


Fue una decisión difícil, no fue compartida, eso es cierto, pero no la tomé a la ligera. Hubo gente de nuestro entorno que pensó que enloquecí, algunas féminas se alegraron y otros tantos caballeros mostraron interés por consolarme.

"¿Recuerdas la primera vez que nos vimos?"

¿Cómo olvidarlo? Una mirada serena y transparente que me cautivó... una sonrisa sincera y pícara que me sedujo. Fue un amor a primera vista, un flechazo inmediato. Un amor desbordante y una pasión intensa que derivaron con los años en posesión y obsesión crecientes, a medida que yo maduraba y me hacía más independiente, ambiciosa e interesante a los ojos de los hombres. Ahora, con la perspectiva que da el tiempo, sé que la posesión siempre estuvo ahí, de manera muy sutil al principio... sin miramientos durante los últimos meses.

Sin embargo, siempre hay circunstancias que no se pueden controlar y que actúan como factores desencadenantes...

Él no sabe que guardo en lo más profundo de mi alma un secreto insondable. A veces imagino que estamos bajo la lluvia y le confieso mis pecados. Uno por uno los voy descubriendo, pronunciando lentamente cada palabra, arrepintiéndome, tal vez, de lo que hice. Las gotas de agua caen sobre mi frente, están limpiando mi rostro, mis labios, mi cuerpo... mi conciencia...

"Desearía que no fueras tan dulce, tan adorable... tan provocativa..."


Sonrío. Mi invitación para cenar juntos no ha sido algo casual. Una imagen muy explícita de ambos practicando sexo lleva varios días calentándome y no acostumbro a reprimir mis deseos. Sí, suelo conseguir siempre lo que quiero. En estas circunstancias no sé si es lo correcto, pero no me importa.

Nada ha cambiado, siento el poder que ejerce mi feminidad sobre él, sus ojos verdes se clavan en mí constantemente y percibo cómo recorren mi cuerpo, insinuante bajo un vestido que ahora me ahoga. Queremos devorarnos, queremos que el mundo se detenga, certeros de que seguimos sintiendo algo parecido al amor. Él me penetrará... despacio, con un leve movimiento que se hará cada vez más intenso... nadie como él conoce mi cuerpo... nos reiremos, no dejaremos de mirarnos y acariciarnos, nos besaremos mil veces y estallaremos de placer al unísono... extasiada, exhausta, sin poder respirar, nos quedaremos en silencio, él clavado en mí y yo atada a él... me sentiré suya y de nadie más.

- ¿Sabes en qué estoy pensando? En lo que voy a disfrutar observando en el espejo de tu habitación cómo me llenas desde atrás... mis nalgas bronceadas chocando contra tu vientre con un sonido delicioso...

- Natalie...

- Venga, tonto, sé que te encanta y que te mueres de ganas... igual que yo.


Despedirse a la mañana siguiente fue difícil para los dos.

 
Comentario:
A mi me cuesta ver a mis ex; o ya he perdido todo el interés o sigo teniendo algo y ni lo uno ni lo otro me aporta nada.....
 
Comentario:
Ains...

Cuídate
 
Comentario:
Natalie, me gusta tu blog.
Tengo que confesar que yo a veces siento el deseo irrefrenable de prácticar sexo con mi ex... Y si soy sincera..., nunca tengo remordimientos!!!

Besos
 
Comentario:
Recordar viejos tiempos tb hacen despertar viejos temores y miedos ocultos. Aun asi parece q no fue mal del todo!!
Besos
 
Comentario:
Uyyy lo que me ha hecho, me ha sacado la lenguita!!! Pues :P :P y ;P

Bisuises de esos, muchos y bien repartiditos.

 
Comentario:
Jorge, Jorge, Jorge...

:p

Bisous
 
Comentario:
Cual es ese secreto?
No eres rubia natural?...
No me importa.
Y fumas, ¡fumas muchísimo!.
Me es igual.
Tienes un horrible pasado. Desde hace tres años estas viviendo con un saxofonista.
Te lo perdono.
Nunca podras tener hijos.
Los adoptaremos.
Eres un hombre!
Nadie es perfecto.
(Gracias Sr. Wilder)

:P
 
Comentario:
¿Recuerdas la primera vez que nos vimos?
Si, y ahhh se siente, no hay una segunda oportunidad de crear una primera impresión.

:P

 
Comentario:
Sueles conseguir siempre lo que quieres? No te montes peliculitas, que no habtira sexo entre nosotros, que luego teuacostumbras a lo bueno y mi espalda me mata con tanta posturita.

:P

 
Comentario:
Ainssss, ese culito bronceado...

:P

 
Comentario:
Hay gente tan importante en la vida que cuesta dejarla ir del todo :)

Besos
 
Comentario:
Yo me veo con J de vez en cuando, te entiendo, a veces sentimos la necesidad de estar con ellos, después la vida sigue...
Un besito
 
Comentario:
que bien esta eso de recordar viejos tiempos, yo lo acabo de hacer y es algo muy agradable, aunque al final a mi no me fuera tan bien

bisous
 
Comentario:
genial.....tengo un secreto muy parecido al tuyo. digamos que el mismo y me encantaría poder hacerlo realidad como tú. mientras tanto, disfruto leyendote.si algún dia se hace realidad, vendré a contartelo.
besos
 
Comentario:
cuanto daño pueden hacer los secretos... yo prefiero no tenerlos
Un beso
No