Dibujando sueños entre hienas
El próximo miércoles 10 me embarco para Florida y no estaré de vuelta hasta finales de mes. No tenía pensado actualizar más que para decir "ahí os quedáis, pardillos", pero el insomnio obliga.
Estoy bastante mosqueado. Es culpa mía, sí, porque tengo la boca muy grande. Y cuando algo me ilusiona no puedo evitar contarlo a todo el mundo (varias veces) y reconozco que puedo parecer presuntuoso. Los que me conocen saben que nada está más lejos de la realidad. Me ilusiona simplemente hablar de mis sueños. No es culpa mía que la mayor parte de la humanidad sea absolutamente incapaz de proponerse una meta y dar el 110 por ciento para alcanzarla.
Sí... Cuando hablo de mis sueños la gente se me rebota. Algunos no se cortan y se me ríen a la puta cara. Otros me dicen directamente que estoy gilipollas, lo que, pese a que sea probablemente cierto, no queda bonito ni aun en inglés. A alguno le he tenido que callar la boca con pruebas tangibles y físicas de que los sueños de los que se reía hace seis meses son tan reales como el churretillo de mayonesa que le cae por la regordeta comisura mientras pone los ojos en blanco presa de un subidón de glucosa.
Comencé este blog diciendo que iba a ganar el Nobel de Física y, tal vez, el de Literatura.
Lo dije en serio.
Se me ocurren dos razones por las que la gente no fue muy cruel. Una, principal, esto lo leen cuatro gatos, literalmente (lo de cuatro). Y los dos o tres que dejan comentarios son gente maja que, seguramente, pensaron que bromeaba. Esa es la segunda razón.
Bueno, pues no... No bromeaba. Cada noche cuando me acuesto vivo la escena de la entrega de premios de manos del rey de Suecia. Cada mañana me despierto con las palabras del discurso de recepción en mi cabeza. Cada día procuro hacer algo que me lleve un poco más cerca del premio, por pequeña que sea la distancia. El problema no es avanzar lentamente; el problema es detenerse.
Quien no me conozca no se podrá imaginar lo que ha cambiado mi vida en los últimos 18 meses. Llegué a meter 92 kg. dentro de mis escasos 165 cm. Cuando un día dije basta había pasado 27 años de mi vida comiendo porquería y sentado ante un piano día y noche. Además, era alérgico al ejercicio físico. En enero de 2004 decidí que ésa no era la vida que yo quería vivir. Empecé a hacer pequeños cambios que acabaron probándose milagrosos. Un día corrí 15 minutos y pensé que se me iba la vida por la boca. Otro día corrí 20 y me sentí mejor. Así hasta que hace unos meses me calcé el Maratón de Londres, cerré alguna boca y alegré otros pocos corazones.
El motivo por el que estoy ahora escribiendo esto, además de mi divorcio temporal con Morfeo, es que hace unos diez días que terminó el Tour de Francia. Y, para celebrarlo, pues se me ocurrió agenciarme un audiolibro de Lance Armstrong. Durante la semana pasada salí a correr cada día con las palabras de Lance en mis orejas y no pude menos que dejarme el alma en cada zancada oyendo sus programas de entrenamiento, su estilo de vida, sus metas, sus sueños, su insobornable y pura fuerza de voluntad, su coraje...
Por primera vez en mi vida hice 10 km. en menos de 45 minutos.
Una vez terminado el libro decidí que, no sólo voy a hacer el Ironman de Lanzarote en 2007. Voy a ir un paso más lejos y voy a hacer una marca que me permita acudir a los campeonatos del mundo de Ironman en Kona, Hawaii. Suena a coña, ¿verdad? Pues va a ser tan cierto como que mi madre está muerta y es lo que más quise en este mundo. Tal y como lo suelto aquí se me ha ocurrido soltarlo en el laboratorio y... Pa qué queréis que os cuente. Repito que la culpa es mía. Por arrojarlo así, sin anestesia.
He de aprender a cerrar la boca.
