PERSIGUIENDO LA PERVERSIÓN
¡Hola! ¿Cómo va el caluroso verano al otro lado de la pantalla? Hoy mis saludos, y agradecimientos por sus comentarios, son para lainma y Misery.
Normalmente en los cines cuando llega el verano todos nos vamos por vacaciones, así que es la hora de los contratos temporales. Empiezas con las entrevistas para buscar a la persona más idónea, y de vez en cuando aciertas. Normalmente quien hace las suplencias de verano son personas con muy pocas ganas de trabajar y que pronto se acomodan, ya que el trabajo suele bajar y la actividad es muy poca. Y de una de estas personas quiero hablaros, pero más concretamente de su experiencia del primer día de trabajo.
Corría una calurosa noche de finales de julio, todos estábamos en nuestros puestos, esperando a que fuera la hora de abrir las puertas para dejar pasar la cola de la última sesión. ¿Todo OK? Pues venga, que van a pasar... Todos bien cuadrados, con la pajarita o corbata bien puesta... y empiezan a entrar. De repente entra una Sra. de gran volumen; 2 metros de alto por 2 metros de ancho. Me entrega la entrada con ímpetu y se marcha a la sala. Todo discurre con normalidad. Ya están todos dentro y es hora de bajar al despacho para cuadrar y cerrar el día. Dejo a un par de acomodadores en la entrada, para que de vez en cuando vayan a controlar las salas. 20 minutos después subo. El chico nuevo está dando una ronda para comprobar que todo está tranquilo, antes de irse a cambiar al vestuario. De repente el ascensor del final del pasillo se abre y sale la Gran Sra. que había entrado antes. Se dirige hacia mi. Creo que la corbata tiene una especie de imán para atraer a la gente. Se coloca delante de mi, arrinconándome contra la barra del bar. ¿Qué pasa con mi espacio vital? ¡Me siento acosado! Inclina la cabeza hacia mi y me dice con una voz chillona:
- Hay un Sr. que me está acosando todo el rato. ¡Me sigue, me sigue!
La miro preocupado. Le comento que no se preocupe, que me diga donde puedo encontrar a la persona que la acosa, para que yo pueda controlarla y decirle algo en caso de que la moleste.
- No sé donde está ahora. Ha entrado en la sala en un par de ocasiones y se ha acercado a mi. No sé que quiere de mi, pero se ha quedado mirándome - me comenta cada vez más histérica.
- No sé preocupe, que ahora solucionamos el problema.
Le indico a mi compañero que se quede vigilando la puerta, que yo acompañaré a la Sra. para ver que sucede. ¡Corbatas al rescate! Pero de pronto...
- ¡Es él, es él! ¡Ya está aquí otra vez!
Miro hacia el ascensor de donde está saliendo una persona. ¡Es mi compañero! ¡El chico que ha entrado hoy a trabajar! Miro a la Sra., a mi compañero, a la Sra.... ¡Mis neuronas van a explotar! ¿Mi compañero es el acosador? Ella continúa señalándole con el dedo. Él mira hacia atrás para ver que pasa, pero finalmente se da cuenta que le señalan a él.
- ¿Qué sucede?
- ¿Por qué me sigues? ¿Qué quieres?
El pobre chico alucina. Le intento hacer entender que ese chico entra en las salas porque es el acomodador y controla que todo esté correcto en el interior. Me acusa de no trabajar allí y de estar en complot con él. Nos amenaza con llamar a la policia. Intentamos calmarla, pero se marcha de regreso a la sala gritando por todo el pasillo: ¡me siguen, me acosan, voy a llamar a la policia! El pobre "novato" me pregunta si eso sucede todos los días, porque el no quiere volver a trabajar al día siguiente. Finalmente le puedo convencer que eso son casos aislados (¡inocente!). Unos minutos más tarde, finalizada la película, la Sra. abandona el recinto gritándonos que la acosamos, que queremos algo de ella. El resto del público nos mira. ¿Qué pensarán? Nosotros sólo pensamos en que los minutos pasen pronto y nos podamos marchar. Bye, bye... mañana será otro día...
PRÓXIMAMENTE: LA PASIÓN DE CRISTO. Una historia de sangre.
* PERSIGUIENDO LA PERVERSIÓN
TITULO ORIGINAL Preaching to the Perverted
AÑO 1998
DURACIÓN 100 min.
PAÍS
DIRECTOR Stuart Urban
GUIÓN Stuart Urban
MUSICA
FOTOGRAFÍA Sam McCury
REPARTO Guinevere Turner, Christien Anholt, Tom Bell, Julie Graham, Charlotte Weston, Georgina Hale, Julian Wadham, Ricky Tomlinson, Sue Johnston, Roger Lloyd-Pack
PRODUCTORA
GÉNERO Y CRÍTICA Comedia. Erótica / SINOPSIS: Un joven enviado a los clubs fetichistas y sadomasoquistas del Reino Unido -para recoger pruebas contra ellos- se enamora de la reina del sexo. Ahí empieza su conflicto moral.
Normalmente en los cines cuando llega el verano todos nos vamos por vacaciones, así que es la hora de los contratos temporales. Empiezas con las entrevistas para buscar a la persona más idónea, y de vez en cuando aciertas. Normalmente quien hace las suplencias de verano son personas con muy pocas ganas de trabajar y que pronto se acomodan, ya que el trabajo suele bajar y la actividad es muy poca. Y de una de estas personas quiero hablaros, pero más concretamente de su experiencia del primer día de trabajo.
Corría una calurosa noche de finales de julio, todos estábamos en nuestros puestos, esperando a que fuera la hora de abrir las puertas para dejar pasar la cola de la última sesión. ¿Todo OK? Pues venga, que van a pasar... Todos bien cuadrados, con la pajarita o corbata bien puesta... y empiezan a entrar. De repente entra una Sra. de gran volumen; 2 metros de alto por 2 metros de ancho. Me entrega la entrada con ímpetu y se marcha a la sala. Todo discurre con normalidad. Ya están todos dentro y es hora de bajar al despacho para cuadrar y cerrar el día. Dejo a un par de acomodadores en la entrada, para que de vez en cuando vayan a controlar las salas. 20 minutos después subo. El chico nuevo está dando una ronda para comprobar que todo está tranquilo, antes de irse a cambiar al vestuario. De repente el ascensor del final del pasillo se abre y sale la Gran Sra. que había entrado antes. Se dirige hacia mi. Creo que la corbata tiene una especie de imán para atraer a la gente. Se coloca delante de mi, arrinconándome contra la barra del bar. ¿Qué pasa con mi espacio vital? ¡Me siento acosado! Inclina la cabeza hacia mi y me dice con una voz chillona:
- Hay un Sr. que me está acosando todo el rato. ¡Me sigue, me sigue!
La miro preocupado. Le comento que no se preocupe, que me diga donde puedo encontrar a la persona que la acosa, para que yo pueda controlarla y decirle algo en caso de que la moleste.
- No sé donde está ahora. Ha entrado en la sala en un par de ocasiones y se ha acercado a mi. No sé que quiere de mi, pero se ha quedado mirándome - me comenta cada vez más histérica.
- No sé preocupe, que ahora solucionamos el problema.
Le indico a mi compañero que se quede vigilando la puerta, que yo acompañaré a la Sra. para ver que sucede. ¡Corbatas al rescate! Pero de pronto...
- ¡Es él, es él! ¡Ya está aquí otra vez!
Miro hacia el ascensor de donde está saliendo una persona. ¡Es mi compañero! ¡El chico que ha entrado hoy a trabajar! Miro a la Sra., a mi compañero, a la Sra.... ¡Mis neuronas van a explotar! ¿Mi compañero es el acosador? Ella continúa señalándole con el dedo. Él mira hacia atrás para ver que pasa, pero finalmente se da cuenta que le señalan a él.
