Preludio
Hola, no me llamo Cziffra, tengo 28 años y no sé lo que es tener una ex-novia. Soy ateo, solipsista, corro 10 km. al día y levanto pesas cuatro veces por semana. Tengo un par de amigos que me quieren y menos enemigos de lo aconsejable. Gracias a Google no tendré que explicar el título de este blog.
Yo siempre quise ser Leonardo da Vinci. Pronto me di cuenta de que mi sueño no iba a poder hacerse realidad porque no soy gay. De modo que decidí dejar a un lado los pequeños detalles para centrarme en lo que de verdad importaba. Quise dejar mi sello en las artes y las ciencias.
Me hice pianista. Dicen por ahí que no demasiado malo. Sin ayuda de nadie alcancé las más altas cotas de la mediocridad interpretativa partiendo de cero. Los días tenían demasiadas horas y yo demasiadas inquietudes. Así que me hice físico. Me licencié en la Universidad de Zaragoza y me faltó tiempo para emigrar en busca de pastos más verdes. Nadie es profeta en su tierra.
Pasé medio año en Escocia aprendiendo a decir tacos en inglés mientras servía tostadas y en cuanto me sentí lo suficientemente seguro mandando a la gente a la mierda en la lengua de Shakespeare, acepté una beca de doctorado en la Royal Holloway University of London para estudiar la superfluidez del helio tres en geometrías confinadas. El proyecto empezó en enero de 2003 y parece que en menos de medio año ya voy a ser doctor.
Toda esta presentación debería ser suficiente para que el cualquier lector pulse Alt+F4 y coja un buen libro. Sin embargo, por algún motivo, tengo la sensación de que habrá gente que leerá esto.
Este blog nace con dos propósitos: uno, pulir mi técnica literaria para poder ganar un día el Nobel de Literatura y cenar por segunda vez con los reyes de Suecia (la primera será con motivo del Nobel de Física), y dos, tener un espacio en el que volcar todos esos pensamientos y vivencias que me envenenan el alma si no les doy salida. En ese sentido, esto será un complemento (paupérrimo) de la genial visión que da Pilimindrina sobre la vida y costumbres en la pérfida Albión.
Entre retazos de realidad y fantasía, entre sucesos cotidianos y visiones trascendentales, iré soltando datos sobre mí mismo para que los lectores se sientan felices por no ser yo. El retablo que constituye mi vida cuenta con una galería de personajes lo suficientemente suculenta como para que se cree una horda de adictos a este blog en un decir Jesús. Ya los iréis conociendo.
Y hala, para el primer día, ya vale, ya...
Yo siempre quise ser Leonardo da Vinci. Pronto me di cuenta de que mi sueño no iba a poder hacerse realidad porque no soy gay. De modo que decidí dejar a un lado los pequeños detalles para centrarme en lo que de verdad importaba. Quise dejar mi sello en las artes y las ciencias.
Me hice pianista. Dicen por ahí que no demasiado malo. Sin ayuda de nadie alcancé las más altas cotas de la mediocridad interpretativa partiendo de cero. Los días tenían demasiadas horas y yo demasiadas inquietudes. Así que me hice físico. Me licencié en la Universidad de Zaragoza y me faltó tiempo para emigrar en busca de pastos más verdes. Nadie es profeta en su tierra.
Pasé medio año en Escocia aprendiendo a decir tacos en inglés mientras servía tostadas y en cuanto me sentí lo suficientemente seguro mandando a la gente a la mierda en la lengua de Shakespeare, acepté una beca de doctorado en la Royal Holloway University of London para estudiar la superfluidez del helio tres en geometrías confinadas. El proyecto empezó en enero de 2003 y parece que en menos de medio año ya voy a ser doctor.
Toda esta presentación debería ser suficiente para que el cualquier lector pulse Alt+F4 y coja un buen libro. Sin embargo, por algún motivo, tengo la sensación de que habrá gente que leerá esto.
Este blog nace con dos propósitos: uno, pulir mi técnica literaria para poder ganar un día el Nobel de Literatura y cenar por segunda vez con los reyes de Suecia (la primera será con motivo del Nobel de Física), y dos, tener un espacio en el que volcar todos esos pensamientos y vivencias que me envenenan el alma si no les doy salida. En ese sentido, esto será un complemento (paupérrimo) de la genial visión que da Pilimindrina sobre la vida y costumbres en la pérfida Albión.
Entre retazos de realidad y fantasía, entre sucesos cotidianos y visiones trascendentales, iré soltando datos sobre mí mismo para que los lectores se sientan felices por no ser yo. El retablo que constituye mi vida cuenta con una galería de personajes lo suficientemente suculenta como para que se cree una horda de adictos a este blog en un decir Jesús. Ya los iréis conociendo.
Y hala, para el primer día, ya vale, ya...
Comentario:
Bienvenido!! por cierto yo también estudié en Scotland,concretamente en Edimburgh y viví un tiempo en Linlithgow!!
Un saludo!!
Un saludo!!
Comentario:
El 30% del premio en metálico del segundo Nobel es para ti, Pilimindrina.
Ya has conseguido lo más difícil: convencerme. Ahora sólo te resta sentarte a esperar. Supongo que para 2035 ya debería haber ocurrido.
Gracias por dejarte caer por aquí.
Ya has conseguido lo más difícil: convencerme. Ahora sólo te resta sentarte a esperar. Supongo que para 2035 ya debería haber ocurrido.
Gracias por dejarte caer por aquí.
Comentario:
...Y con gran orgullo me convierto en tu primera comentarista (que no la última) y aprovecho para echarme flores a mí misma: ¿Qué, a que ha salido majo el chaval? Pues lo descubrí yo solita, hala. Espero que sepa ser agradecido (como buen nacido) y cuando consiga todos esos premios comparta su felicidad y su cuantía económica (empezando por la segunda) con esta menda que a partir de ahora se autoproclama su manager.
Ahí queda eso.
¡Bienvenido a la blogosfera!
Besos de la asturianina en inglaterra,
Ahí queda eso.
¡Bienvenido a la blogosfera!
Besos de la asturianina en inglaterra,