Así que lo vuelco aquí, para desfogarme y daos la oportunidad de que me digáis que estoy charumba perdido. Lo que, por otra parte, es cierto.
... Pero, al menos, mientras leo los comentarios no tengo que soportar el asqueroso churrete de mayonesa en el buzón del capullo que se ríe de mis ilusiones.
P. S. Feliz cumpleaños, vida mía.
P. P. S. Es tarde y no me apetece poner links. Tal vez lo haga mañana. Tal vez no.
Estoy bastante mosqueado. Es culpa mía, sí, porque tengo la boca muy grande. Y cuando algo me ilusiona no puedo evitar contarlo a todo el mundo (varias veces) y reconozco que puedo parecer presuntuoso. Los que me conocen saben que nada está más lejos de la realidad. Me ilusiona simplemente hablar de mis sueños. No es culpa mía que la mayor parte de la humanidad sea absolutamente incapaz de proponerse una meta y dar el 110 por ciento para alcanzarla.
Sí... Cuando hablo de mis sueños la gente se me rebota. Algunos no se cortan y se me ríen a la puta cara. Otros me dicen directamente que estoy gilipollas, lo que, pese a que sea probablemente cierto, no queda bonito ni aun en inglés. A alguno le he tenido que callar la boca con pruebas tangibles y físicas de que los sueños de los que se reía hace seis meses son tan reales como el churretillo de mayonesa que le cae por la regordeta comisura mientras pone los ojos en blanco presa de un subidón de glucosa.
Comencé este blog diciendo que iba a ganar el Nobel de Física y, tal vez, el de Literatura.
Lo dije en serio.
Se me ocurren dos razones por las que la gente no fue muy cruel. Una, principal, esto lo leen cuatro gatos, literalmente (lo de cuatro). Y los dos o tres que dejan comentarios son gente maja que, seguramente, pensaron que bromeaba. Esa es la segunda razón.
Bueno, pues no... No bromeaba. Cada noche cuando me acuesto vivo la escena de la entrega de premios de manos del rey de Suecia. Cada mañana me despierto con las palabras del discurso de recepción en mi cabeza. Cada día procuro hacer algo que me lleve un poco más cerca del premio, por pequeña que sea la distancia. El problema no es avanzar lentamente; el problema es detenerse.
Quien no me conozca no se podrá imaginar lo que ha cambiado mi vida en los últimos 18 meses. Llegué a meter 92 kg. dentro de mis escasos 165 cm. Cuando un día dije basta había pasado 27 años de mi vida comiendo porquería y sentado ante un piano día y noche. Además, era alérgico al ejercicio físico. En enero de 2004 decidí que ésa no era la vida que yo quería vivir. Empecé a hacer pequeños cambios que acabaron probándose milagrosos. Un día corrí 15 minutos y pensé que se me iba la vida por la boca. Otro día corrí 20 y me sentí mejor. Así hasta que hace unos meses me calcé el Maratón de Londres, cerré alguna boca y alegré otros pocos corazones.
El motivo por el que estoy ahora escribiendo esto, además de mi divorcio temporal con Morfeo, es que hace unos diez días que terminó el Tour de Francia. Y, para celebrarlo, pues se me ocurrió agenciarme un audiolibro de Lance Armstrong. Durante la semana pasada salí a correr cada día con las palabras de Lance en mis orejas y no pude menos que dejarme el alma en cada zancada oyendo sus programas de entrenamiento, su estilo de vida, sus metas, sus sueños, su insobornable y pura fuerza de voluntad, su coraje...
Por primera vez en mi vida hice 10 km. en menos de 45 minutos.
Una vez terminado el libro decidí que, no sólo voy a hacer el Ironman de Lanzarote en 2007. Voy a ir un paso más lejos y voy a hacer una marca que me permita acudir a los campeonatos del mundo de Ironman en Kona, Hawaii. Suena a coña, ¿verdad? Pues va a ser tan cierto como que mi madre está muerta y es lo que más quise en este mundo. Tal y como lo suelto aquí se me ha ocurrido soltarlo en el laboratorio y... Pa qué queréis que os cuente. Repito que la culpa es mía. Por arrojarlo así, sin anestesia.