- ¿Qué sucede?
- ¿Por qué me sigues? ¿Qué quieres?
El pobre chico alucina. Le intento hacer entender que ese chico entra en las salas porque es el acomodador y controla que todo esté correcto en el interior. Me acusa de no trabajar allí y de estar en complot con él. Nos amenaza con llamar a la policia. Intentamos calmarla, pero se marcha de regreso a la sala gritando por todo el pasillo: ¡me siguen, me acosan, voy a llamar a la policia! El pobre "novato" me pregunta si eso sucede todos los días, porque el no quiere volver a trabajar al día siguiente. Finalmente le puedo convencer que eso son casos aislados (¡inocente!). Unos minutos más tarde, finalizada la película, la Sra. abandona el recinto gritándonos que la acosamos, que queremos algo de ella. El resto del público nos mira. ¿Qué pensarán? Nosotros sólo pensamos en que los minutos pasen pronto y nos podamos marchar. Bye, bye... mañana será otro día...
PRÓXIMAMENTE: LA PASIÓN DE CRISTO. Una historia de sangre.
* PERSIGUIENDO LA PERVERSIÓN
TITULO ORIGINAL Preaching to the Perverted
AÑO 1998
DURACIÓN 100 min.
PAÍS
DIRECTOR Stuart Urban
GUIÓN Stuart Urban
MUSICA
FOTOGRAFÍA Sam McCury
REPARTO Guinevere Turner, Christien Anholt, Tom Bell, Julie Graham, Charlotte Weston, Georgina Hale, Julian Wadham, Ricky Tomlinson, Sue Johnston, Roger Lloyd-Pack
PRODUCTORA
GÉNERO Y CRÍTICA Comedia. Erótica / SINOPSIS: Un joven enviado a los clubs fetichistas y sadomasoquistas del Reino Unido -para recoger pruebas contra ellos- se enamora de la reina del sexo. Ahí empieza su conflicto moral.
FAMA
Hoy mis saludos son para Cyberiana!
¿Qué tal va todo personas "desconocidas"? Yo estoy totalmente asado, no soporto tanta calor... Me paso el día chorreando por todos mis poros, y cada dos por tres a la ducha de cabeza. Y pensar que estoy planeando irme de vacaciones al desierto del Sahara!!
Pero empecemos la pequeña historia de hoy. Hablaremos de famosos, ahora que parece estar tan de moda los programas del corazón. Pues sí, los famosos también van al cine. Aunque no lo parezcan en muchas ocasiones, ellos también son personas y tienen inquietudes por el arte del cine. He visto unos cuantos famosos, pero hoy hablaré de uno de ellos, pues ya tendremos tiempo de hablar del resto. ¿Y de quién hablaré? Pues veréis, hablaré de un triunfito o proyecto de triunfito, pues creo que ha desaparecido prácticamente del mapa de la actualidad. Sé llama Toni Santos. En primer lugar, para quien no sepa que es un triunfito, deciros que son aquellas personas que participaban en el concurso Operación Triunfo. Aquella academia musical llena de gorgoritos, gallos y algún que otro cantante. El Sr. Toni Santos creo que participó en la segunda edición. Digo creo, porque no soy un gran seguidor de estos concursos, pero los llegas a conocer cuando todo el mundo que te rodea te habla de ellos como si fueran familiares, amigos de toda la vida.... El susodicho Sr. llegó al cine, para ver una película de la que no recuerdo el título. Alguna compañera estaba totalmente excitada. Llegó con otro chico (las malas lenguas decían que era su pareja, cosa donde yo no me meto porque no me importa lo más mínimo); y otra chica. Entraron al local, sin decir ni tan siquira buenas noches. Me pusieron las entradas en todos los morros, mirando hacia otro lado, esperando tal vez que me tirara a sus brazos y le gritara: Toni.... aaahhhhhhhh............ es Toni. Si entró triunfando (cosa que no hizo en OT), su siguiente pregunta le subió al Olimpo: - oye.... el lavabo... Ni un buenas noches, ni un por favor, ni un perdona... Haciendo gala de toda su mala educación se dió la vuelta después de ser informado y ni tan siquira agradeció la respuesta. No es que estén obligados a ser educados, y menos un famoso (¡líbreme Dios!), pero que mínimo que un poquito de vergüenza. ¡Pues ni pizca! Y para allá que se van, hacia la sala. ¡Qué disfruten la película Sres.!
1h 45m más tarde acaba la película. El resto de salas ya han salido y mis compañeros están a punto de apagar las luces, pero parece ser que hay unos remolones que todavía no han dejado la sala. Escucho risas por las escaleras y al final del pasillo veo el flash de una cámara de fotos. ¡Oh! ¡Es Toni Santos! ¿Estarán haciendo las fotografías para su próximo book? Espero un tiempo prudente tiempo de 2 minutos para que dejen de hacer los bobos con la cámara, y me acerco a ellos para decirles que es hora de cerrar. Finalmente y viendo que no se dan por aludidos, decido llamar a mi compañero y pedirle que apague todas las luces. Lo siguiente que se oye es:
- ¡Eh, que estaba haciendo unas fotos!
- Perdonen, Sres., pero es hora de cerrar - repito nuevamente.
- ¿Cerrar? ¡Pero qué bordes!
Prefiero no responder, teniendo en cuenta que parece ser que han entendido la indirecta de las luces y se dirigen hacia la salida. Pero ¡sorpresa! Se paran en el vestíbulo exterior, delante de las fotos de las películas, y empiezan nuevamente con sus fotografías. En un acto de bordería total, cojo el mando y empiezo a bajar la persiana.
- ¡Bordes!
- Estos que no saben quien eres Toni - comenta su "amigo"
Calla, me repito una y otra vez. Pero ahora me doy cuenta que aquel día no actué correctamente. Quiero aprovechar mi blog para pedir disculpas por mi grosería y por no tratarlos como Reyes. ¡Ustedes perdone "SRES"! Cómo se me ocurre, después de 9'30 horas trabajando, tener ganas de marcharme a casa y no aguantar a los pesados de turno. ¡ANDA YA, que casi pierdo el Nit Bus!
PROXIMAMENTE: PERSIGUIENDO LA PERVERSIÓN. Pondré al descubierto la aterradora historia de una clienta que...
* FAMA
TITULO ORIGINAL Fame
AÑO 1980
DURACIÓN 130 min.
PAÍS
DIRECTOR Alan Parker
GUIÓN Christopher Gore
MUSICA Michael Gore
FOTOGRAFÍA Michael Seresin
REPARTO Irene Cara, Lee Curreri, Laura Dean, Antonia Franceschi, Paul McCrane, Barry Miller, Gene Anthony Ray, Maureen Teefy, Meg Tilly
PRODUCTORA MGM
GÉNERO Y CRÍTICA 1980: 2 Oscar: mejor canción, banda sonora original / Musical. Ballet. Drama / SINOPSIS: Un grupo de jóvenes músicos y bailarines se prepara en una academia de música y baile de Nueva York para poder triunfar el día de mañana en el mundo del espectáculo. Tuvo un gran éxito de taquilla, lo que dió origen a su prolongación en una aclamada serie de TV.
¿Qué tal va todo personas "desconocidas"? Yo estoy totalmente asado, no soporto tanta calor... Me paso el día chorreando por todos mis poros, y cada dos por tres a la ducha de cabeza. Y pensar que estoy planeando irme de vacaciones al desierto del Sahara!!
Pero empecemos la pequeña historia de hoy. Hablaremos de famosos, ahora que parece estar tan de moda los programas del corazón. Pues sí, los famosos también van al cine. Aunque no lo parezcan en muchas ocasiones, ellos también son personas y tienen inquietudes por el arte del cine. He visto unos cuantos famosos, pero hoy hablaré de uno de ellos, pues ya tendremos tiempo de hablar del resto. ¿Y de quién hablaré? Pues veréis, hablaré de un triunfito o proyecto de triunfito, pues creo que ha desaparecido prácticamente del mapa de la actualidad. Sé llama Toni Santos. En primer lugar, para quien no sepa que es un triunfito, deciros que son aquellas personas que participaban en el concurso Operación Triunfo. Aquella academia musical llena de gorgoritos, gallos y algún que otro cantante. El Sr. Toni Santos creo que participó en la segunda edición. Digo creo, porque no soy un gran seguidor de estos concursos, pero los llegas a conocer cuando todo el mundo que te rodea te habla de ellos como si fueran familiares, amigos de toda la vida.... El susodicho Sr. llegó al cine, para ver una película de la que no recuerdo el título. Alguna compañera estaba totalmente excitada. Llegó con otro chico (las malas lenguas decían que era su pareja, cosa donde yo no me meto porque no me importa lo más mínimo); y otra chica. Entraron al local, sin decir ni tan siquira buenas noches. Me pusieron las entradas en todos los morros, mirando hacia otro lado, esperando tal vez que me tirara a sus brazos y le gritara: Toni.... aaahhhhhhhh............ es Toni. Si entró triunfando (cosa que no hizo en OT), su siguiente pregunta le subió al Olimpo: - oye.... el lavabo... Ni un buenas noches, ni un por favor, ni un perdona... Haciendo gala de toda su mala educación se dió la vuelta después de ser informado y ni tan siquira agradeció la respuesta. No es que estén obligados a ser educados, y menos un famoso (¡líbreme Dios!), pero que mínimo que un poquito de vergüenza. ¡Pues ni pizca! Y para allá que se van, hacia la sala. ¡Qué disfruten la película Sres.!
1h 45m más tarde acaba la película. El resto de salas ya han salido y mis compañeros están a punto de apagar las luces, pero parece ser que hay unos remolones que todavía no han dejado la sala. Escucho risas por las escaleras y al final del pasillo veo el flash de una cámara de fotos. ¡Oh! ¡Es Toni Santos! ¿Estarán haciendo las fotografías para su próximo book? Espero un tiempo prudente tiempo de 2 minutos para que dejen de hacer los bobos con la cámara, y me acerco a ellos para decirles que es hora de cerrar. Finalmente y viendo que no se dan por aludidos, decido llamar a mi compañero y pedirle que apague todas las luces. Lo siguiente que se oye es:
- ¡Eh, que estaba haciendo unas fotos!
- Perdonen, Sres., pero es hora de cerrar - repito nuevamente.
- ¿Cerrar? ¡Pero qué bordes!
Prefiero no responder, teniendo en cuenta que parece ser que han entendido la indirecta de las luces y se dirigen hacia la salida. Pero ¡sorpresa! Se paran en el vestíbulo exterior, delante de las fotos de las películas, y empiezan nuevamente con sus fotografías. En un acto de bordería total, cojo el mando y empiezo a bajar la persiana.
- ¡Bordes!
- Estos que no saben quien eres Toni - comenta su "amigo"
Calla, me repito una y otra vez. Pero ahora me doy cuenta que aquel día no actué correctamente. Quiero aprovechar mi blog para pedir disculpas por mi grosería y por no tratarlos como Reyes. ¡Ustedes perdone "SRES"! Cómo se me ocurre, después de 9'30 horas trabajando, tener ganas de marcharme a casa y no aguantar a los pesados de turno. ¡ANDA YA, que casi pierdo el Nit Bus!
PROXIMAMENTE: PERSIGUIENDO LA PERVERSIÓN. Pondré al descubierto la aterradora historia de una clienta que...
* FAMA
TITULO ORIGINAL Fame
AÑO 1980
DURACIÓN 130 min.
PAÍS
DIRECTOR Alan Parker
GUIÓN Christopher Gore
MUSICA Michael Gore
FOTOGRAFÍA Michael Seresin
REPARTO Irene Cara, Lee Curreri, Laura Dean, Antonia Franceschi, Paul McCrane, Barry Miller, Gene Anthony Ray, Maureen Teefy, Meg Tilly
PRODUCTORA MGM
GÉNERO Y CRÍTICA 1980: 2 Oscar: mejor canción, banda sonora original / Musical. Ballet. Drama / SINOPSIS: Un grupo de jóvenes músicos y bailarines se prepara en una academia de música y baile de Nueva York para poder triunfar el día de mañana en el mundo del espectáculo. Tuvo un gran éxito de taquilla, lo que dió origen a su prolongación en una aclamada serie de TV.
BOMBÓN, EL PERRO
Antes de empezar, hoy quiero saludar a Patrick, Mena, Ladina y Swaggerboy. Gracias por estar al otro lado.
¿Y qué os puedo explicar hoy? Veréis, hoy hablaremos de perros. Para mi un perro no es sólo ese animal cuadrúpedo que hace guau - guau. También hay personas que son verdaderos perros: aquellos que son tan vagos que para mover un pie tienen que pedir permiso al otro, aquellos que se pasan el día maquinando para ver como pueden fastidiarte... Y no hablemos de algunos jefes, porque estos pueden ser unos perros muy rabiosos. Pero en fin, hoy sí me centraré en los amigos de Lassie, Rintintín, Milú...
Érase que era, un sábado por la tarde (las cosas siempre suelen pasar los fines de semana, que es cuando más personas van), yo en la puerta con mi corbata (he evolucionado y dejado la pajarita), y la gente entrando. Pasa un perro por delante de la puerta y mira hacia el interior. Yo lo miro. Es un dogo. ¿Sólo? ¿Y su dueño? Se dirige hacia la entrada y la puerta de cristales está abierta. ¡Horror! Ha llegado hasta el vestíbulo y se detiene a tres metros de mi. Me lo miro. Me mira. Abre la boca. ¡Joer, cuantos dientes tiene el mu perro! Me echo la mano a la cintura, para coger mi linterna e intentar deslumbrarlo con un golpe. Pero no llevo linterna, me la he dejado en el despacho. Cierra su boca. A lo lejos parece sonar la típica música de los duelos en las pelis del oeste. La gente de la cola me mira. Los compañeros me miran. El perro me mira. ¿Por qué me miran todos? Da un paso hacia mi. Saca su lengua. Sus ojos se tornan tiernos, tiernos... Plum! Se desploma prácticamente a mis pies. ¡Y el maldito sigue mirándome con esos ojillos de carnero degollado! Me acerco e intento hacer que se levante para que se marche (más bien parece que esté espantando gallinas: pitas, pitas...) , pero lo único que consigo es que se ponga en pie y pase al local. Se mete en el bar, recorre los pasillos... con un grácil trote patizambo de pato mareado, pues está algo rellenito. Se dirige hacia las salas y yo corro hacia los paneles de botones que cierran las puertas. ¡Se acerca a la sala 2! ¡ Las puertas no se cerrarán a tiempo! Grito a un compañero para que las cierre manualmente, pero no llegará a tiempo. Se pone valientemente delante de Chiquitín (así lo bauticé yo) y le pone un pie, a la altura de su boca, para detenerlo. ¡Valiente! Éste para mi que no ha visto la película de Tiburón. El perro se detiene, lo mira y se deja caer otra vez sobre el suelo, jadeando, y poniendo esa odiosa mirada zalamera. ¡Y ahora no hay manera de hacerlo levantar! Viene otro "compañero" y lo quiere sacar cogiéndolo entre los dos en brazos. No sé, no sé... pero hoy me duele la espalda, me molesta una dureza del pie y me pica el hombro izquierdo. Finalmente, como encargado que hoy soy del local, lo intentamos coger en brazos... pero nos mira como diciendo: ¡Ilusos! Se pone en pie y allí se queda, clavado. Lo empujamos, pero no se mueve ¿Y si le montamos, le ponemos una zanahoria delante y decimos: ¡Adelante Silver!? Pero no es una buena idea. Al final se pone en marcha, paseando por el local como si fuera un vulgar fantasma errante y se mete otra vez en el bar. Lágrimas y sudores tenemos que pasar para sacarlo de allí, el público casi que nos aplaude y nos tira unas monedillas por el espectáculo extra antes de la peli. Finalmente lo meto en un lavabo de minusválidos (rezando para que no venga ninguno ya que los otros no funcionan ), que tenemos allí cerca y cierro la puerta. ¿Mi temor? Que destroce el WC o se meta dentro de la taza y se quede atascado. Le damos un poco de agua, unas galletas integrales para que se entretenga y le dejamos un poco la puerta abierta. De vez en cuando nos acercamos para mirar que esté bien. Lo dejamos allí y llamamos a la perrera. Seguro que su dueño irá a reclamarlo. Dos horas y 8 galletas integrales después, llega una chica de la perrera. Abrimos el lavabo y: ¡ven aquí guapetón! Y Chiquitín, que ve lo guapilla que es la chica, se va detrás de ella moviendo el rabo. Que alegre y feliz que se marcha.... Adiós Chiquitín, no nos olvides. Nosotros todavía no lo hemos hecho.