He de aprender a cerrar la boca.
Así que lo vuelco aquí, para desfogarme y daos la oportunidad de que me digáis que estoy charumba perdido. Lo que, por otra parte, es cierto.
... Pero, al menos, mientras leo los comentarios no tengo que soportar el asqueroso churrete de mayonesa en el buzón del capullo que se ríe de mis ilusiones.
P. S. Feliz cumpleaños, vida mía.
P. P. S. Es tarde y no me apetece poner links. Tal vez lo haga mañana. Tal vez no.
Comentario:
sac, un placer tenerte por estos andurriales. Por partes, lo de ganar el Nobel lo tengo clarÃsimo, aunque hay siempre un pequeño (o no tanto) factor suerte. Lo digo con conocimiento de causa, habiendo llegado hace unas horas de una conferencia donde he hablado y convivido con varios de estos laureados. Comen (de pena), beben, duermen, mean, cagan como todo hijo de vecino, con la diferencia de que tuvieron una idea feliz o un dÃa particularmente fructÃfero en el laboratorio y, además, conocen a las personas adecuadas y tienen don de gentes.
Yo tengo claro que voy a ser premio Nobel, no sé si el primer español en fÃsica. Tal vez eso dependa de ti...
Lo de bajar de peso fue algo muy gradual. Tras las navidades de 2003 me empezó a dar asco mirarme al espejo por las mañanas. Empecé una dieta aleatoria y a correr sin ton ni son. Poco a poco empecé a estudiar nutrición humana, metabolismo y hasta antropologÃa. El resultado es que, tras casi tres años, creo que tengo el conocimiento suficiente para poner a cualquiera que siga mis instrucciones en el mejor cuerpo que sus genes le permitan. Tales cuerpos suelen ser bastante atractivos visualmente, salvo unos pocos casos de desarreglos genéticos y/o hormonales.
Lo peor, creo, es que la mayorÃa de la gente que NO padece de sobrepeso no está mucho mejor desde el punto de vista de la salud que los obesos. Nuestros organismos no están diseñados para vivir en un entorno donde conseguir alimento es tan fácil como alargar la mano hasta una estanterÃa del supermercado. El equilibrio hormonal, como consecuencia, acaba siendo un caos si nos alimentamos "normalmente".
Me estoy extendiendo demasiado. Creo que un dÃa dedicaré un post a este asunto. AsÃ, el que quiera poner sangre, sudor y lágrimas para extender su calidad y cantidad de vida podrá hacerlo libremente haciendo suya información que a mà me ha costado casi dos años coleccionar.
Y todo gratis, oiga...
Respecto al Ironman, es mucho más fácil que el Nobel, asà que no hay mucho más que añadir.
Otra cosa, sac, y ya termino. Cuando yo no tenÃa tiempo (llegué a tener tres (TRES!!!!) trabajos (repartÃa propaganda, repartÃa pizzas y repartÃa clases de piano y matemáticas a niñas pijas) al mismo tiempo que hacÃa mis últimos cursos de fÃsica y piano), cuando los dÃas tenÃan demasiadas pocas horas, le robaba horas al sueño. DormÃa unas cuatro horas diarias y, de vez en cuando, una vez cada dos semanas o diez dÃas, mandaba todo a tomar por culo y dormÃa durante un dÃa entero. Asà funcioné durante cerca de un año.
Ahora, como veo que la gente sigue leyendo esto de vez en cuando, voy a colgar otros versos que hice cuando aún era un paquete de grasa andante.
Salud.
Yo tengo claro que voy a ser premio Nobel, no sé si el primer español en fÃsica. Tal vez eso dependa de ti...