PRÓXIMAMENTE: FAMA. El mundo de los famosos al descubierto. Porque ellos también van al cine.
* BOMBÓN, EL PERRO.
TITULO ORIGINAL Bombón, el perro
AÑO 2004
DURACIÓN 95 min.
PAÍS
DIRECTOR Carlos Sorín
GUIÓN Carlos Sorín, Salvador Roselli, Santiago Calori
MUSICA Nicolás Sorín
FOTOGRAFÍA Hugo Colace
REPARTO Juan Villegas, Walter Donado
PRODUCTORA Coproducción Argentina-España; OK Films, S.A. / Guacamole Films / Wanda Visión, S.A.
GÉNERO Y CRÍTICA 2004: San Sebastián: Premio Especial de la Crítica / Drama / SINOPSIS: Coco ha trabajado toda su vida en una estación de servicio que ahora se va a cerrar, dejándole a él y a toda la plantilla sin trabajo. Desocupado y sin muchas expectativas, acaba quedándose con un fabuloso perro dogo, que se va a convertir no sólo en su amigo, sino en la esperanza de una vida mejor. (FILMAFFINITY)
¿Y qué os puedo explicar hoy? Veréis, hoy hablaremos de perros. Para mi un perro no es sólo ese animal cuadrúpedo que hace guau - guau. También hay personas que son verdaderos perros: aquellos que son tan vagos que para mover un pie tienen que pedir permiso al otro, aquellos que se pasan el día maquinando para ver como pueden fastidiarte... Y no hablemos de algunos jefes, porque estos pueden ser unos perros muy rabiosos. Pero en fin, hoy sí me centraré en los amigos de Lassie, Rintintín, Milú...
Érase que era, un sábado por la tarde (las cosas siempre suelen pasar los fines de semana, que es cuando más personas van), yo en la puerta con mi corbata (he evolucionado y dejado la pajarita), y la gente entrando. Pasa un perro por delante de la puerta y mira hacia el interior. Yo lo miro. Es un dogo. ¿Sólo? ¿Y su dueño? Se dirige hacia la entrada y la puerta de cristales está abierta. ¡Horror! Ha llegado hasta el vestíbulo y se detiene a tres metros de mi. Me lo miro. Me mira. Abre la boca. ¡Joer, cuantos dientes tiene el mu perro! Me echo la mano a la cintura, para coger mi linterna e intentar deslumbrarlo con un golpe. Pero no llevo linterna, me la he dejado en el despacho. Cierra su boca. A lo lejos parece sonar la típica música de los duelos en las pelis del oeste. La gente de la cola me mira. Los compañeros me miran. El perro me mira. ¿Por qué me miran todos? Da un paso hacia mi. Saca su lengua. Sus ojos se tornan tiernos, tiernos... Plum! Se desploma prácticamente a mis pies. ¡Y el maldito sigue mirándome con esos ojillos de carnero degollado! Me acerco e intento hacer que se levante para que se marche (más bien parece que esté espantando gallinas: pitas, pitas...) , pero lo único que consigo es que se ponga en pie y pase al local. Se mete en el bar, recorre los pasillos... con un grácil trote patizambo de pato mareado, pues está algo rellenito. Se dirige hacia las salas y yo corro hacia los paneles de botones que cierran las puertas. ¡Se acerca a la sala 2! ¡ Las puertas no se cerrarán a tiempo! Grito a un compañero para que las cierre manualmente, pero no llegará a tiempo. Se pone valientemente delante de Chiquitín (así lo bauticé yo) y le pone un pie, a la altura de su boca, para detenerlo. ¡Valiente! Éste para mi que no ha visto la película de Tiburón. El perro se detiene, lo mira y se deja caer otra vez sobre el suelo, jadeando, y poniendo esa odiosa mirada zalamera. ¡Y ahora no hay manera de hacerlo levantar! Viene otro "compañero" y lo quiere sacar cogiéndolo entre los dos en brazos. No sé, no sé... pero hoy me duele la espalda, me molesta una dureza del pie y me pica el hombro izquierdo. Finalmente, como encargado que hoy soy del local, lo intentamos coger en brazos... pero nos mira como diciendo: ¡Ilusos! Se pone en pie y allí se queda, clavado. Lo empujamos, pero no se mueve ¿Y si le montamos, le ponemos una zanahoria delante y decimos: ¡Adelante Silver!? Pero no es una buena idea. Al final se pone en marcha, paseando por el local como si fuera un vulgar fantasma errante y se mete otra vez en el bar. Lágrimas y sudores tenemos que pasar para sacarlo de allí, el público casi que nos aplaude y nos tira unas monedillas por el espectáculo extra antes de la peli. Finalmente lo meto en un lavabo de minusválidos (rezando para que no venga ninguno ya que los otros no funcionan ), que tenemos allí cerca y cierro la puerta. ¿Mi temor? Que destroce el WC o se meta dentro de la taza y se quede atascado. Le damos un poco de agua, unas galletas integrales para que se entretenga y le dejamos un poco la puerta abierta. De vez en cuando nos acercamos para mirar que esté bien. Lo dejamos allí y llamamos a la perrera. Seguro que su dueño irá a reclamarlo. Dos horas y 8 galletas integrales después, llega una chica de la perrera. Abrimos el lavabo y: ¡ven aquí guapetón! Y Chiquitín, que ve lo guapilla que es la chica, se va detrás de ella moviendo el rabo. Que alegre y feliz que se marcha.... Adiós Chiquitín, no nos olvides. Nosotros todavía no lo hemos hecho.
PRÓXIMAMENTE: FAMA. El mundo de los famosos al descubierto. Porque ellos también van al cine.
* BOMBÓN, EL PERRO.
TITULO ORIGINAL Bombón, el perro
AÑO 2004
DURACIÓN 95 min.
PAÍS
DIRECTOR Carlos Sorín
GUIÓN Carlos Sorín, Salvador Roselli, Santiago Calori
MUSICA Nicolás Sorín
FOTOGRAFÍA Hugo Colace
REPARTO Juan Villegas, Walter Donado
PRODUCTORA Coproducción Argentina-España; OK Films, S.A. / Guacamole Films / Wanda Visión, S.A.
GÉNERO Y CRÍTICA 2004: San Sebastián: Premio Especial de la Crítica / Drama / SINOPSIS: Coco ha trabajado toda su vida en una estación de servicio que ahora se va a cerrar, dejándole a él y a toda la plantilla sin trabajo. Desocupado y sin muchas expectativas, acaba quedándose con un fabuloso perro dogo, que se va a convertir no sólo en su amigo, sino en la esperanza de una vida mejor. (FILMAFFINITY)
EN ESTADO CRÍTICO
Aquí estoy otra vez. Antes que nada agradecer a Charlotte, Dreamwithme y a LA MISS; sus comentarios. Siempre pensé que nadie me leería. Gracias otra vez. Espero seguir contando con vuestros ojos para leerme, y con vuestras neuronas para hacer vuestros comentarios, positivos o negativos. Por cierto, advertiros que no voy a seguir un orden cronológico, pues en mi cerebro hay tal batiburrillo de anécdotas, que las iré narrando tal como las crea conveniente.
¿Y qué os voy a explicar hoy? Corría una tarde de domingo, invierno del año 2000. Sala 5, sesión de las 18:30, película "Granujas de medio pelo". La sala llena, riendo las gracias de Woody Allen. Quedaban unos 20 minutos para terminar y una compañera y yo nos disponíamos a que la gente saliera por la salida de emergencia. Nos sentamos tranquilamente a esperar que la película terminara, y de repente: ¡Un médico, un médico! El corazón me da un vuelco, me pongo en pie y con mi linterna enfoco al lugar de donde viene la voz. ¡La ostia! Hay una Sra. gritando, junto a un Sr., de unos 54 años con los ojos en blanco y la lengua por fuera. Salgo corriendo de la sala, cojo el teléfono que tenemos en el vestíbulo y llamo al operador: ¡Apaga la película de la Sala 5, enciende todas las luces y que llamen a una ambulancia! ¡Deprisa! Cuelgo el teléfono, entro en la sala y me dirijo hacia la fila 7. Todo el mundo está en pie. Unas 240 personas levantan la cabeza para ver que pasa, se acercan... Mi compañera intenta desalojar la fila para poder llegar hasta el Sr. Yo lo intento por el otro lado. ¡Os queréis mover! Parece mentira, pero la curiosidad de la gente impide llegar hasta nuestro objetivo. Pasamos como podemos. Se enciende la luz. La película sigue en proyección. Y llega el gran momento: ¡qué apaguen la película, que me la estoy perdiendo! Oigo esta frase, me giro, pero no consigo localizar al bocazas que lo ha dicho. Por unos momentos habría cogido mi linterna y se la habría tirada a la cabeza. ¡Maldito animal! Llegamos hasta la butaca donde se haya el cuerpo inerte del Sr. Lo miramos. ¿Qué hacemos? Lo mejor, sacarlo de la butaca y tenderlo sobre el suelo, para que no se trague la lengua al estar inconsciente. Intentamos cogerlo, pero pesa como el plomo. ¿Y alguien nos ayuda? ¡Noooooooooooooo! Hace falta un: Pero joder, alguien nos puede ayudar, joder.... Un chico salta por encima de las butacas y nos ayuda. Decidimos sacarlo fuera de la sala, lejos del agobio de los cotillas. Ayuda recibimos poca, pero muchos empujones para ver que pasa . Salimos de la sala y tendemos el cuerpo en el suelo. Lo ponemos en posición fetal y le abrimos la boca para cogerle la lengua con un pañuelo. No podemos hacer mucho más. No sabemos hacer mucho más. Entro en la sala para preguntar: ¿Hay algún médico entre el público? Una chica se pone en pie y viene hacia mi. ¡Salvados! Podremos ofrecerle una buena atención hasta que llegue la ambulancia. Hago una señal al operador, que contempla el espectáculo desde la cabina de proyección, y pone la película en marcha. Allí se quedan los insolidarios, que yo me voy con la Dra. Llegamos hasta el Sr. y le preguntamos que podemos hacer para ayudar. Su respuesta: Bueno, la verdad es que yo sólo soy veterinaria. Nuestras caras son un poema. Nos quedamos helados, sin palabras. Mi compañera la mira, la esposa del Sr. allí estirado la remira y yo la fulmino con la mirada. ¡Será burra! Abro la boca para decirle algo, pero suena el teléfono:
YO: ¿Si?
TAQUILLERA: Llaman desde el hospital para saber que ha pasado.
YO: ¿Qué no piensan venir?
TAQUILLERA: No sé.... Te los paso.
HOSPITAL: Buenas tardes, ¿qué ha sucedido?
YO: ......... explico la situación.......................
HOSPITAL: Edad del paciente, estado....
YO: ........ Puede que sea un infarto, no lo sé ¿Pero piensan venir?
HOSPITAL: Por lo que me dice parece ser que ha tenido un infarto. La ambulancia está de camino.
Llega la ambulancia, el Sr. parece que recobra la consciencia, vomita.... se lo llevan... y allí nos quedamos mi compañera y yo. Hora de sacar a la gente de la sala. Si el público de las películas de Woody Allen es de los más lentos a la hora de abandonar la sala, aquel día fue insufrible. Nos bombardeaban a preguntas: ¿qué ha sucedido? ¿se ha muerto el hombre? Y mientras me interrogan, yo sólo puedo pensar: Largaros de aquí chafarderos. No merecéis ni tan siquiera que os responda. ¡Morbosos! Supongo que forma parte de nuestra naturaleza "humana", pero no lo soporto. Cuando están todos salgo de aquella sala, me fumo un cigarro y veo que me ha vomitado en el smoking. Da igual, lo único que me importa es saber si sigue vivo. Llega la hora de cerrar y me voy a casa. Durante mis días de fiesta no me quito de la cabeza todo lo que ha sucedido.
DOS DÍAS MÁS TARDE: Llego al trabajo y viene el encargado. Oye, el otro día vino la hija del Sr. que tuvo el infarto. Venía para daros las gracias, su padre sigue vivo. Creo que jamás una sonrisa ha resplandecido tanto en ese cine. ¡Qué bien me sentía!
*EN ESTADO CRÍTICO
TITULO ORIGINAL Critical Care
AÑO 1997
DURACIÓN 103 min.