Lo de bajar de peso fue algo muy gradual. Tras las navidades de 2003 me empezó a dar asco mirarme al espejo por las mañanas. Empecé una dieta aleatoria y a correr sin ton ni son. Poco a poco empecé a estudiar nutrición humana, metabolismo y hasta antropologÃa. El resultado es que, tras casi tres años, creo que tengo el conocimiento suficiente para poner a cualquiera que siga mis instrucciones en el mejor cuerpo que sus genes le permitan. Tales cuerpos suelen ser bastante atractivos visualmente, salvo unos pocos casos de desarreglos genéticos y/o hormonales.
Lo peor, creo, es que la mayorÃa de la gente que NO padece de sobrepeso no está mucho mejor desde el punto de vista de la salud que los obesos. Nuestros organismos no están diseñados para vivir en un entorno donde conseguir alimento es tan fácil como alargar la mano hasta una estanterÃa del supermercado. El equilibrio hormonal, como consecuencia, acaba siendo un caos si nos alimentamos "normalmente".
Me estoy extendiendo demasiado. Creo que un dÃa dedicaré un post a este asunto. AsÃ, el que quiera poner sangre, sudor y lágrimas para extender su calidad y cantidad de vida podrá hacerlo libremente haciendo suya información que a mà me ha costado casi dos años coleccionar.
Y todo gratis, oiga...
Respecto al Ironman, es mucho más fácil que el Nobel, asà que no hay mucho más que añadir.
Otra cosa, sac, y ya termino. Cuando yo no tenÃa tiempo (llegué a tener tres (TRES!!!!) trabajos (repartÃa propaganda, repartÃa pizzas y repartÃa clases de piano y matemáticas a niñas pijas) al mismo tiempo que hacÃa mis últimos cursos de fÃsica y piano), cuando los dÃas tenÃan demasiadas pocas horas, le robaba horas al sueño. DormÃa unas cuatro horas diarias y, de vez en cuando, una vez cada dos semanas o diez dÃas, mandaba todo a tomar por culo y dormÃa durante un dÃa entero. Asà funcioné durante cerca de un año.
Ahora, como veo que la gente sigue leyendo esto de vez en cuando, voy a colgar otros versos que hice cuando aún era un paquete de grasa andante.
Salud.
Comentario:
Vamos a ver... lo de que vas a ganar el nobel... la verdad, yo tambien lo digo, lo que pasa es que yo no se si lo digo en serio o en coña, porque me veo capaz (sí, suena presuntuoso, pero yo soy así) pero tambien me veo vago. Y sin embargo da gusto leer lo que has conseguido, porque si tu llegaste a meter 92 kg en 1,65 m y hasta los 27 no decidiste cambiar... entonces no todo está perdido para mi :)
Solo me gustaría saber si algo te hizo cambiar de vida o fue decisión propia del dia a la mañana ;)
Y respecto a lo de Ironman... pues sí, para que engañarnos, suena a coña, ya solo el título de la prueba suena a coña, pero joder si lo dices en serio, pues adelante con ello, solo una cosa, cuando vayas a participar cuelga alguna foto tuya para que pueda decir "yo he hablado con ese, y como yo, ha estudiado física y música" :)
Personalmente, creo que la putada (hasta ahora para mi) es que no tengo tiempo ni pa rascarme las narices, porque entre la carrera y el conservatorio... pero que te voy a contar a ti.
Suerte con todo.
Solo me gustaría saber si algo te hizo cambiar de vida o fue decisión propia del dia a la mañana ;)
Y respecto a lo de Ironman... pues sí, para que engañarnos, suena a coña, ya solo el título de la prueba suena a coña, pero joder si lo dices en serio, pues adelante con ello, solo una cosa, cuando vayas a participar cuelga alguna foto tuya para que pueda decir "yo he hablado con ese, y como yo, ha estudiado física y música" :)
Personalmente, creo que la putada (hasta ahora para mi) es que no tengo tiempo ni pa rascarme las narices, porque entre la carrera y el conservatorio... pero que te voy a contar a ti.
Suerte con todo.
Comentario:
Está visto que consigues tus metas, así que no dudo que llegarás muy lejos.