PAÍS
DIRECTOR Sidney Lumet
GUIÓN Steven S. Schwartz
MUSICA
FOTOGRAFÍA David Watkin
REPARTO James Spader, Kyra Sedgwick, Helen Mirren, Anne Bancroft, Albert Brooks, Margo Martindale, Wallace Shaw
PRODUCTORA Artisan Entertainment
GÉNERO Y CRÍTICA Comedia / SINOPSIS: Un médico al cargo de la unidad de cuidados intensivos mantiene relaciones con dos hermanas que se enfrentan por la herencia de su padre, el cual es un paciente del hospital. (FILMAFFINITY)
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"Ácida visión de la sanidad en USA. Sólo un veterano con oficio como Lumet podría hacer una comedia con un tema tan dramático como la eutanasia para criticar el sistema sanitario"
¿Y qué os voy a explicar hoy? Corría una tarde de domingo, invierno del año 2000. Sala 5, sesión de las 18:30, película "Granujas de medio pelo". La sala llena, riendo las gracias de Woody Allen. Quedaban unos 20 minutos para terminar y una compañera y yo nos disponíamos a que la gente saliera por la salida de emergencia. Nos sentamos tranquilamente a esperar que la película terminara, y de repente: ¡Un médico, un médico! El corazón me da un vuelco, me pongo en pie y con mi linterna enfoco al lugar de donde viene la voz. ¡La ostia! Hay una Sra. gritando, junto a un Sr., de unos 54 años con los ojos en blanco y la lengua por fuera. Salgo corriendo de la sala, cojo el teléfono que tenemos en el vestíbulo y llamo al operador: ¡Apaga la película de la Sala 5, enciende todas las luces y que llamen a una ambulancia! ¡Deprisa! Cuelgo el teléfono, entro en la sala y me dirijo hacia la fila 7. Todo el mundo está en pie. Unas 240 personas levantan la cabeza para ver que pasa, se acercan... Mi compañera intenta desalojar la fila para poder llegar hasta el Sr. Yo lo intento por el otro lado. ¡Os queréis mover! Parece mentira, pero la curiosidad de la gente impide llegar hasta nuestro objetivo. Pasamos como podemos. Se enciende la luz. La película sigue en proyección. Y llega el gran momento: ¡qué apaguen la película, que me la estoy perdiendo! Oigo esta frase, me giro, pero no consigo localizar al bocazas que lo ha dicho. Por unos momentos habría cogido mi linterna y se la habría tirada a la cabeza. ¡Maldito animal! Llegamos hasta la butaca donde se haya el cuerpo inerte del Sr. Lo miramos. ¿Qué hacemos? Lo mejor, sacarlo de la butaca y tenderlo sobre el suelo, para que no se trague la lengua al estar inconsciente. Intentamos cogerlo, pero pesa como el plomo. ¿Y alguien nos ayuda? ¡Noooooooooooooo! Hace falta un: Pero joder, alguien nos puede ayudar, joder.... Un chico salta por encima de las butacas y nos ayuda. Decidimos sacarlo fuera de la sala, lejos del agobio de los cotillas. Ayuda recibimos poca, pero muchos empujones para ver que pasa . Salimos de la sala y tendemos el cuerpo en el suelo. Lo ponemos en posición fetal y le abrimos la boca para cogerle la lengua con un pañuelo. No podemos hacer mucho más. No sabemos hacer mucho más. Entro en la sala para preguntar: ¿Hay algún médico entre el público? Una chica se pone en pie y viene hacia mi. ¡Salvados! Podremos ofrecerle una buena atención hasta que llegue la ambulancia. Hago una señal al operador, que contempla el espectáculo desde la cabina de proyección, y pone la película en marcha. Allí se quedan los insolidarios, que yo me voy con la Dra. Llegamos hasta el Sr. y le preguntamos que podemos hacer para ayudar. Su respuesta: Bueno, la verdad es que yo sólo soy veterinaria. Nuestras caras son un poema. Nos quedamos helados, sin palabras. Mi compañera la mira, la esposa del Sr. allí estirado la remira y yo la fulmino con la mirada. ¡Será burra! Abro la boca para decirle algo, pero suena el teléfono:
YO: ¿Si?
TAQUILLERA: Llaman desde el hospital para saber que ha pasado.
YO: ¿Qué no piensan venir?
TAQUILLERA: No sé.... Te los paso.
HOSPITAL: Buenas tardes, ¿qué ha sucedido?
YO: ......... explico la situación.......................
HOSPITAL: Edad del paciente, estado....
YO: ........ Puede que sea un infarto, no lo sé ¿Pero piensan venir?
HOSPITAL: Por lo que me dice parece ser que ha tenido un infarto. La ambulancia está de camino.
Llega la ambulancia, el Sr. parece que recobra la consciencia, vomita.... se lo llevan... y allí nos quedamos mi compañera y yo. Hora de sacar a la gente de la sala. Si el público de las películas de Woody Allen es de los más lentos a la hora de abandonar la sala, aquel día fue insufrible. Nos bombardeaban a preguntas: ¿qué ha sucedido? ¿se ha muerto el hombre? Y mientras me interrogan, yo sólo puedo pensar: Largaros de aquí chafarderos. No merecéis ni tan siquiera que os responda. ¡Morbosos! Supongo que forma parte de nuestra naturaleza "humana", pero no lo soporto. Cuando están todos salgo de aquella sala, me fumo un cigarro y veo que me ha vomitado en el smoking. Da igual, lo único que me importa es saber si sigue vivo. Llega la hora de cerrar y me voy a casa. Durante mis días de fiesta no me quito de la cabeza todo lo que ha sucedido.
DOS DÍAS MÁS TARDE: Llego al trabajo y viene el encargado. Oye, el otro día vino la hija del Sr. que tuvo el infarto. Venía para daros las gracias, su padre sigue vivo. Creo que jamás una sonrisa ha resplandecido tanto en ese cine. ¡Qué bien me sentía!
*EN ESTADO CRÍTICO
TITULO ORIGINAL Critical Care
AÑO 1997
DURACIÓN 103 min.
PAÍS
DIRECTOR Sidney Lumet
GUIÓN Steven S. Schwartz
MUSICA
FOTOGRAFÍA David Watkin
REPARTO James Spader, Kyra Sedgwick, Helen Mirren, Anne Bancroft, Albert Brooks, Margo Martindale, Wallace Shaw
PRODUCTORA Artisan Entertainment
GÉNERO Y CRÍTICA Comedia / SINOPSIS: Un médico al cargo de la unidad de cuidados intensivos mantiene relaciones con dos hermanas que se enfrentan por la herencia de su padre, el cual es un paciente del hospital. (FILMAFFINITY)
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"Ácida visión de la sanidad en USA. Sólo un veterano con oficio como Lumet podría hacer una comedia con un tema tan dramático como la eutanasia para criticar el sistema sanitario"
DESAYUNO CON DIAMANTES
Ya han pasado mis primeros días de trabajo. Bueno, lo cierto es que he perdido la cuenta. Mi encargado, que simpático él, me comunica que no voy a tener fiesta. Iluso de mi, yo que pensaba que las jornadas semanales eran de 40 horas y yo ya llevo 62. Me dice que tenemos que hacer el rodaje, como los coches. Espero no tener que pasar por el cambio de aceite, porque por ahí si que no paso. Cualquiera diría que para llevar una linterna y acomodar tienes que tener un título de ingenio aeroespacial. Aunque en algunos casos que he visto, creo que sería necesario. Te resignas a seguir trabajando. Piensas: acabamos de abrir, soy nuevo y tengo que portarme bien para conservar el trabajo. Además, nadie se queja. Todos tragan. ¡Y además nos pagan las horas extras! Vaya, si encima te lo dicen como si te hicieran un favor.
Menos mal que hay buen rollito con mis compañeros. Estoy en el turno de mañana, porque de momento sólo tengo contrato de 20 horas. Lo cierto es que lo pasamos de coña: no hay mucha faena y pasamos la mañana charlando. Y sin darnos cuenta llega la hora del desayuno. 10:15 de la mañana, que mejor desayuno que unas olivitas, unos berberechos con patatas jamón-jamón y algo de cola. Y cuando estamos desgustando estos manjares, entre risas y cigarros, llega una pareja que quiere entrar a ver la película "La Sirenita" (¡por fin en castellano!). Le decimos que lleva 20 minutos en proyección, pero les da igual. A nosotros también nos da igual, así que se les vende la entrada y pasan. A los 15 minutos salen. Nos miramos extrañados. Mira que la gente es rara, pagar para irse tan pronto. Pero bien, cada uno puede hacer lo que quiera con su money. A las 12:00 aparece la misma señora, pero su acompañante parece otro. Nos miramos, extrañados. Nos hemos vuelto locos o no somos capaces de recordar a dos personas. Me subo a la sala, empiezan los anuncios y escucho hacer gorgoritos. Sólo están ellos dos en la sala. Me acerco, y la Sra. está bebiendo a morro de una botella de 1'5l. Se enjuaga la boca y se dispone a escupir. Yo toso disimuladamente. Ella traga. Ella se atraganta. El Sr. me mira. ¡Ups! Algo me dice que alguien quiere que le laven los bajos. Me quedo por allí, haciéndome el remolón, mientras entra más gente ¡Y ahí está la Sirenita! ¡Y Sebastián! La cabeza de la Sra. desaparece y la del Sr. se arquea. ¡Eo! ¡Qué estoy aquí! ¡Y hay más gente! ¡Disimular un poco! ¿Qué hago? O les digo algo o me veo limpiando salpicón de marisco. Me acerco, con la mano en mi linterna. Paso por el lado y... plom! Se han separado y miran a la pantalla. La mala, malísima, quiere deshacerse de Ariel. Y yo me quiero deshacer de ellos. Se levantan. ¿Se van? ¡No! Se cambian de butaca. Y... ¡inmersión! ¡inmersión! ¡Suban el periscopio! Me siento fatal.... pero tengo que hacerlo. Me acerco nuevamente. Plom... se acabó la succión, la Sra. me mira y quiere decirme algo. ¡Puagssssss!!!!!!!!!!!!! ¡Qué asco! Se le han salido los dientes y casi se le caen en la moqueta. A él se le ha salido otra cosa, aunque gran parte de la leche merengada la lleva ella colgando de la dentadura postiza. Se levantan.... me miran con mala cara y se marchan. No regresan. Por suerte, aunque ya me han jodido el desayuno. ¡Malditos! Me dirijo al lavabo, pero los berverechos resisten las arcadas. Esta escena nunca la olvidaré.... algún día debería escribirla en un blog, ya que mis compañeros no me creen. Ya os enteraréis, ya...
* DESAYUNO CON DIAMANTES
Título original: Breakfast at Tiffany's
Año de producción: 1961
Nacionalidad: USA
Director: Blake Edwards
Productor: Martin Jurow para Paramount Pictures
Reparto: Audrey Hepburn, George Peppard, Patricia Neal, Buddy Ebsen, Martin Balsam, Mickey Rooney, José Luis de Villalonga
Color
Una comedia entrañable y magistralmente dirigida por el maestro del género Blake Edwards y que cuentacon numerosos elementos inolvidables, de los cuales el primero en venirme a la cabeza es la deliciosa música de Henri Mancini. Tomando como base una novela del admirado Truman Capote, el guionista George Axelrod construye una historia envolvente y atractiva desde el primer momento, con una protagonista (Audrey Hepburn) sola y desamparada como un gato callejero que precisa de los cuidados de su nuevo vecino (George Peppard) para poder sobrvivir, aunque su miedo al amor y su pasión por el lujo estén a punto de dar al traste con todo.
El filme se mueve mucho mejor en sus momentos de romanticismo que en los de comedia, si exceptuamos la escena de la fiesta. Como anécdota interesante para los españoles, cabe decir que aparece en un papel relevante el aristócrata español José Luis de Villalonga, aunque su actuación merece pocos comentarios desde el punto de vista interpretativo.
Menos mal que hay buen rollito con mis compañeros. Estoy en el turno de mañana, porque de momento sólo tengo contrato de 20 horas. Lo cierto es que lo pasamos de coña: no hay mucha faena y pasamos la mañana charlando. Y sin darnos cuenta llega la hora del desayuno. 10:15 de la mañana, que mejor desayuno que unas olivitas, unos berberechos con patatas jamón-jamón y algo de cola. Y cuando estamos desgustando estos manjares, entre risas y cigarros, llega una pareja que quiere entrar a ver la película "La Sirenita" (¡por fin en castellano!). Le decimos que lleva 20 minutos en proyección, pero les da igual. A nosotros también nos da igual, así que se les vende la entrada y pasan. A los 15 minutos salen. Nos miramos extrañados. Mira que la gente es rara, pagar para irse tan pronto. Pero bien, cada uno puede hacer lo que quiera con su money. A las 12:00 aparece la misma señora, pero su acompañante parece otro. Nos miramos, extrañados. Nos hemos vuelto locos o no somos capaces de recordar a dos personas. Me subo a la sala, empiezan los anuncios y escucho hacer gorgoritos. Sólo están ellos dos en la sala. Me acerco, y la Sra. está bebiendo a morro de una botella de 1'5l. Se enjuaga la boca y se dispone a escupir. Yo toso disimuladamente. Ella traga. Ella se atraganta. El Sr. me mira. ¡Ups! Algo me dice que alguien quiere que le laven los bajos. Me quedo por allí, haciéndome el remolón, mientras entra más gente ¡Y ahí está la Sirenita! ¡Y Sebastián! La cabeza de la Sra. desaparece y la del Sr. se arquea. ¡Eo! ¡Qué estoy aquí! ¡Y hay más gente! ¡Disimular un poco! ¿Qué hago? O les digo algo o me veo limpiando salpicón de marisco. Me acerco, con la mano en mi linterna. Paso por el lado y... plom! Se han separado y miran a la pantalla. La mala, malísima, quiere deshacerse de Ariel. Y yo me quiero deshacer de ellos. Se levantan. ¿Se van? ¡No! Se cambian de butaca. Y... ¡inmersión! ¡inmersión! ¡Suban el periscopio! Me siento fatal.... pero tengo que hacerlo. Me acerco nuevamente. Plom... se acabó la succión, la Sra. me mira y quiere decirme algo. ¡Puagssssss!!!!!!!!!!!!! ¡Qué asco! Se le han salido los dientes y casi se le caen en la moqueta. A él se le ha salido otra cosa, aunque gran parte de la leche merengada la lleva ella colgando de la dentadura postiza. Se levantan.... me miran con mala cara y se marchan. No regresan. Por suerte, aunque ya me han jodido el desayuno. ¡Malditos! Me dirijo al lavabo, pero los berverechos resisten las arcadas. Esta escena nunca la olvidaré.... algún día debería escribirla en un blog, ya que mis compañeros no me creen. Ya os enteraréis, ya...
* DESAYUNO CON DIAMANTES
Título original: Breakfast at Tiffany's
Año de producción: 1961
Nacionalidad: USA
Director: Blake Edwards
Productor: Martin Jurow para Paramount Pictures
Reparto: Audrey Hepburn, George Peppard, Patricia Neal, Buddy Ebsen, Martin Balsam, Mickey Rooney, José Luis de Villalonga
Color
Una comedia entrañable y magistralmente dirigida por el maestro del género Blake Edwards y que cuentacon numerosos elementos inolvidables, de los cuales el primero en venirme a la cabeza es la deliciosa música de Henri Mancini. Tomando como base una novela del admirado Truman Capote, el guionista George Axelrod construye una historia envolvente y atractiva desde el primer momento, con una protagonista (Audrey Hepburn) sola y desamparada como un gato callejero que precisa de los cuidados de su nuevo vecino (George Peppard) para poder sobrvivir, aunque su miedo al amor y su pasión por el lujo estén a punto de dar al traste con todo.
El filme se mueve mucho mejor en sus momentos de romanticismo que en los de comedia, si exceptuamos la escena de la fiesta. Como anécdota interesante para los españoles, cabe decir que aparece en un papel relevante el aristócrata español José Luis de Villalonga, aunque su actuación merece pocos comentarios desde el punto de vista interpretativo.
EL SUEÑO DE UNA NOCHE DE SAN JUAN
24 de Junio de 1998.
Me han fastidiado la Bervena de San Juan. Bueno, he de ser sincero, tampoco tenía muchos planes. O yo no los recuerdo. Lo único que sé es que hoy abrimos el cine al público. Hay que ver lo guapo que estoy, con mi smoking, mis zapatitos nuevos... y esa horrible pajarita que me atenaza el gaznate. Me han tenido que ayudar con ese diabólico adorno, pues no acababa de encontrar la medida justa para no ahogarme o para no llevarla como un negro colgajo. Llamarlo inutilidad, nervios... me da igual como lo llaméis. Después de llevar dos días sacando el polvo que han dejado los obreros que aún están acabando de rematar las obras, no estoy para muchas tonterías. Me han hecho limpiar dos veces las butacas de la Sala 1. Trabajo inútil teniendo en cuenta que estaban colocando la pantalla y salía polvo de todos los rincones. ¡Qué aventura abrir un local! Uno que quiere verte como te subes haciendo equilibrios a una destartalada escalera de madera para poner un poster, otro que te pide que le quites las pelusas al techo con unos plumeros de 5 metros que han costado una fortuna, un tercero que necesita ayuda con no sé que caja... y cuando te has dado cuenta llevas 12 horas encerrado entre cuatro paredes, menos 30 minutos que te han dejado salir para que te compres un bocadillo. El más barato a ser posible. Es igual que se dejen una fortuna en plumeros que no se volverán a usar, pero en la comida no hay que pasarse.
Hora de la última revisión y charla. Se acerca el jefe de personal, junto al encargado, y te dicen: chicos, es hora de abrir al gran público. Mirás por encima de sus hombros, ves la persiana del local a lo lejos, y enganchados a la misma hay gente esperando que suba. Estás entusiasmado, preparas la mejor de tus sonrisas y te envían a una sala. ¡Joder! ¡Qué bien! Me ha tocado la sala 3, justo la primera que hay al entrar. Me miró en una cristalera negra, me ajusto bien todo el uniforme, y me dispongo a sonreír como un poseso. Y lo mejor de todo es que me sonrisa no es forzada, pues estoy más feliz que un niño con un caramelo. Parece mentira, después de más de 7 años esa sonrisa ya no es tan sincera, y cuando es sincera no se la muestras a mucha gente.
Si tienes paciencia, y curiosidad, te aseguro que conocerás como es un cine desde dentro. De momento prefiero no decir el local donde trabajo, pues no tengo afán de ser famoso. O tal vez es que no quiero que me despidan todavía. Aunque pensándolo bien...
* EL SUEÑO DE UNA NOCHE DE SAN JUAN: Cuentan las leyendas que, un día al año, durante la noche de San Juan, los humanos pueden acceder al mundo mágico de los duendes y las hadas, un lugar donde reina la armonía y en el que los sueños se hacen realidad. Elena, una joven inteligente y poco soñadora, no cree en leyendas. Sin embargo, su padre, el duque Teseo, está muy enfermo y ella haría cualquier cosa por devolverle la ilusión, incluso iniciar un viaje en busca de Titania, la reina de las Hadas, en compañía del escéptico banquero Demetrio y del fantasioso Lisandro, que hacen lo imposible por ganarse su afecto. Pero el mundo mágico, olvidado por los humanos, ya no es lo que era. Su rey, Oberón, es un duende juerguista y gordinflón dedicado a la venta al por mayor de hechizos, siempre secundado por su ayudante Perecho, un duende astuto y algo travieso.
Director: Ángel de la Cruz y Manolo Gómez.
Actores:
Gabino Diego (Lisandro)
Carmen Machi (Mostaza)
Isabel Ordaz (Frosi)
Emma Penella (Faena)
Gemma Cuervo (Cleta)
Año: 2005
Pais: España y Portugal
Me han fastidiado la Bervena de San Juan. Bueno, he de ser sincero, tampoco tenía muchos planes. O yo no los recuerdo. Lo único que sé es que hoy abrimos el cine al público. Hay que ver lo guapo que estoy, con mi smoking, mis zapatitos nuevos... y esa horrible pajarita que me atenaza el gaznate. Me han tenido que ayudar con ese diabólico adorno, pues no acababa de encontrar la medida justa para no ahogarme o para no llevarla como un negro colgajo. Llamarlo inutilidad, nervios... me da igual como lo llaméis. Después de llevar dos días sacando el polvo que han dejado los obreros que aún están acabando de rematar las obras, no estoy para muchas tonterías. Me han hecho limpiar dos veces las butacas de la Sala 1. Trabajo inútil teniendo en cuenta que estaban colocando la pantalla y salía polvo de todos los rincones. ¡Qué aventura abrir un local! Uno que quiere verte como te subes haciendo equilibrios a una destartalada escalera de madera para poner un poster, otro que te pide que le quites las pelusas al techo con unos plumeros de 5 metros que han costado una fortuna, un tercero que necesita ayuda con no sé que caja... y cuando te has dado cuenta llevas 12 horas encerrado entre cuatro paredes, menos 30 minutos que te han dejado salir para que te compres un bocadillo. El más barato a ser posible. Es igual que se dejen una fortuna en plumeros que no se volverán a usar, pero en la comida no hay que pasarse.
Hora de la última revisión y charla. Se acerca el jefe de personal, junto al encargado, y te dicen: chicos, es hora de abrir al gran público. Mirás por encima de sus hombros, ves la persiana del local a lo lejos, y enganchados a la misma hay gente esperando que suba. Estás entusiasmado, preparas la mejor de tus sonrisas y te envían a una sala. ¡Joder! ¡Qué bien! Me ha tocado la sala 3, justo la primera que hay al entrar. Me miró en una cristalera negra, me ajusto bien todo el uniforme, y me dispongo a sonreír como un poseso. Y lo mejor de todo es que me sonrisa no es forzada, pues estoy más feliz que un niño con un caramelo. Parece mentira, después de más de 7 años esa sonrisa ya no es tan sincera, y cuando es sincera no se la muestras a mucha gente.
Si tienes paciencia, y curiosidad, te aseguro que conocerás como es un cine desde dentro. De momento prefiero no decir el local donde trabajo, pues no tengo afán de ser famoso. O tal vez es que no quiero que me despidan todavía. Aunque pensándolo bien...
* EL SUEÑO DE UNA NOCHE DE SAN JUAN: Cuentan las leyendas que, un día al año, durante la noche de San Juan, los humanos pueden acceder al mundo mágico de los duendes y las hadas, un lugar donde reina la armonía y en el que los sueños se hacen realidad. Elena, una joven inteligente y poco soñadora, no cree en leyendas. Sin embargo, su padre, el duque Teseo, está muy enfermo y ella haría cualquier cosa por devolverle la ilusión, incluso iniciar un viaje en busca de Titania, la reina de las Hadas, en compañía del escéptico banquero Demetrio y del fantasioso Lisandro, que hacen lo imposible por ganarse su afecto. Pero el mundo mágico, olvidado por los humanos, ya no es lo que era. Su rey, Oberón, es un duende juerguista y gordinflón dedicado a la venta al por mayor de hechizos, siempre secundado por su ayudante Perecho, un duende astuto y algo travieso.
Director: Ángel de la Cruz y Manolo Gómez.
Actores:
Gabino Diego (Lisandro)
Carmen Machi (Mostaza)
Isabel Ordaz (Frosi)
Emma Penella (Faena)
Gemma Cuervo (Cleta)
Año: 2005
Pais: España y Portugal





